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13/09/2018 -  tiempo  9' 0" - 905 Visitas Uno ratificó lo expuesto y el otro reconoció dudas por el tiempo transcurrido Causa Melli: el careo entre los médicos del Hospital Militar no hizo aportes relevantes
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Ferrarotti ratificó sin dudar lo que había atestiguado, mientras que Berduc admitió dudas respecto a sus apreciaciones.
Se desarrolló el careo entre los médicos Juan Ferrarotti y Alfredo Berduc, ambos profesionales que cumplían funciones en el Hospital Militar durante los primeros días del mes de marzo de 1978, período en el cual nacieron los mellizos de Raquel Negro y Tulio Valenzuela. Según observó ANALISIS DIGITAL, el contraste entre los dos médicos no realizó mucho aporte a la causa aunque si mostró a una de las posturas, la de Ferrarotti, con mayor consistencia debido a la ausencia de dudas respecto a su intervención. En cuanto a lo expresado por Berduc, gran parte de su testimonio estaba bajo la duda que generó recordar "cosas de hace cuarenta años". Sin embargo, será la interpretación de las partes y posteriormente del juez Roberto López Arango la que determine cual de las dos posturas se imponen puesto que no fueron resueltas las diferencias. Luego del careo, llegó el turno del testimonio de Marcos Taricco quien acompañó a Sabrina Gullino y Sebastián Álvarez, en representación de Abuelas de Plaza de Mayo, a reunirse con los médicos propietarios del Instituto Privado de Pediatría en 2013. De ese encuentro participaron los tres imputados, Miguel Torrealday, David Vainstub y Jorge Rossi, como así también el ya fallecido Ángel Schroeder. Respecto a ese encuentro, Taricco aseguró que "el que más hablaba era Torrealday pero todos participaron de algún modo en la conversación". En cuanto a las historias clínicas, Taricco expresó: "Los médicos dijeron que se habían perdido en una especie de inundación. Desde mi experiencia digo que suele pasar que la prueba documental que hemos ido a buscar desaparece en inundaciones o se prende fuego", aseguró. Por JCB de ANALISIS DIGITAL

juan_cruz_butvilofsky@hotmail.com


La defensa de los tres imputados habían solicitado el careo entre Ferrarotti y Berduc. Antes de que pasen los profesionales a la sala del Tribunal Oral Federal, se acordaron los puntos donde se iba a centrar el intercambio entre los médicos y las preguntas de las partes. A pedido del defensor de David Vainstub, Miguel Cullen, el careo rondó en dos temas: el traspaso de la guardia del Hospital Militar y el estado de salud del mellizo varón. Ambos médicos habían dado versiones diferentes de estos dos puntos y la idea era resolver el interrogante que se generó por esa contradicción.

Ferrarotti y Berduc cumplían funciones en el Hospital Militar durante los primeros días de marzo de 1978. Cabe recordar que Raquel Negro tuvo a sus hijos mellizos el 3 de marzo en el nosocomio que funcionaba el centro clandestino de detención en los cuarteles de Paraná y los bebés fueron derivados al IPP durante las primeras horas de la mañana del 4 de marzo.

Mientras que Ferrarotti había asegurado que el recibió la guardia de Berduc, este último aseguró que no estaba de guardia sino que ya para entonces cumplía funciones como cardiólogo del Hospital Militar. Sin embargo, en la propia charla entre ambos, Ferrarotti le insistió en que recuerda haber recibido la guardia de él y Berduc reconoció que a pesar de lo que el recordaba, podía ser como afirmó Ferrarotti.

Berduc aseguró haber sido llamado desde el área de Terapia Intensiva del Hospital Militar durante su declaración. Afirmó que llegó al nosocomio a las 7 de la mañana del 4 de marzo. Mientras que Ferrarotti tomó la guardia a las 8 de la mañana.

El relato de Ferrarotti se mostró con mayor firmeza, explicando que Berduc estaba de guardia pero como estas eran pasivas no se encontraba en el lugar. Que lo llamaron (a Berduc) luego de que ingresaron los pacientes durante la madrugada. Luego, al llegar a las 8 de la mañana, Ferrarotti llamó a la guardia del Hospital Militar para que los mellizos sean derivados.

En cuanto al estado de salud, aparecieron más dudas en el relato de Berduc. Fue el cardiólogo quien había asegurado que el bebé varón sufría una cardiopatía congénita y que estaba cianótico. Incluso, durante su primer testimonio, desplegó pancartas donde explicaba científicamente de que se trataba cada padecimiento. Pero la característica de los pacientes cianóticos es que la pierna se torna color azul y esto habría sido detectado por el médico que continuó la observación luego del recambio de la guardia. Sin embargo, Ferrarotti los observó bien a ambos, al menos sin que haya signos de evidencia de algún padecimiento.

Berduc explicó que el recordó haber indicado que se le de más oxígeno al bebé varón por su estado de salud y que esto pudo haber mejorado su situación al punto tal de que la piel haya retomado su color habitual y de ese modo comprender como Ferraroti no observó el padecimiento. "La lenguita estaba azul también y eso demora en restablecer su color, pero si no le abrís la boca no te das cuenta", dijo Berduc.

Sin embargo hay algunas cuestiones que no cierran. Primero que esa desmejora debió haberse dado en un tiempo de una hora, que es el lapso temporal entre que Berduc revisa a los bebés y cuando toma la guardia Ferrarotti. Pero además, el propio Berduc aseguró que no puede confirmar que se le haya aplicado el tratamiento con oxígeno porque el se limitó a dar la orden e ir a "atender otros pacientes".

Respecto a esa decisión de Berduc, se le preguntó si la orden para que se le aplique asistencia con oxígeno la dejó plasmada por escrito y el doctor fue contundente: "Siempre se deja plasmada en un papel, con el sello, la matrícula y la firma del médico". Luego, se le preguntó a Ferrarotti si había visto dicha indicación al haber recibido los pacientes como parte de la rutina de trabajo entre dos profesionales que se pasa la guardia y Ferrarotti respondió que no había visto nunca dicha indicación.

El testimonio de Taricco

Por su parte, se desarrolló el testimonio de Marcos Taricco, quien supo desempeñarse dentro de Abuelas de Plaza de Mayo en el área de presentación espontánea. Su comparencia ante el tribunal tuvo que ver con que acompañó a Sabrina Gullino y Sebastián Álvarez a una reunión con los -ahora- procesados en la causa durante el año 2013: "La reunión se hizo a principios del 2013, se realizó en un salón del Instituto Privado de Pediatría (IPP) y cuando llegamos estaba Torrealday, Vainstub y Rossi, mientras que poco después llegó Schroeder. El encuentro debe haber durado una hora y media en la que hablamos de varios temas, algunos de manera redundante. No fue una reunión muy organizada, nosotros teníamos la idea inicial de hablar sólo con Torrealday y Schroeder pero nos sorprendió que cuando llegamos estuviesen los cuatro. Eso medio que nos desconcertó".

La reunión fue gestionada por la propia Sabrina con el objetivo de saber que aportes podían hacer los médicos del IPP a la búsqueda de su hermano mellizo. Ninguno estaba procesado hasta el momento en la causa y el propio Torrealday había entregado el libro de Producción (ingresos y egresos del IPP) de la época a Estela de Carlotto en persona.

Durante el encuentro, Taricco expresó que se conversó "acerca de cuál era la modalidad de prestación de servicios que tenía el IPP a ese momento, cuál era la intervención que tenían los cuatro médicos en las internaciones, qué médicos de Paraná usaban el servicio a ese momento, conversamos sobre el libro ingresos y egresos, sobre si tenían un vehículo para el traslado de niños, sobre las historias clínicas y el diagnóstico de internación".

"Los médicos comentaron que se trataba de un servicio de neonatología abierto, que no se ofrecía el tratamiento médico sino sólo la internación. Los responsables del IPP nos decían que no eran los responsables de los tratamientos. Pero si que ofrecían enfermería", explicó Taricco. Esto condice con la estrategia de la defensa que ha preguntado durante el juicio a distintos testigos la posibilidad de que se concrete un sistema abierto. Sin embargo, la gran mayoría de los testimonios coincidieron que los médicos del IPP hacían el seguimiento diario de los pacientes y que el médico derivante podía visitarlos pero la responsabilidad recaía en los profesionales del servicio de neonatología del IPP. Es decir, sobre sus cuatro propietarios.

Respecto a los mellizos, durante esa reunión los médicos "dijeron que no recordaban absolutamente nada respecto de los niños que estaban registrados en el libro de producción, que ellos no manejaban ese libro, que les llamaba la atención que en lugar de la obra social se hacía referencia al Hospital Militar y que eso era algo muy raro".

"Dijeron que ellos evaluaban que la niña estaba en una situación mucho más complicada que el niño -que había entrado muchos días después- y que eso lo deducían de los costos. Le llamaba la atención que figuraba al hospital y no sabían si habían cobrado o no la internación porque desconocían los manejos financieros de la empresa", agregó Taricco.

En cuanto a las historias clínicas, Taricco expresó que los médicos mencionaron que se habían perdido en una indundación y luego señaló: "Desde mi experiencia digo que suele pasar que la prueba documental que hemos ido a buscar desaparece en inundaciones o se prende fuego. Ese es el argumento que nos brindan las instituciones cuando requerimos las pruebas".

Respecto a la ambulancia del IPP en la cual se realizaban los traslados, Taricco recordó que los médicos "dijeron que no tenían ambulancia" pero que en ese momento, Sabrina Gullino "les mostró una publicación periodística donde el IPP ofrecía el traslado de los pacientes y eso no obtuvo ninguna respuesta".

Taricco recordó algo de la reunión que tuvo que ver con el careo que sucedió antes en la jornada de este miércoles. "Ellos aclararon que en ese momento no trabajaban con Berduc como su cardiólogo infantil de referencia y de consulta. Lo hacían con otro doctor de nombre Armando, no recuerdo el apellido", comenzó a relatar. Durante 2013, ya se había puesto en consideración
el diagnóstico de Berduc sobre el estado de salud del mellizo varón pero Taricco expresó lo que dijeron los médicos del IPP respecto a ese diagnóstico: "Los doctores no tomaron en serio el diagnóstico del doctor Berduc, ellos dijeron que no hacía buenos diagnósticos. Hubo como comentarios lesibles, por decirlo de alguna manera. Eso me llamó la atención porque yo había leído la información, venía con la idea de que el niño había estado complicado y la información que aparecía era que el niño estaba bien".

Respecto a la diferencia de días entre el ingreso de Sabrina al IPP -4 de marzo del 78- y el de su hermano varón -el 10 de marzo del 78- Taricco aseguró que los médicos le dijeron que "el niño había estado bien, hasta que en un momento las personas que lo tenían se preocuparon por algún síntoma y por eso lo internaron". Luego, Taricco relató lo que los médicos dijeron sobre el día que se les dio el alta a ambos, el 27 de marzo de 1978: "Que se retiren juntos hacían suponer que los había retirado la misma persona. No recordaron quien los retiró". Taricco aseguró que los médicos insistieron "en que habían salido juntos y que lo había retirado la misma persona que no sabían que era".

Como conclusión de la reunión, Taricco aseguró que "había una serie de características" que sacaban este caso "dela media" y que eso le "llamó la atención respecto de la falta de memoria". "Habían muchos elementos que permitían avanzar y tener una referencia más clara de la que nos dieron en ese momento", lamentó.
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