08/05/2012 -
4' 17" - 626 Visitas El paranaense está siendo vital en el Sporting Gijón Los medios españoles reflejan el gran momento de Gastón Sangoy
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| Sangoy vive su mejor momento desde que llegó al Sporing Gijón. |
El paranaense Gastón Sangoy atraviesa el mejor momento desde su arribo al Sporting Gijón en el verano europeo de 2012. El domingo que pasó anotó los dos goles en la victoria de su equipo sobre el Betis y de esta manera fue importante que mantenga firmes las chances de mantener la categoría de cara a la venidera temporada. El jugador surgido de Argentino Juniors de Paraná y que tuvo un paso por Boca Juniors y Ajax de Holanda, entre otros, transita una estupenda racha ya que en las últimas jornadas anotó goles (cuatro seguidos, lleva seis en el campeonato) y los mismos fueron importantes ya que sirvieron para que el conjunto gijonés sume de a tres y mantenga la esperanza hasta la última fecha. Si bien jugó poco en lo que va de la campaña 2011/12, el entrerriano se reivindicó en el último mes con cuatro goles vitales para el elenco asturiano y sueña con más. En la semana que transita el Toro< es la sensación y los diarios de la región hablan de sus virtudes, de sus inicios y también se muestran sorprendidos por la capacidad de disparo que tiene. Un dato que se resalta es que con el doblete del domingo se convirtió en el segundo futbolista argentino, tras Enzo Ferrero, que hace dos goles en un partido del Sporting en la elite del fútbol ibérico.
A continuación reproducimos la nota realizada por el diario El Comercio.
Cuenta Gastón Sangoy, que se crió con el Apache Tevez en las categorías inferiores de Boca, que no sabe muy bien donde adquirió ese despiadado golpeo de balón que arma de forma innata en cuestión de segundos y que sufrió el pasado sábado Casto en el segundo gol del Sporting ante el Betis: “No lo sé. En otros equipos me quedaba después de los entrenamientos pateando solo con un arquero e iba adquiriendo un poco la técnica de golpeo”.
En Gijón, desde su llegada a la ciudad, en el verano de 2010, deja cada semana una curiosa estampa al finalizar los entrenamientos, es que la mayor parte de los días suele ser uno de los últimos futbolistas en retirarse al vestuario. Le gusta permanecer varios minutos ensayando y puliendo su técnica de pegada. Máxime si hay algún portero que, en la búsqueda de alicientes, se presta a desafiarle y a animar el ejercicio. Una rutina que no ha variado desde entonces y que ha mantenido vivo su olfato, aunque su situación dentro del equipo haya discurrido por una angosta carretera secundaria hasta el último mes.
El caso del delantero argentino, nacido en Paraná hace 27 años, en la provincia de Entre Ríos, en el seno de una familia humilde, revela parte del encanto que tiene reservado el fútbol para sus protagonistas y las imprevisibles direcciones que toma cuando lo estima oportuno, apoyado siempre, eso sí, en la insaciable ambición de los profesionales.
Cuatro goles, decisivos para que el equipo haya llegado con vida a la última jornada, adornan su balance de este año hasta la fecha con sólo tres partidos como titular. Sin embargo, hace algo más de un mes, Sangoy parecía abocado a pasar sin pena ni gloria por el Sporting. Su silueta pasaba desapercibida para el aficionado en el paisaje del estadio Mareo. “Quería quedarme porque sé que tengo potencial para demostrarlo aquí”, insistía horas después de rechazar la oferta del Hércules al cierre del mercado de invierno.
Sobre el bueno momento que vive Sangoy habló un ex jugador de la entidad, Iván Iglesias, y dijo: “Llevaba dos años complicados, pero con la llegada de Clemente está apareciendo y aprovechando las oportunidades que se le están dando. Tiene unas condiciones diferentes a las del resto de delanteros, con más calidad, un gran golpe de balón y buenos movimientos. Es una muy buena noticia para el Sporting”.
Por otra parte, la visita del Levante a Gijón cambió, de forma definitiva, su papel en el relato de la temporada. Sangoy, de trato agradable, pero con un enorme carácter dentro y fuera del campo, se reveló contra todo. Javier Clemente sacó a pasear su archiconocida personalidad en aquel encuentro para hacer un movimiento que sabía de antemano que no iba a contar con el beneplácito del público. El resultado fue que el argentino salió al césped en la segunda parte en medio de una gran silbatina: “Hice oídos sordos y no me importó nada. Me puse dos orejeras y miré para delante”, dijo a los pocos días, en una rueda de prensa de la que se desprendió cierto resquemor hacia las críticas más agrias que le habían llegado a sus oídos desde la grada.
En uno de los primeros balones que tocó, el argentino decidió el partido. A partir de ahí, aprovechando con cifras más que respetables la nula sintonía entre Barral y Javier Clemente, Sangoy se asentó en el equipo titular.
Un goleador casero
A las puertas de la última fecha de la Liga de España, con el doblete que firmó ante el Betis, que lo convirtió en el segundo futbolista argentino tras Enzo Ferrero que hace dos goles en un partido del Sporting en Primera, el delantero de Paraná suma ya cuatro goles, una cifra interesante si se pone en contraste con los 673 minutos que ha disputado hasta la fecha.
Uno de los datos más curiosos que se extraen de los números de Sangoy es que sus goles nunca se registran en una derrota. De hecho, este año ha hecho pleno ya que su equipo ganó los tres partidos en los que él anotó, además remontándose en el tiempo, los dos tantos que marcó el año pasado se saldaron con un empate frente al Athletic de Bilbao (2-2) y una victoria ante el Sevilla (2-0).
Otro dato singular, es su condición de goleador casero. Los seis goles que tiene en su cuenta los hizo en cancha del elenco asturiano. Todavía, con el importantísimo partido de La Rosaleda a la vuelta de la esquina, tiene la cuenta pendiente de los viajes. Aunque, vista la máxima por la que se guía desde el día de su presentación, parece cuestión de tiempo: “Me ha costado mucho llegar hasta aquí. Tengo la oportunidad de mi vida y espero no desaprovecharla”.
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