"Malvinas, lamentablemente, siempre ha sido la cortina de humo de la que los gobiernos han echado mano para tapar otros sinsabores, otros malos momentos que está pasando la gente", analizó Conti.
La periodista de Córdoba y coautora del libro “Malvinas”, Alejandra Conti, analizó las implicancias y posibles consecuencias que podría tener un anuncio del Presidente Javier Milei sobre el tema de Malvinas, ante la novedad de que brindará una cadena nacional este jueves.
En declaraciones realizadas al programa A Quien Corresponda (Radio Plaza 94.7), Conti refirió que “se ha manejado con un secretismo y al mismo tiempo con personas que no sabemos muy bien; he recibido chismes de la más dudosa calaña, pero también de gente bien informada y que me dice cualquier cosa que no voy a repetir acá porque la verdad hay cosas que no tienen ningún fundamento y no puedo andar repitiendo desinformación. Tenemos que esperar hasta mañana, pero yo no sé si esto es una cortina de humo porque Malvinas es una causa tan delicada para nosotros, tan especial, y con esto se quieren ocultar algunas otras cosas o realmente hay algo importante para decir”.
“Siempre me dice una fuente que tengo en Londres, con (Donald) Trump puede ser todo o puede ser nada, y con Milei también puede ser todo o puede ser nada. La verdad es que no sabemos nada, pero es un tema con el que no me gusta a mí personalmente, que lo cubro desde hace 30 años, que se juegue con eso, porque se aprovecha de muy mala manera, demagógicamente. Lo hemos visto los últimos 30 años, se lo utiliza para hacer política barata, patrioterismo, y hace 44 años que en realidad estamos parados en el mismo lugar y no avanzamos hacia ninguna parte”, reflexionó.
Consultada sobre cómo tomarían los malvinenses algún anuncio de Milei, aclaró que “estamos hablando de conjeturas”, pero analizó que “como decía (el periodista) Nicolás Cassese y como decíamos nosotros en nuestro libro que se llama ‘Malvinas, el lugar más amado y desconocido por los argentinos’, con ese juego de palabras entre amado y desconocido porque en realidad no sabemos, porque se nos ha ocultado adrede que en Malvinas vive una población que tiene su propia historia y también sus derechos, porque las poblaciones civiles hoy en día tienen derechos según el derecho internacional público y no se los puede meter y sacar como si fueran un mueble. Los malvinenses tienen sentimientos muy fuertes, tienen su propio sentido patriótico, tienen sus propios muertos; y no estoy queriendo decir que nuestra posición no es justa, las Malvinas son argentinas, pero lo que sí quiero decir es que no está bueno hostigarlos, llamarlos okupas, porque esas actitudes hablan más de nosotros que de ellos y nos hacen quedar mal. Esa política que hemos tenido sobre todo los últimos 20 años no ha estado buena para nosotros. Y lo van a tomar mal porque ellos quieren seguir siendo británicos, ellos ven en nosotros un país grande, que no los reconoce, que los amenaza y, lógicamente tienen miedo, básicamente tienen miedo”.
Respecto a qué implicaría un cambio de postura de Estados Unidos sobre la causa Malvinas, explicó que “Argentina durante los últimos 44 años ha salido bien en todas las votaciones del Comité Descolonizador de la ONU, donde no está Estados Unidos y donde se trata el tema, y eso en 44 años no ha incidido en absolutamente nada. En cuanto al cambio de postura de Estados Unidos, que hasta ahora ha sido neutral en todos los ámbitos, aunque en los hechos es el principal aliado histórico del Reino Unido, yo pienso que, si fuera eso mañana, simplemente un cambio de postura, no cambiaría nada. Primero, porque en la ONU no ha servido nada estos 44 años, más que mantener presente nuestra postura a los fines prácticos, no ha cambiado nada. Por otra parte, los países latinoamericanos votan con nosotros en los foros públicos, dicen que sí, que Argentina tiene razón, pero ellos, sobre todo Uruguay y Chile, hacen su propio negocio con las islas. Es decir, que de la boca para afuera es una cosa, pero a la hora de hacer negocios es otra”.
Como ejemplo de ello, mencionó que “las islas tienen su propio stand en la principal feria rural uruguaya todos los años y lo tiene como Falklands, no como Malvinas. Lo mismo sucede en Chile, con Punta Arenas, tiene una relación estrechísima permanentemente y ahora para septiembre van a tener también una feria que, si bien trata sobre industria pesquera, comercio marítimo y demás, es básicamente sobre los vínculos entre Punta Arenas y las islas. Es decir que también en el ámbito internacional hay mucha hipocresía y es muy fácil decir ‘acompañamos a Argentina en el reclamo’, pero lo hacen porque es gratis, porque no tiene ningún costo y porque saben que en el fondo eso no cambia nada, ni para ellos y mucho menos para nosotros, que no les interesa en realidad que cambie tampoco”.
En cuanto a la política del gobierno nacional respecto a Malvinas, Conti apuntó que “no veo ningún hito en particular, he visto una política un tanto errática, porque Milei comenzó diciendo que los isleños iban a venir solos cuando fuéramos un país más desarrollado, lo cual me parece que en eso tiene algo de razón, pero que no hace a lo que es la convicción argentina de que hay que luchar diplomáticamente por eso. Yo creo que, por el contrario, diplomáticamente estuvo bastante estancado el tema y que cuando se intentó algo –creo que con Diana Mondino- enseguida le bajaron el perfil y de hecho Mondino terminó yéndose. No me parece que se haya hecho nada importante ni nada decisivo y, por ahora y hasta ahora, la cosa sigue alrededor de lo declamativo, sin que sepamos que haya algún avance en algún sentido”.
“Yo no lo veo de nuestro lado y no lo veo muchísimo menos del lado inglés, ahora sobre todo que en las Malvinas se va a empezar a explotar el petróleo a partir de 2028 y es muy posible que si las proyecciones se concretan en cuanto a la cantidad de petróleo las Malvinas puedan llegar a pagar por su propia defensa, que es el único tema que molesta en la relación entre los isleños y Gran Bretaña, gastar 75 millones de libras al año en la defensa de las Malvinas. Pero a la vez, esa base que tiene Inglaterra ahí es importantísima para Gran Bretaña, no la van a sacar de ahí o no la van a ceder porque Trump diga que ahora está del lado de Argentina. Me parece que los ingleses lo que van a hacer es aguantar hasta que vaya decayendo, más de lo que está decayendo ya, la figura de Trump, que el 3 de noviembre tiene elecciones de medio término en las que viene mal, viene con muy baja popularidad debido más que nada a las consecuencias económicas de la guerra contra Irán, y después ya va a ser el pato rengo de fin de término y no sé cómo va a ser la situación. Yo no creo que Gran Bretaña tenga el más mínimo interés en ceder, salvo que del otro lado haya una sorpresa muy grande que nos enteremos mañana, algo así tipo bomba, que no me imagino que pueda suceder”.
Consultada por la forma de llegar a Malvinas, contó que “una vez por mes el avión para en Río Gallegos a la ida, y para a la vuelta a la semana siguiente, porque los aviones comerciales sí o sí te obligan a estar una semana en las islas. Podés tomarlo en Río Gallegos, vas a las islas, estás una semana y volvés sin necesidad de visa ni de permiso o de solicitud de la Embajada, es tomarse el avión, tener el hotel, ir, así de sencillo. Antes había que ir obligadamente por Santiago de Chile, Puerto Montt, Punta Arenas”.
Sobre la posibilidad de que el futuro discurso de Milei tenga que ver con la intervención del puerto de Ushuaia, la periodista consideró: “En este contexto, yo lo asociaría más al tema de la urgencia de tapar algunas cuestiones económicas que no estarían funcionando. Malvinas, lamentablemente, siempre ha sido la cortina de humo de la que los gobiernos han echado mano para tapar otros sinsabores, otros malos momentos que está pasando la gente. por supuesto, puede ser que la intervención nacional del puerto de Ushuaia sea parte de una política, pero es que yo no veo una política, no veo que se esté haciendo o que haya una estrategia”.
“Tal vez la idea de, como anunció el gobierno hace unos días, rearmar a las Fuerzas Armadas que habían quedado devastadas después del kirchnerismo sobre todo y con esto no estoy hablando de una posición militarista porque no estoy de acuerdo con eso, pero un Estado como el nuestro, con las cosas que están pasando en el mundo, necesita tener Fuerzas Armadas eficientes y nosotros no tenemos nada, absolutamente nada. Si los isleños dicen que los ingleses no tienen nada, imaginen nosotros. Pero, al margen de estos anuncios aislados, no se ve una estrategia de fortalecimiento de la custodia del mar, por ejemplo. En la milla 201, los barcos chinos hacen desastres, nos revientan la biomasa, y no hay una política de Estado para fortalecer la custodia de nuestro mar. ¿Cómo ejercemos la soberanía ahí?”, concluyó.






