El intendente de Diamante, Ezio Gieco, habló del trabajo y los preparativos del municipio ante la posible llegada del fenómeno “El Niño” que anticipa lluvias intensas.
En declaraciones realizadas al programa A Quien Corresponda (Radio Plaza 94.7), Gieco afirmó que “preventivamente venimos realizando tareas de limpieza en todas las conducciones de agua, todos los ductos por donde tiene que escurrir el agua cuando tenemos grandes precipitaciones, porque acá en Diamante el agua no inunda la ciudad desde el río, sino que el problema que tenemos es la zona rural, aledaña a la ciudad, que esa agua pasa de una superficie bastante importante, pasa por dentro de algunos barrios, como barrio Belgrano, como barrio de Strobel, que son los barrios que están en el acceso a la ciudad”.
Agregó que “en la zona ribereña, tenemos algún tipo de problema con el acceso a esa zona porque no hay asfalto, no hay calles mejoradas, son varios metros donde hay que subir una cuesta importante, que es la diferencia de altura de la ciudad propiamente dicha con la zona ribereña, y siempre ha habido problemas cuando se ha intentado hacer. Por eso, ahora junto con Prefectura y demás fuerzas que estamos integrando el Consejo de Emergencia Municipal que conformamos, hemos decidido hacer la evacuación por agua, si nos tocara realizarla, a lo que sería la zona de Puerto Nuevo”.
Especificó que “se trata de la zona ribereña de Barrio Los Bretes, Barrio Paso del Rey y la zona de Puerto Viejo, y trasladar a esas personas con lanchas hacia la zona de Puerto Nuevo, donde tenemos pontones de embarcaderos, asfalto, y todo el acceso para poder asistir con ambulancia o poder trasladar a las personas a algún alojamiento o a los centros de evacuación que tenemos conformados”.
Respecto de la cantidad de personas que se verían afectados por una inundación, el jefe comunal indicó: “Tenemos un relevamiento de la zona de islas, que es lo que, si pasa lo que se prevé que suceda, van a ser familias evacuadas. Son aproximadamente 25 familias de la zona de islas. Del censo del año 2022 a este censo que hizo Prefectura Naval, ha disminuido el 50%. Había 50 familias y ahora hay 25. Esas 25 familias tienen conectividad, traslado motorizado, o sea, tienen botes o lanchas rápidas, y tienen viviendas en la ciudad donde pueden alojarse, en caso de que, por una eventual crecida del río, tengan que abandonar sus viviendas en la isla”.
“Y después lo que son ribereños hay muy pocas viviendas que están construidas informalmente, donde no deberían estar construidas, y adonde puede llegar el agua, y para eso tenemos un centro de evacuados. Serán 15 familias más que tenemos capacidad para alojar”, apuntó.
No obstante, reiteró que “tenemos otro tipo de problema con las viviendas que se inundan dentro de la ciudad, porque hay barrios sufren inundaciones de un día, 24 a 48 horas, cuando hay grandes precipitaciones, con lluvias muy fuertes en periodos muy cortos de tiempo, donde se levantan los niveles del arroyo La Ensenada o del río Paraná y el escurrimiento de agua se demora, pero no son zonas que van a quedar inundadas por muchos días”.
“Tenemos otros problemas que son las barrancas, el deslizamiento de barrancas cuando hay lluvias con viento, los problemas de los árboles que están en el margen de la barranca y que hace que se hagan desmoronamientos más importantes porque hace palanca el viento en esos árboles. Tenemos casas de construcciones precarias donde el viento que azota en la barranca hace daño, y son problemas complejos”, especificó.
Afirmó asimismo que “por supuesto que cualquier evento climático importante deja su marca, deja su huella; nosotros no tenemos estabilizada la gran mayoría de las barrancas que comprenden lo que sería la zona media y sur de la ciudad sobre el río Paraná. Tenemos estabilizada la zona del puerto comercial de Diamante, donde están emplazadas tanto la multinacional Cargill como una planta de silo importante de La Agrícola Regional y traigo tres o cuatro industrias más que funcionan en el puerto, pero la estabilización tampoco es una solución definitiva. Esa zona comercial del puerto es lo que está protegido con dos sistemas distintos de contención de la barranca: uno que es con pilotes y otro con unos drenajes, que hay 34 cámaras que drenan humedad de la base de la barranca, que es donde nosotros tenemos el problema, en una capa de arcilla. Pero la zona donde están emplazadas todas las viviendas del medio de la ciudad, de lo que vendría a ser la bajada del puerto, que es la conexión a la parte comercial del puerto con la ciudad, de ahí hacia el sur está todo por hacer. Es una obra de una invención muy importante que está dentro del presupuesto de la provincia de Entre Ríos, el gobernador tomó el compromiso y está incluida, pero sin financiamiento porque hasta ahora no ha surgido la posibilidad de tener financiamiento para hacer la estabilización”.
Explicó que “la opción que se había tomado en su momento era hacer algo parecido a lo que tiene la ciudad de Paraná, con terrazas en la barranca para que no se produzcan los desmoronamientos, pero antes de eso hay que hacer una reubicación de muchísimas viviendas, para lo cual estamos por comenzar con Estadísticas y Censos de la provincia con un nuevo censo de alrededor de 1.700 familias que están en una zona de riesgo medio o riesgo alto. Son 1.700 viviendas aproximadamente, el número exacto nos lo va a decir el censo que estamos por realizar, porque el censo que tenemos es de 2022 y no fue confeccionado de una manera muy ordenada y no es un fiel reflejo de lo que sucede, hay manzanas que no se censaron, así que estamos comenzando con un trabajo importante que lo hacemos desde el municipio y Estadísticas y Censos de la provincia”.
Sobre la inversión para la preparación ante el fenómeno de El Niño, amplió que “a ciertos equipamientos que tenemos, como son las máquinas cargadoras le pusimos cubiertas nuevas para que tengan mejor adherencia cuando nos toque trabajar en el barro; poniendo a los camiones volcadores gomas con taco y no la goma del tipo lisa que se usa para andar en la ciudad haciendo recolección; nos ocupamos de tener equipamiento como motosierra, escaleras, grupo electrógeno, pero la inversión no es alta”.
“Lo que tenemos que hacer es prepararnos nosotros mismos para afrontar esto y estar a la altura de lo que nos puede suceder, que ojalá no pase, pero no son grandes inversiones, porque aparte este comité lo conformamos junto con Bomberos que se vienen equipando muy bien, están pronto a recibir un equipo forestal nuevo, una autobomba nueva doble tracción, que es un equipo que tiene muy pocos kilómetros de uso. Además, Prefectura, Policía, Policía Rural, las diferentes fuerzas vivas de la ciudad, gente que colabora, el Parque Nacional Pre Delta, la Departamental de Escuelas, Salud pública municipal, Salud pública provincial; entre todos hemos conformado mediante una app hemos ido cargando el equipamiento que tenemos cada uno y sumando el equipamiento que tenemos entre todos, no son grandes inversiones. Yo diría que el esfuerzo más grande es prepararse con lo que es el recurso humano, para que esté preparado para atender lo que sea necesario. Junto con la UNER, ahora estamos por hacer una capacitación de personal municipal que se capacita en el riesgo, en la emergencia. Eso yo creo que es la inversión más importante que hacemos, estar preparados nosotros y poder entender cómo nos puede tocar funcionar. Por ejemplo, tener una radio arriba de cada equipo por si se cae la comunicación telefónica; saber quién va a estar haciendo el relevamiento en la calle; entender qué es lo urgente cuando nos toca atender una emergencia”.






