River es una clara muestra de lo irregular del campeonato de AFA según la mirada de Rubén Flotta.
En diálogo con el programa A Quien Corresponda, emitido por Radio Plaza (94.7), Rubén Flotta analizó el presente del fútbol argentino y puso la lupa sobre el desgaste de los planteles que disputan varias competencias a la vez.
Al referirse al momento del conjunto Xeneize, Flotta destacó la gestión del cuerpo técnico pero advirtió sobre las dificultades físicas que asoman en el cierre del calendario: “Boca jugó con un equipo alternativo y es muy meritorio lo que está haciendo; está en todos los frentes y no defrauda. La rotación se está haciendo muy bien, pero ahora viene la etapa final y hay que ver cómo llegan, porque se pueden caer soldados. Estar en varios frentes no es fácil ni es para cualquiera”.
En esa misma línea, remarcó la importancia del seguimiento médico y físico en planteles de alta competencia: “El chequeo de las cargas de los jugadores es fundamental. Ahí tienen que trabajar de forma coordinada el kinesiólogo, el médico y el preparador físico. Con los exámenes se determina con precisión quién está apto y quién no”.
Por otro lado, analizó los altibajos de la Liga Profesional y tomó como ejemplo los cambios de racha en los clubes más grandes: “El torneo argentino es muy irregular. River venía de perder cinco partidos seguidos y ahora gana tres al hilo. Lo extraño era que no ganara con el plantel que tiene, pero le cambió la suerte. Un técnico interino como Ponzio, que prácticamente no tenía experiencia como DT de Primera, gana tres partidos; mientras que un entrenador con recorrido europeo y títulos previos no le encontraba la vuelta a esa inestabilidad”.
Y amplió: “El fútbol tiene estas cosas: cuando un equipo se acostumbra a perder, la salida se vuelve muy compleja, sobre todo en los clubes grandes”.
Por último, dejó una reflexión sobre el último compromiso de Atlético Tucumán: “Atlético es un equipo duro. Con 10 jugadores desde el arranque por una expulsión correcta, aguantó el 1 a 0 en contra y a falta de veinte minutos fue a presionar hasta empatarlo. Lo terminó perdiendo por imponderables del cierre, pero hubiese sido un punto sumamente meritorio por haber jugado casi todo el partido en inferioridad numérica”.
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