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Patronato, el film dramático con final feliz

Patronato finalmente se impuso ante Racing de Córdoba 2 a 1. (Foto: Prensa Patronato).

Patronato finalmente se impuso ante Racing de Córdoba 2 a 1. (Foto: Prensa Patronato).

Por Ezequiel Re

(Especial para ANÁLISIS)

Todas las sensaciones enclaustradas en un partido de fútbol, donde el dramatismo se asoció con la felicidad en el final abierto de una película con ribetes inesperados. Pero Patronato pudo festejar y sacar adelante un presente que hasta los 63 minutos lo depositaba en el camino de la derrota, los reproches, las recriminaciones y el hastío de una tribuna que pasó por el “jugadores a ver si ponen huevos” del final de la etapa inicial al “queremos el ascenso” con los que despidió al equipo con la victoria ante Racing de Córdoba 2 a 1 consumada.

Y al ritmo de los pedidos de la gente Patronato fue marcando su actuación. Irregular a mala en el primer tiempo, con poco juego asociado (dependientes de Arnaldo González que no siempre es preciso en su laberinto de juego), dejando claros en sectores del mediocampo (especialmente por el lateral derecho) y lejos del arco de Joaquín Mattalia. Se sumó que casi camino al vestuario para el descanso, Bruno Nasta de cabeza, marcó el parcial 1 a 0 a favor de Racing de Córdoba.

En el arranque del segundo tiempo y hasta superado los primeros 15 de juego, más de lo mismo del Patrón. Así parecía que la cuarta fecha de la Primera Nacional, Zona A, lo iba a dejar en la cuerda floja y mirando a casi todos sus rivales desde debajo de la tabla.

Pero Walter Perazzo tomó decisiones. Iván Furios, lo escucha y sale despedido a buscar a tres jugadores que calentaban a un costado y serían claves para el cambio. A la cancha Juan Barinaga (volante central ofensivo), Valentín Pereyra (volante por derecha) y el Trencito José Adolfo Valencia. Hijo de un jugador épico de Colombia. Dinámica bien pensada desde Barinaga, atrevimiento y calidad con Valentín y Valencia, esta vez sí (en Colón marró una chance clara) mostró toda la potencia querible en un delantero potente y técnico en un gol cruzando la pelota tras un pase entre líneas de Gustavo Turraca.

Pero, quedaba la frutilla del postre. Tiro libre para el Patrón y allá fue el pase justo de Barinaga. El destino fue la cabeza de Martín Ferreyra y el Santo se subió a la victoria.

El 2 a 1 trajo alegría. Perazzo se saludó con Furios e Iván apretó los puños y lanzó una sonrisa de desahogo. Los jugadores se abrazan en la cancha y la gente aplaudió. Así fue la película del domingo por la noche en el Grella. Primera victoria de local, equipo que ya está en la línea de Reducido y un delantero marcó un gol.

Los cambios trajeron frescura, soltura y dejan en claro que no hay que casarse con una idea. Un plantel que encontró respuestas en el banco y dio cierta tranquilidad para lo que viene. Y sí. Se sube al Tren de Valencia, y tuvo un final feliz de su propia película. Aparecieron puntos interesantes para analizar (el trabajo del defensor central Brayam Sosa reemplazando al lesionado Mateo Burdisso en la segunda etapa, el aplomo del pibe Augusto Picco, más allá que salió en el segundo tiempo y los tres cambios justos en un momento caliente del partido).

Racing trabajó bien el partido, pero se asustó cuando el Patrón empató y se refugió en defensa (línea de 5). A Patronato le queda la moraleja: para ganar hay que atacar. Atacar, además, es atreverse a soñar. The End.

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