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06/12/2018 -  tiempo  5' 20" - 921 Visitas Confusa situación e incertidumbres legales y jurídicas Siete médicos expresaron su objeción de conciencia tras un aborto realizado en el hospital Masvernat de Concordia
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Siete médicos expresaron su objeción de conciencia tras un aborto realizado en el hospital Masvernat de Concordia.
Siete médicos del Hospital “Delicia Concepción Masvernat” de Concordia formalizaron por escrito su objeción de conciencia para la práctica de abortos, luego de ser testigos de un hecho perturbador. En el nosocomio se puso en práctica el protocolo para abortos en casos de violación, en una menor de edad que cursaba el quinto mes de embarazo, pero el pequeño feto nació vivo y “permaneció con vida varias horas”, según informaron los profesionales. El tema causó estupor ya que algunos testigos de la situación la calificaron como “abandono de persona” e incluso desde Neonatología se negaron a firmar un certificado de defunción dado que no se les dio intervención para tratar al pequeño. el director del Hospital Masvernat, Miguel Ragone, dio algunas precisiones respecto de la “inviabilidad” del feto pero también aclaró que “en la lay hay muchos grises”.
Según informó El Entre Ríos, en un primer momento el personal médico se habría resistido a realizar la práctica pero la intervención de la flamante jueza de familia, Belén Esteves, posibilitó que se diera cumplimiento al protocolo para abortos en casos de violación, sin que llegara a judicializarse el caso.

Uno de los médicos del Hospital Masvernat consultados por dicho medio aseguró que en un primer momento se desconocía que la menor embarazada hubiera sido violada. Por el contrario, la información inicial con la que contaron daba a entender que el papá del bebé sería un adolescente, apenas dos años mayor que la chica, con quien ella estaba vinculada.

Recién cuando intervinieron los padres de la menor y el abogado que los representó quedó expuesto que el bebé sería fruto de una violación.

Con posterioridad se dio una secuencia de hechos más complejos, que dispararon un torbellino de planteos éticos y legales ya que el bebé nació con vida.

“Permaneció con vida varias horas”, confirmó a El Entre Ríos uno de los profesionales, e incluso otro de los médicos se atrevió a calcular que fueron “aproximadamente diez horas”. Una tercera fuente consultada resaltó la indignación que embargó a algunas enfermeras, testigos impotentes de lo que, algunos califican, como “abandono de persona”.

El estupor también alcanzó al servicio de Neonatología, al que no le dieron intervención para asistir a la criatura en su evidente esfuerzo por sobrevivir.

Cuestiones legales

El caso provocó además incertidumbres en el plano jurídico. Según la ley 24540/95, todo nacimiento con vida, aunque dure sólo instantes, debe ser anotado en el libro de nacimientos del Registro Civil, mientras que el deceso debe ser volcado al libro de defunciones, adjuntando el certificado firmado por el médico que acredite la causa de la muerte.

Sin embargo, en este caso “en Neonatología se resisten a firmar el certificado de defunción. ¿Qué causa de muerte van a poner, si ellos no lo vieron ni lo atendieron?”, explicó uno de los siete profesionales que notificaron mediante carta a la Dirección del Hospital Masvernat su objeción de conciencia, de manera tal que no contribuirán a practicar más abortos.

La inviabilidad, un concepto médico

El derecho argentino, lo mismo que el de muchas naciones del mundo, no subordina la existencia de la persona humana a su presunta “viabilidad”. Se es persona humana por el sólo hecho de estar viva, sin que importe en lo más mínimo cuánto tiempo se crea que pueda durar esa vida, si apenas unos segundos más, semanas, meses o años.

No es un capricho este enfoque. Si la falta de “viabilidad” implicara la pérdida de los derechos humanos, alguien desahuciado por una enfermedad terminal no sería considerado persona y sería válido abandonarlo a su suerte o directamente eliminarlo.

En diálogo con El Entre Ríos, el director del Hospital Masvernat, Miguel Ragone, explicó que desde el punto de vista médico la “inviabilidad” del feto es cuando no supera las 22 semanas, aunque admitió que la ley argentina no la contempla.

Consultado respecto de lo que prevé el protocolo para abortos por violación en casos como el de esta criatura que nace viva, el galeno sostuvo que “como la interrupción del embarazo se hace en el período que se considera aborto, los recién nacidos no tienen viabilidad”.

De todos modos, admitió que la ley argentina no contempla la viabilidad y explicitó que la decisión de esa viabilidad “es lo que nos planteamos como médicos y lo que se explicó en una reunión con miembros del Poder Judicial, que tuvo lugar el martes último. Un aborto se considera tal hasta las 22 semanas o 500 gramos, más / menos 50 gramos. Por ejemplo, un chico de 18 semanas que pese 350 gramos, la formación de los órganos no está completa. No es viable. Por más que se le haga lo que sea no es viable. Pero a su vez, lo que nos preocupa a nosotros es cuando hay viabilidad, ¿qué se hace? Porque cuando hay viabilidad, nosotros como médicos deberíamos tener la conducta de asistirlo, por ejemplo con un chico de 24, 26 semanas, que tiene posibilidades de una supervivencia”.

“Según el protocolo que tenemos, hasta las 22 semanas no habría viabilidad. Por más que se tome cualquier medida, va a terminar en el fallecimiento sí o sí del feto. De todos modos, hay baches en la ley”, reconoció.

“Hay muchos grises y es necesario aclarar y poner en la normativa cosas bien precisas. Deberían consensuar y decir que con tanta cantidad de meses actualmente no hay viabilidad y no se lo considera. Deberían trabajar en la parte legislativa en ese tema, para aclarar y que no haya dudas. Aparte de la objeción de conciencia de muchos y la situación ya es difícil de por sí, las cosas no están claras. El martes se trató el Protocolo de Abuso Sexual Infantil, porque desde hace uno o dos meses se considera que toda persona menor que denuncia abuso pasa a ser cuestión de acción pública y por tanto es obligatoria la denuncia. Entonces, cuando estamos ante un aborto a una menor por presunta violación, en ese caso los médicos tendríamos que hacer la denuncia”, explicitó.

También dijo “no es fácil y es una situación que impresiona” no hacer nada ante un bebé de 20 semanas -como aproximadamente habría tenido el reciente caso-, viendo que su corazón late por varias horas, más allá de la presunta inviabilidad. “Se puede dar una atención mínima y ver su evolución. Pero en casos de 20 semanas ni acá ni en ningún lado, al menos por ahora, se ha logrado la viabilidad”, aclaró.

Por otra parte, confirmó que luego de este caso “siete médicos presentaron la objeción de conciencia para la práctica de abortos”.

Fuente: El Entre Ríos

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