"Lo que ofrecen es que todas las porciones y la supuesta nutrición a través de esta súper comida, sería la misma para todas las edades, desde los niños de la primera infancia hasta los jóvenes y adultos", cuestionó la directora de la Escuela de Educación Integral N°18 “Juan Alberto Marcó” de Concepción del Uruguay.
La directora de la Escuela de Educación Integral N°18 “Juan Alberto Marcó” de Concepción del Uruguay, Mariela Zapata, detalló las dificultades y preocupaciones que genera el nuevo sistema de desayunos y meriendas que pretende implementar el gobierno provincial.
En declaraciones realizadas al programa A Quien Corresponda (Radio Plaza 94.7), Zapata afirmó que el cambio del sistema en comedores escolares “nos toca bien de cerca porque fuimos una de las escuelas donde, luego de bastantes desprolijidades administrativas, llegó el listado en donde se implementaría este nuevo formato para desayunos y meriendas”.
“En primer lugar, sufrimos por la desprolijidad en la circulación de la información, porque nos enteramos en el receso escolar que iniciábamos el primer día de clases con una reunión en torno al cambio de cómo nos veníamos manejando para desayunos y almuerzos, y que se comenzaría a implementar a partir de agosto. Y al ingresar a la reunión nos encontramos con una empresa, sin ningún representante del Ministerio de Desarrollo Humano, más que los coordinadores locales de Comedores Escolares. No hubo ningún otro aviso, entramos de lleno, todos los equipos directivos que estábamos incluidos en el cambio –que somos aquellos que tenemos más de 50 estudiantes que reciben el servicio- en una reunión con una empresa donde nos empezaron a contar que es una gran empresa distribuidora, que es de Buenos Aires, que abastece también a Chaco y a Corrientes”, describió.
Entre los cuestionamientos, la docente planteó: “En primer lugar preguntamos qué conocimiento tenían de la población a la que venían a alimentar, porque estábamos todos los equipos directivos desde los maternales hasta las escuelas de jóvenes y adultos, y las porciones y toda la consideración nutricional era la misma para todos los grupos etarios. Ese fue uno de los planteos que hicimos, porque la nutrición de los niños de la primera infancia hasta los jóvenes y adultos, como es mi caso en mi escuela, y lo que ofrecen es que todas las porciones y la supuesta nutrición a través de esta súper comida, sería la misma para todas las edades. Ese fue uno de nuestros primeros planteos y además se expresaron muchas dudas y cuestiones logísticas que teníamos los equipos directivos en una reunión con una empresa que, claramente, eso no nos podía responder porque no era su injerencia”.
Especificó que la institución “es una escuela de educación integral que pertenece a la modalidad especial ubicada en la zona del barrio Mosconi, que sería la zona norte-noreste más o menos de la ciudad, pero recibimos estudiantes de toda la ciudad por ser de la modalidad especial. Lo que nos diferencia de otras escuelas es que no son los chicos del barrio los que vienen a la escuela, sino de toda la ciudad”. Agregó que “tenemos una población entre 70 y 75 estudiantes, lo que ha ido variando durante este año, y después tenemos otros estudiantes que no reciben esta alimentación a los que acompañamos con procesos de inclusión en otras escuelas, pero son 70 a 75 estudiantes los que todos los días, algunos desayunan y almuerzan, otros almuerzan y meriendan y otros están todo el día dentro de la escuela”.
Consultada por el actual sistema de desayuno y merienda, indicó que “desde la gestión de Comedores vienen haciendo un seguimiento y venimos haciendo un cambio y tratando, con los fondos que tenemos, de ir hacia una alimentación más sana. Nos han sacado muchos alimentos que solíamos darles, como el dulce de leche o dulce de membrillo o de batata en el desayuno, y fuimos hacia algo más saludable de pan con queso e incorporación de frutas, que es un proceso porque no es lo habitual para los chicos ese tipo de alimentación, entonces estábamos encaminados hacia ese cambio para que pudieran incorporarlo. Todo esto asesorado con la nutricionista de Comedores Escolares y dentro de la posibilidad de nuestros fondos. Y también tenemos chicos que no pueden consumir lactosa, por ejemplo, entonces también se tiene en cuenta la especificidad de esa alimentación. Nosotros en nuestra escuela no tenemos niños con celiaquía, por ejemplo, pero sí sé que en otras instituciones hay, entonces todas esas consideraciones uno las tenía en cuenta al momento de pensar los desayunos y las meriendas”.
Respecto del lugar necesario para hacer acopio de los alimentos que entregaría la empresa, comentó que “la escuela tiene una despensa, así que ediliciamente tengo la suerte de contar con un espacio, pero no sabría decirte en el volumen, porque viene la cantidad de alimentos para dos meses completos, entonces estamos hay cosas que no podemos saberlas hasta que no lleguen, porque no sabemos si va a entrar en el espacio que tenemos destinado para eso”.
“Y otro de los grandes temas es la conservación porque tenemos este espacio y suponemos que se va a guardar porque no se llueve, porque no hay humedad y sé que es un privilegio al lado de otros edificios. Y nosotros no compartimos el edificio con otros niveles del sistema educativo, que sí pasa en otras escuelas donde, en un solo edificio conviven tres niveles distintos, tres propuestas distintas dentro de la misma escuela y tal vez no tienen en dónde almacenar y, por supuesto, tienen muchos más estudiantes que nosotros”, explicitó.
Por otra parte, sobre el trabajo que insume lo alimentario, la directora sostuvo que “si bien es una tarea que no es propia del cargo directivo, yo trabajo en conjunto con las dos cocineras que son dos en mi institución, a veces va la nutricionista de Comedores Escolares, y lleva el tiempo que lleva hacer la rendición, comunicarse con los proveedores y demás”.
Agregó que “en este momento tengo un solo proveedor porque también hubo una modificación en el verano sobre la tarjeta, siempre uno trabaja en función de buscar precios y como cambiaron los requisitos, hubo quienes dejaron de ser proveedores de la tarjeta. Las chicas que se encargan de cocinar me van avisando cuál es la necesidad y después hay que hacer la rendición. Sí es un trabajo que no es propio del cargo directivo, pero yo no veo cuál sería lo que me restaría a mí de trabajo, tener que recibir todos estos alimentos, estar ahí cuando llegue el camión, chequear que todo esté de acuerdo. En este momento, el proveedor nos trae los alimentos, tenemos un remito en donde las cocineras reciben y controlan todo y después yo hago la rendición que me insume unas dos horas de trabajo”.
En comparación, refirió que “lo que proponen ahora, siempre por carriles informales de comunicación porque por los carriles formales que son un mail institucional que utilizamos con el Consejo de Educación, no ha llegado nada. Y por WhatsApp, nos piden que haya otra persona a cargo, por si yo no estoy a la escuela para recibir los alimentos, a la que yo tengo que dejarle el sello de la institución, no queda claro quién es la otra persona. En mi caso tenemos un equipo directivo y somos tres, pero en otras escuelas de repente hay un solo directivo, en algunos jardines hay radiales que no están todo el tiempo. Hay muchas cuestiones desde la logística que no se pensaron claramente antes”.






