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18/09/2012 -  tiempo  3' 45" - 2603 Visitas El letrado presentó un hábeas corpus preventivo “Todo esto tuvo un fuerte impacto en Ilarraz y por eso prefirió abstraerse y hablar a través de su representante”, dijo el abogado Jorge Muñoz
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Ilarraz está acusado de abusar de jóvenes en el Seminario de Paraná.
El abogado Jorge Muñoz, apoderado legal del sacerdote Justo José Ilarraz, acusado de abusar sexualmente de al menos 50 jóvenes que asistían al Seminario Menor en Paraná, indicó que el cura “se encuentra en la provincia de Tucumán, pero como tuvo un fuerte impacto todo esto en su persona, prefirió abstraerse y hablar a través de su representante”. El letrado presentó ayer un recurso de hábeas corpus preventivo, con “el fin de resguardar la persona del sacerdote, evitando la situación de condición de peligrosidad procesal”. Por otra parte, remarcó estar convencido de que “las denuncias devendrán en nulas”. El letrado dijo que “la situación de prófugo que se dice de Ilarraz es injusta, porque eso lo determina el órgano judicial y él se encuentra a disposición de la justicia. Además, no existe una situación formal en la que lo hayan requerido, pero si sucede se van a hacer las defensas de rigor”.

En ese sentido, en declaraciones al programa A quien corresponda (Radio De la Plaza), añadió: “No existe una circunstancia en que las personas ofendidas por el supuesto delito hayan hecho la denuncia. Por eso yo creo que las acusaciones devendrán en nulas. Sin embargo, se está analizando la posibilidad de hacer una actuación espontánea”.

El abogado remarcó que “al no estar hechas las denuncias de las supuestas víctimas, esto es algo totalmente abstracto y nulo”. En este punto colisionó con la idea del procurador general de Entre Ríos, Jorge Amílcar García, quien dijo que independientemente de la actitud que adopten las víctimas, la Justicia tiene la obligación de actuar por tratarse de una denuncia gravísima de corrupción de menores, y en ese sentido dijo que se buscará abrir la causa judicial.

Cuando se le consultó al abogado del sacerdote si complica la estrategia de la defensa el hecho de que las autoridades eclesiástica admitieron que hubo al menos tres casos de abuso, el abogado Muñoz sostuvo: “Lo que haga la institución me resulta ajeno, por ahora no podemos evaluar nada. Pero estamos analizando con estudios de colegas en la provincia de Entre Ríos para hacer una defensa en conjunto”.

El caso

Durante años, el caso se mantuvo oculto. Ilarraz llegó a Tucumán en 1995 y ejerció el sacerdocio durante los últimos siete años, en la Iglesia del barrio Ñuñorco, en Monteros. Pero la confianza de los fieles de la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús se hizo añicos la semana pasada, cuando se conoció que el cura fue denunciado ante las autoridades eclesiásticas de abusar de 50 niños de entre 12 y 14 años, que estudiaban en el Seminario de Paraná entre 1984 y 1992.

Ilarraz había sido denunciado a principios de los 90 y el entonces arzobispo de Paraná (actualmente cardenal) Estanislao Karlic; y el actual arzobispo, Alberto Puíggari, recibieron las denuncias, pero no las trasladaron a la Justicia civil, sino que -luego de un Juicio Diocesano- Ilarraz viajó al Vaticano.

Los abusos denunciados hablan de al menos 50 víctimas, aunque se sospecha que podrían ser cerca de 80. En el Seminario de Paraná ingresaban niños que provenían, en su mayoría, de familias campesinas. Ilarraz era el encargado de recibirlos. Según la publicación de la revista ANALISIS, esta posición habría sido aprovechada por el sacerdote para abusar de los menores con la excusa de “contenerlos”. A cambio de su silencio, les ofrecía privilegios, como golosinas y viajes al exterior, de acuerdo con lo que relataron las víctimas.

En 1993, se inició un Juicio Diocesano, donde declararon decenas de jóvenes que denunciaron abusos. Karlic y Puíggari, que en ese entonces era prefecto del Seminario Mayor, siguieron el caso. Ilarraz fue enviado al Vaticano por un año, donde escribió un trabajo sobre el futuro de los niños (“Los niños: nuevos misioneros para nuevos tiempos”), y terminó su Licenciatura en Misionología. Volvió al país en 1994, estuvo un año en Córdoba y luego fue destinado a Tucumán.

La investigación

Justo Ilarraz tenía 32 años cuando se hizo cargo del Seminario Menor. La primera denuncia la realizó en 1992 un joven que se resistió al abuso. “De aquí en más irás todos los días a la Capilla a pedir perdón”, le dijo el cura. Los prelados Silvio Fariña y Alfonso Frank recibieron los numerosos testimonios de los abusos y cada uno de los jóvenes denunciantes firmó una declaración.

Reunión en la Diócesis de Concepción

En tanto, ayer, el obispo Rossi y sacerdotes de la Diócesis de Concepción analizaron la acusación que pesa sobre Ilarraz. Fuentes de la Catedral de esa ciudad informaron que, tras el encuentro, emitirán un comunicado.
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