El primer Encuentro Regional de Ceramistas se lleva a cabo en Paraná.
“Barro, Fuego y Comunidad” reunió este viernes a ceramistas de distintos puntos del país en el Complejo Comunitario del barrio Mitre. La propuesta continuó este sábado con una feria regional, talleres de engobe, cerámica chaná y modelado, además de una actividad destinada a niñas y niños. Uno de los ejes del encuentro fue la construcción de un horno comunitario que quedó instalado en el predio.
Comenzó este viernes en Paraná, el 1º Encuentro Regional de Ceramistas “Barro, Fuego y Comunidad”, una propuesta que reúne durante dos jornadas a ceramistas, talleristas y referentes del oficio en el Complejo Comunitario del barrio Mitre, ubicado en Avenida Ejército y 16 de Septiembre.
Organizado por la Municipalidad de Paraná, el Complejo Comunitario y el Movimiento Hornos Sin Fronteras, el encuentro propone compartir técnicas y experiencias, recuperar saberes ligados a la cerámica y generar nuevas instancias de trabajo colectivo alrededor del barro y el fuego.
La programación comenzó durante la mañana de este viernes con talleres de rakú, cerámica chaná y modelado de piezas utilitarias. Por la tarde se sumaron demostraciones de torno alfarero, mientras que la jornada contempla además un conversatorio sobre patrimonio, territorio y comunidad y una peña musical.
El trabajo contó con la participación de Emilio Villafañe, integrante del Movimiento Hornos Sin Fronteras, una experiencia que promueve la construcción de este tipo de estructuras en comunidades y espacios públicos de distintos puntos del país.
“Todos podemos acceder al conocimiento para poder hacer lo que nos gusta”, sostuvo Villafañe, quien explicó que los planos de los hornos se comparten para que puedan ser reproducidos por las propias comunidades. Se trata de estructuras de construcción accesible que pueden alcanzar temperaturas cercanas a los 1.000 grados.
El coordinador del Complejo Comunitario del barrio Mitre, Rómulo Vidal, señaló que la intención del encuentro es “generar comunidad” alrededor del oficio y acercar a más personas al proceso que permite transformar el barro en una pieza artística o utilitaria.
La ceramista paranaense Irene Cabrol, por su parte, destacó la posibilidad de recuperar y fortalecer oficios vinculados con la identidad local. “Es un impacto positivo poder dar autonomía a ciertos oficios que son necesarios rescatar y siempre reivindicar”, expresó.






