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Abel Antivero: “Ocupar una banca no es una beca y si se legisla contra los trabajadores hay que hacerse cargo”

El secretario general de Agmer, Abel Antivero, destacó la docencia rural, la disputa salarial y el impacto social que atraviesan las aulas entrerrianas.

En su primera visita al programa “Cuestión de Fondo” (Canal 9, Litoral), el secretario general de Agmer, Abel Antivero, trazó ante Daniel Enz un recorrido que enlazó biografía, militancia gremial y diagnóstico social.

La entrevista avanzó desde la experiencia íntima de elegir la docencia y radicarse en Islas del Ibicuy hasta las disputas por salarios, obra social y jubilaciones, para desembocar en una descripción de la fragilidad que ingresó a las escuelas y condiciona tanto la enseñanza como la vida cotidiana de los trabajadores de la educación como del conjunto de la comunidad educativa.

Antivero recordó su paso por Mazaruca, un paraje ubicado a 30 kilómetros de Ibicuy, donde la ruralidad impone cercanía y responsabilidad. “Se genera un vínculo más estrecho con los chicos”, describió, y sostuvo que allí los estudiantes dejan “de ser un número para poder ser llamarlos por nombre y apellido”. Evocó la creciente de 2016, cuando el agua cubrió el edificio escolar y obligó a evacuar el lugar, y destacó la respuesta de sus colegas: “Ahí se hizo heroísmo a través de la docencia”. También relató que, junto con su compañera, habían desistido de irse a la Patagonia tras el nacimiento de su hija: “Apuntamos a la contención emocional de la familia”, indicó.

El segundo tramo de la entrevista conducida por Daniel Enz en “Cuestión de Fondo” abordó el conflicto político y gremial. Sobre la reforma previsional, el dirigente afirmó que Agmer había revisado sus decisiones, pero ratificó la estrategia: “Pusimos resistencia, marcamos nuestro posicionamiento con convicción, respondiendo a nuestra historia”. Negó que retirarse de la mesa convocada por el gobernador Rogelio Frigerio hubiera sido un error y sostuvo que el Ejecutivo buscaba “la foto” de los sindicatos junto a una iniciativa aun sin proyecto conocido. Frente a los cuestionamientos por las protestas ante legisladores, lanzó una definición: “Ocupar una banca no es una beca”. Y luego agregó: “Si se legisla en contra de los trabajadores hay que hacerse cargo”.

También cuestionó el reemplazo del IOSPER por la OSER y la tercerización parcial de los comedores escolares. Reconoció la importancia y necesidad de una alimentación saludable, aunque objetó la incorporación de ultraprocesados sin un relevamiento previo. “Nadie puede aprender bien si le hace ruido la panza de hambre”, resumió. Ante las denuncias oficiales de corrupción en comedores escolares, reclamó pruebas y advirtió que esas acusaciones buscan construir respaldo social para cambios estructurales.

La tercera parte de la entrevista expuso el deterioro material del sector. Antivero citó un relevamiento según el cual el 60% de los trabajadores destina cerca del 60% del salario al pago de deudas. Describió docentes que usan la tarjeta para comer o vestirse, también los que buscan un segundo cargo, los que venden empanadas o productos estéticos y hasta abandonan las aulas por empleos industriales. “No podemos hablar de calidad educativa cuando un docente está pensando en esto”, advirtió.

Ese cuadro -señaló- hace que aumente la sobrecarga y las licencias psiquiátricas, mientras el hambre, la violencia intrafamiliar, la deserción y el narcotráfico irrumpen con mayor crudeza en los barrios vulnerables.

En el final de la entrevista, abordó la respuesta electoral del sector docente ante una eventual reelección de Frigerio. En ese sentido, fue categórico: “Yo diría que no”. Su explicación condensó el clima que había presentado durante toda la entrevista conducida por Daniel Enz: “El bolsillo habla, la economía habla”.

 

 

-Usted fue rector de la Escuela Secundaria N° 6 “Rafael Escriña”, ubicada en el paraje Mazaruca. ¿Cómo es enseñar, trabajar y vivir en un lugar así?

-Es parte de la ruralidad. Se genera un vínculo más estrecho con los chicos. Es otro contexto. Uno puede llegar a contener de manera más cercana las problemáticas que van surgiendo. Y también tiene un vínculo más cercano con las familias. Hay que tener en cuenta que el paraje Mazaruca está a 30 kilómetros de Ibicuy. Yo vivo en Ibicuy. MI domicilio está en Ibicuy. La mayoría de los chicos son chicos que van repitiendo, que van quedando fuera del sistema y eligen Mazaruca como un lugar de contención. Para eso hay un transporte, y, por lo tanto, se terminan vinculando con chicos que son de la zona. Se puede trabajar de manera más cercana con algunos chicos, otro vínculo… y las problemáticas siguen siendo las mismas que existe en cualquier escuela urbana.

- ¿Cuántos años ejerció la docencia?

-Como rector un año y medio.

- ¿Y la docencia la ejerció más que nada en Ibicuy?

-Más que nada en Ibicuy. Soy preceptor, en realidad en mi origen, en una escuela técnica. Luego tengo horas en otros secundarios y otras horas en el Superior. Y también ejercí en Concepción del Uruguay, donde soy oriundo.

- ¿Qué fue lo más complejo que le tocó considerar como maestro, como docente entre Mazaruca e Ibicuy? Qué fue lo más complicado que los haya afectado desde lo humano.

-En Mazaruca puede ser algún caso donde tuvimos que activar el protocolo de abuso, que ya lo había activado quien le hice la suplencia. Pero, tuvo repercusiones en mis compañeras que me estaban acompañando en el equipo directivo. Y generó algunas complicaciones. Me parece que fue lo más sensible y, en lo personal, lo que más me pudo haber afectado. Luego, posteriormente, en el Nivel Superior, fui coordinador de Profesorado de Enseñanza Primaria, que es una extensión áulica que pertenece al Instituto Superior de Formación Docente de Villa Paranacito. Y ahí se ven diferentes problemáticas que tienen que ver con la vida adulta, con aquellos adultos que trabajan y estudian al mismo tiempo. Eligen hacer la carrera docente, y al mismo tiempo van encontrando obstáculos que van superando con problemáticas que son propias de la vida de uno. Entonces, también en ese mismo lugar se genera una relación más estrecha, donde uno puede acompañar de manera diferente. Y a diferencia de los grandes centros urbanos, los estudiantes dejan de ser un número para poder ser llamarlos por su nombre y apellido.

- ¿Tiene familiares en la docencia?

-No, no.

-Y el tema que siempre denunciaban los docentes de Mazaruca, respecto de las lanchas, del traslado, la falta de combustible, ¿sigue igual que antes o algo se solucionó?

-Eso sería en la zona de Villa Paranacito. Hay que tener en cuenta que desde Ibicuy a Mazaruca, se llega por tierra. En cambio, esa problemática que describe se da en la zona de Villa Paranacito. Se mejoró.

-La zona donde está el gobernador Rogelio Frigerio.

-Exacto.

- ¿Se mejoró? Usted considera que se mejoró por la cercanía del gobernador ¿y eso pudo haber ayudado?

-Entiendo que sí. Porque era un punto vulnerable para cuestionar, donde desde un tiempo a esta parte nosotros, a través de la seccional de Islas del Ibicuy, vivíamos denunciando que cortaba el servicio el proveedor de combustibles por falta de pago. Inclusive, en algún momento también hemos llegado a denunciar la cuestión de la seguridad que tenía que ver con el transporte fluvial. En las condiciones que viajaban los chicos. Y muchas veces cómo se veían superpobladas las lanchas escolares por arriba de su capacidad. Nobleza obliga, hay que decirlo, en esta gestión se logró mejorar eso.

- Está bueno que lo reconozcan porque no es muy usual que pase eso. ¿Y cómo ha afrontado situaciones de inundación o pandemia en Mazaruca? ¿Cuánto cambió o cuán difícil se vivió?

-Como en todo contexto donde estaba el aislamiento preventivo… de la misma manera que afectó en todas partes. Tal vez ahí los docentes le pusieron un poco más el cuerpo.

-Pero, nos referimos más que nada a esa relación que usted decía como más cercana que establece el docente con el alumno.

-Por eso digo, hay dos situaciones: una tiene que ver con la pandemia y la otra tiene que ver con la creciente, por ejemplo, del 2016, donde Villa Paranacito queda aislada. Mazaruca llega a inundarse porque se rompe el terraplén, e inclusive el edificio de la escuela -donde funciona una escuela primaria y una secundaria-, queda debajo del agua. Y se tuvo que evacuar prácticamente Mazaruca. Pero, en el otro caso, en Villa Paranacito, le pusieron el cuerpo los docentes, donde se preocuparon y se ocuparon de llevar el material didáctico que habían seleccionado para que los chicos no queden fuera del sistema. No queden, de alguna manera, fuera del proceso de enseñanza y aprendizaje, más allá de los obstáculos de no tener señal de celular, de familias que no tienen celular. Al mismo tiempo acompañar alguna acción social que tenía que ver con proveer de alimentos, por ejemplo, porque mucha gente quedó en una situación vulnerable en lo económico. Así que ahí se hizo heroísmo a través de la docencia.

-Usted ejerció la docencia en Concepción del Uruguay?

-Sí.

- ¿Y por qué se fue a Ibicuy?

-Porque teníamos proyectado en algún momento irnos al Sur.

- ¿Con su mujer?

-Con mi compañera.

-También ejerce la docencia…

-Es maestra especial. Y, bueno, llega Ernestina, que es mi hija mayor. Primera nieta de ambas partes. Entonces, analizamos que, en el contexto familiar, iba a generar un impacto. Yo soy hijo único y mi mamá era viuda. E iba a generar un impacto en ambas familias. Entonces surge circunstancialmente Ibicuy y antes de ir a Caviahue (Neuquén) o a Rawson (Chubut), nos quedó más cerca Ibicuy. Justo se había inaugurado la autopista, quedaba todo más cerca y apuntamos a la contención emocional de la familia.

- ¿Su padre a qué edad falleció?

-Yo tenía un año y medio. Murió en un accidente doméstico, quedó electrocutado con una heladera.

- ¿Y pensó en algún momento cómo lo vería su padre hoy?

-Sí… sí. Hoy me hicieron un chiste: mis iniciales… soy Abel Aníbal Antiveros, es la “Triple A”. Él era Abel Ángel Antiveros. Estaba en la UOCRA, toda una contradicción.

-Pudo reconstruir su historia?

-Sí, sí. Él era de Concepción del Uruguay. Pero, nosotros vivíamos en Buenos Aires. Mi mamá era de Zárate, y el accidente lo tuvo allá. Y tenían planificado volver a Entre Ríos. Posteriormente, volvimos con mi mamá y crecí en Concepción del Uruguay. Pero, entiendo que estaría contento.

- ¿Y su madre vive?

-No, no.

- ¿Cuándo falleció?

-En el 2015, de cáncer de mama.

 

 

-Lo traemos ahora un poco más a la agenda. ¿Qué autocrítica hace ya con el diario del lunes sobre el tema de cómo fue el rol de Agmer con la reforma previsional? ¿O considera que se hizo todo bien?

-No… a ver… por supuesto que somos autocríticos. Reevaluamos constantemente nuestras acciones y las volvemos a ver. En todo caso, si se genera alguna debilidad, elegimos llevarlas puertas adentro y resolverlas adentro para no “dar letra” a la patronal o a aquellos que nos señalan. Pero, nosotros ponemos en valor y entendemos que el saldo es positivo. Porque pusimos resistencia, marcamos nuestro posicionamiento con convicción, respondiendo a nuestra historia. Pusimos todo lo que había que poner. Pusimos tiempo, pusimos el cuerpo. Muchos compañeros le dedicaron el tiempo, inclusive, hasta la salud, estando en la carpa, por ejemplo, marchando, llevando a cabo diferentes acciones a lo largo de toda la provincia. Por lo tanto, cuando hacemos una evaluación, el saldo es positivo. Siempre es positivo.

- ¿No fue un error el haberse levantado de la mesa de debate que encabezaba el propio gobernador?

-No. Nosotros lo evaluamos muchas veces en el marco de la autocrítica… Inclusive, hubo compañeros dentro de nuestro contexto que lo cuestionaron y lo pusimos en debate -y lo volvimos a poner en debate- y ratificamos que lo actuado estuvo bien. Porque lo que buscaba el gobierno era la foto y tener a Agmer sentado en la mesa, haciéndolo parte de esa iniciativa de querer tener la foto y el mensaje de que esa reforma previsional se iniciaba con la participación de los sindicatos. Entonces, nos pusimos un plazo, pusimos un término… que el término era pedirle el proyecto al gobernador si lo tenía, porque en ese contexto solamente estaba el informe de vectores. Como nos respondió que no (lo tenía), dimos en ese momento, dimos unos minutos de tiempo, y llegado el momento, elegimos irnos. Tuvo un costo eso, por supuesto, pero ratificamos lo actuado.

-Hubo mucho cuestionamiento a los denominados escraches a funcionarios, a legisladores, en sus respectivos poblados. ¿Para usted fue normal? De hecho, había pasado en los últimos 20 años, muchas veces con diferentes sectores gremiales. Pero, se quejaron mucho los legisladores porque llegaban (a sus hogares) y lloraban algunos de sus hijos.

-No nos consta que eso haya sucedido y no íbamos con el objetivo de hacer llorar a la familia. A ver... ocupar una banca no es una beca.

-Es una responsabilidad…

-Hay una responsabilidad ciudadana y de representación. Por lo tanto, si se legisla en contra de los trabajadores, hay que hacerse cargo. Puede haber alguna excepción, como sucedió, por ejemplo, en Colón. Pero, la situación también tiene que ver con lo salarial. ¡Y es desesperante! Entonces, no justifico ni estamos justificando. Pero, sí es entendible. Entonces, en esa línea nosotros analizamos el escenario de lo que fue la sanción de la OSER (Obra Social de Entre Ríos), el pase del IOSPER (Instituto de la Obra Social de la Provincia de Entre Ríos) a la OSER, y dijimos: no puede ser que se vote y se salga con tanta “inimputabilidad”. Entonces, vamos a exponerlos, y parece que preocupó más esa exposición, porque no tenemos una cultura legislativa en la sociedad, pocos sabemos quiénes son nuestros diputados, a qué Departamento representan, de qué partido vienen. Entonces dijimos, vamos a mostrar cómo votan, qué piensan. Pero, previamente buscamos una instancia de interpelación donde les planteamos y les preguntábamos qué era lo que estaban pensando. Les planteábamos nuestro posicionamiento. Inclusive, muchos se llegaron a informar de lo que implicaba la reforma a través de nosotros. Entonces, habla de una debilidad en lo que tiene que ver con el Poder Legislativo. Habla de que hay gente que ocupa esas bancas que no está formada, que no les interesa.

-Sí. Creemos que hay un claro retroceso legislativo, respecto de períodos anteriores. Coincidimos con usted.

- ¡Claro! Y comprobamos también que había gente…

-Le moleste a quien le moleste...

-Exacto. Y hubo algunos que expresaron que iban a votar por obediencia debida al gobernador. Uno entiende y tampoco es ingenuo de que, obviamente, se sigue una línea política, un lineamiento. Pero, aun así, después hay que responder a la sociedad cuando se vota en ese sentido. Porque nosotros demostramos técnicamente de que esa reforma es una medida de empobrecimiento, y, aun así, vimos que nadie se conmovió. Solamente se acusaba el déficit. Ponían ellos en valor “el coraje” -entre comillas- la predisposición y el compromiso del gobernador de querer avanzar sobre eso. Pero, siempre teniéndonos a nosotros como variable de ajuste. Por lo tanto, en eso lo ratificamos y lo vamos a seguir haciendo. De alguna manera, tienen que tener un costo político. Hay que hacerse cargo y hay que hacerse responsable de cómo se vota.

 

 

-Tema comedores escolares. ¿Qué es lo que cuestionan específicamente y por qué?

-Primero, antes que nada, no se hizo un relevamiento técnico sobre cómo estaban funcionando los comedores. No se hizo un relevamiento sobre qué impacto tenían las partidas de los comedores. Sí, hay que decir, esta gestión ratificó la Ley 27.642, en lo que implica el artículo 12° que habla sobre alimentación saludable, lo que tiene que ver con los etiquetados. Eso se lo aplaudimos y se lo reconocemos al gobierno. Ahora, de repente, sin un relevamiento, se decide avanzar en este sentido con una iniciativa de tercerización. Y se genera o se brinda dentro del sistema de comedores en lo que tiene que ver con el desayuno y merienda, productos ultraprocesados. Entonces, ahí nosotros acudimos a quienes saben, a quienes han estudiado para esto, que son los nutricionistas, y nos dicen: eso no es alimento, no es alimentación. Entonces, nosotros bregamos por la salud de los chicos, porque también tenemos nuestro compromiso, tenemos una responsabilidad civil como docentes, y, por supuesto, nadie puede aprender bien si le hace ruido la panza de hambre.

-Frigerio dijo en este programa que los docentes no deben hacer esa tarea (atender los comedores) porque no están para eso y habló de nichos de corrupción en determinados establecimientos respecto del manejo de fondos para los alimentos. ¿Hay una crítica o una autocrítica al respecto?

-No... a ver… es un “modus operandi” que usa el gobierno. Lo usó con la OSER. Cuando se interviene la obra social acusaban de corrupción. Nosotros le dijimos, inclusive, se lo llegamos a decir en Islas del Ibicuy, en la inauguración de una escuela que, si había corrupción, lo invitábamos para que vaya a la Justicia. No ha ido a la Justicia, y aquí usa el mismo argumento.

-Hubo una denuncia en la Justicia...

-Bueno, pero tampoco se pregonó, tampoco hubo mucha demostración fáctica de que ese caso…

-Hasta ahora no hay ningún imputado…

-Pero ese caso, por ejemplo, justificaba la intervención del IOSPER en su momento, y posteriormente, la Ley OSER. Acá pasa lo mismo: nosotros decimos, por supuesto que puede haber algún caso de corrupción. Hoy instalaron en los medios que un director del Departamento Feliciano había comprado con la partida de comedores una botella de vino. El comerciante salió a aclarar que hay un error del mismo negocio, del mismo local: cuando se hace la rendición y se emite el ticket. Por lo tanto, eso ya está aclarado. Al pobre director le deberían pedir disculpas. Ahora, se usa esta estrategia (la de denunciar corrupción) para construir una opinión pública para este aval y poder avanzar con esto. Nos llamó la atención de que ratifica, más allá de la declaración de la ministra de Capital Humano, Verónica Berisso, que fundamenta -y lo hizo en su programa de radio-, cuánto implicaba el gasto y lo vuelve a ratificar y justifica que ese gasto estaba fundamentado en que, en realidad, estaba preocupada por la alimentación de los chicos. Bueno, debería escuchar a quienes han estudiado para esto, que son los profesionales. El Colegio de Nutricionistas de Entre Ríos ha hecho un informe. Plantea esto y también plantea que le llama la atención que no se ha hecho ningún relevamiento previo con respecto a esto. Por lo tanto, habría que analizar un estado de situación. En todo caso, mejorar. Y si esto no funciona, en todo caso, hay funcionarios, hay coordinadores de comedores que son puestos políticamente y que deberían cumplir su trabajo y poder avanzar con respecto a esto para que sea algo llevadero.

-En función de la realidad social y económica del sector, ¿tienen datos sobre el endeudamiento hoy por hoy del sector docente?

-Sí, tenemos un trabajo hecho por la Central de los Trabajadores, donde se hace un relevamiento sobre que el 60% de los trabajadores destina gran parte -también prácticamente el 60%- de su sueldo a pagar deudas. Y eso habla de la situación actual en lo salarial. Nos pasa cuando visitamos las escuelas, siempre están los docentes que, por supuesto, plantean la cuestión salarial. Nos plantean a nosotros y explican de qué están usando la tarjeta de crédito para comprar, para resolver cuestiones básicas como comer o vestirse. Entonces, por supuesto, que esto condiciona lo que es la calidad educativa. Porque hay docentes que, por ejemplo, de primaria, que buscan un segundo cargo en el marco del artículo 40° de la Constitución provincial para poder llegar a fin de mes. ¡Y eso tampoco les garantiza poder llegar a fin de mes! Entonces, no podemos hablar de calidad educativa cuando un docente está pensando en esto. Cuando tiene la atención focalizada en esto. Está pensando que no puede pagar el alquiler, que con un solo sueldo no puede resolver las cuestiones básicas, y luego pensar la planificación didáctica para preparar la clase para un grupo de chicos.

 

 

-Detectaron la búsqueda de otras fuentes de ingreso, como manejar Uber, que nos conta que existen hoy. O alguna otra actividad. ¿Esto está pasando hoy por hoy en la provincia?

-Sí, es así. Nosotros siempre invitamos, cuando nos hacen alguna entrevista, a que el oyente -cuando es el caso de una radio-, que haga el ejercicio de mirar su agenda de contactos en sus redes sociales y mirar los estados de algún docente. Y seguro van a encontrar uno que está vendiendo algo. Entonces, desde productos estéticos hasta empanadas, pizzas… cuestiones que tiene que ver como ésta. Puedo hablar desde lo territorial, desde Islas del Ibicuy donde hay docentes que dejaron la docencia.

-Eso le íbamos a preguntar: ¿si hay muchos que dejaron la docencia?

-Sí, sí. Hay un universo de docentes que fueron dejando…

- ¿Hay algún registro específico? Por ejemplo, en el último año dejaron la docencia tantas personas...

-No lo hemos podido sistematizar. Pero, sí tenemos datos. Decía el caso de mi Departamento, donde dejan la docencia, se han ido a trabajar a YPF, a una planta de extracción de arenas silíceas o, inclusive, han presentado currículum en el cordón industrial de Campana para poder ir a trabajar a Siderca, por ejemplo. Eso habla de que uno ha elegido la carrera docente para vivir de esto, construir un proyecto de vida, y lo tienen que dejar porque tienen que resolver la cuestión salarial.

-¿Y hay muchos docentes con tratamientos de salud como secuelas de esta situación económica o la realidad de muchos alumnos que no tiene para comer y deben contenerlos?

-Sí, sí. Aumenta la sobrecarga social en escenarios como estos. Hay un aumento del índice de las licencias psiquiátricas que tiene que ver con esto. Nosotros salimos con un comunicado, un posicionamiento con respecto a la declaración que hizo hace unos días el gobierno, al declarar la emergencia en el marco de lo que es la salud mental… salimos a marcar nuestra preocupación. A definir nuestra preocupación porque con declaraciones no se resuelve ninguna urgencia, sino que tiene que haber un destino presupuestario con respecto a esto. Nosotros hemos detectado que hay docentes que de repente se encuentran con una situación conflictiva en la escuela, con características como las que acaban de mencionar: chicos que no se pueden calzar, que van con hambre a la escuela, que no pueden resolver la cuestión alimenticia… más lo que implica los índices de desocupación que aumentan y tienen un impacto social en las familias. 

-Además, ¿eso debe derivar en violencia familiar?

-Sí, es así. Por eso, cuando hablo de conflictividad social, tiene que ver con esto también. Ahí también los docentes tienen que activar el protocolo, porque tienen que denunciar situaciones como esas, donde encuentran chicos que son víctimas de violencia también intrafamiliar.

-La vez pasada nos daban cuenta de la cantidad de separaciones que ha provocado esta situación económica. El marido o el padre se tiene que ir de la casa porque se genera una situación de violencia: no hay forma de solucionar la comida, el estudio ni nada. Entonces, se produce la ruptura. Y esos chicos quedan también sin padres y que debe ser algo complejos a esas edades, tan chicos. Y eso también repercute en el docente…

-Sí, por supuesto, tiene una repercusión en la conducta del chico, y los docentes se hacen cargo de esa problemática. Nuevamente, ahí se vuelve a encontrar una problemática en lo que es el proceso de enseñanza. Y donde, por supuesto, los docentes no es que llegan a la casa y dejan el problema en la puerta. Conviven con eso… muchos se vieron sobrecargados en cuanto a los problemas personales, más todas estas problemáticas que surgen dentro del aula.

- ¿Y ha creció la deserción escolar en Entre Ríos en lo que va este año o el año pasado?

-Sí, también lo mismo: no lo tenemos sistematizado.

-Van a tener que comenzar a sistematizar…

-Lo que pasa es que la dinámica es rápida. Y cuando llegamos a un análisis, ya el escenario cambió. Pero sí, sobre todo, lo que es en el nivel secundario, porque hay familias que dejan y hacen que los chicos dejen la escuela para que salgan a trabajar. Entonces, ahí se da ese marco de deserción.

 

 

- ¿Y cómo está la situación de los docentes que están rodeados en las escuelas por el avance del narcotráfico ? Debe ser un tema preocupante para maestros de barrios más vulnerables, donde esto se está dando y donde se activa el protocolo de seguridad, como ha pasado aquí en Paraná muchas veces.

-Lo mismo: en escenarios como estos, cuando menciono lo de las problemáticas sociales, tiene que ver con esto también. Sobre todo, en los barrios vulnerables donde estas problemáticas aumentan y se profundizan. Ustedes acaban de mencionar lo que pasa en Paraná. Hace poco, hace unos días atrás, unas semanas atrás, hubo una situación de balacera en las afueras de una escuela que tiene que ver con esta problemática. Lo mismo sucede en ciudades más grandes como Concordia o Concepción del Uruguay.

-En la provincia hay cerca de 45.000 docentes. ¿Cuántos están sindicalizados? ¿Crecen las afiliaciones o es un porcentaje un poco estancado?

-Viene creciendo. Más allá del discurso antisindical que se ha instalado en la sociedad, también desde hace unos años a esta parte, nosotros tenemos un aumento del índice de afiliación. Hoy por hoy tenemos aproximadamente 22.000 afiliados en Agmer. Hay que tener en cuenta que hay otro porcentaje menor en el caso de los sindicatos hermanos, como Amet (Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica), Sadop (Sindicato Argentino de Docentes Privados) y UDA (Unión de Docentes Argentinos) … por lo tanto, en nuestra provincia hay un alto índice de sindicalización de la docencia. Más allá que tenemos algunas otras afiliaciones en disputa, que no se nos reconocen, pero que estamos haciendo las gestiones necesarias para que se reconozcan. Y eso puede hacer que aumente mucho más el índice. Pero, nosotros llevamos un control, porque es normal también que para esta época uno busque ahorrar algunos pesos y se desafile. Más allá que, por supuesto, hay un porcentaje mínimo de descontento con los sindicatos, y que es parte de todo esto. Pero, el índice de afiliación para nosotros sigue creciendo.

-Usted desde Agmer, junto a Oscar Muntes de ATE, creemos que han sido los dirigentes que han llevado la situación más crítica hacia el gobierno. ¿Le sorprendió la decisión de Muntes que dijo que va a pelear por una diputación?

-No, no. Porque está dentro de las probabilidades. Hay que tener en cuenta que cuando uno elige lo sindical es parte de la vocación política. Por lo tanto, hacer un giro hacia lo partidario, por lo menos a mí, en lo personal, no me sorprende. Sí me sorprendió el tiempo. Pensaba que iba esperar un poco más. Nada más, pero después, era algo que veía venir también.

-Quedó zanjada las críticas con José Ángel Allende de la Unión de Personal Civil de la Nación (UPCN) y usted. Porque venían “tiroteándose” en los últimos meses.

-No, para nada. No quedó zanjada.

- ¿No tiene ninguna relación con Allende?

- ¡Ninguna! Lo vi una vez en la mesa de Frigerio cuando nos convocó. Creo que no hay posibilidad… Nosotros después bajamos “la artillería” porque entendimos que nos querían correr el eje de discusión en plena reforma, desenfocar la tensión. Entonces dijimos: pongamos toda la tensión en lo que es la reforma y que no nos lleven para otro lado. Pero, no hubo posibilidad de reconciliación. Creo que está lejos esa posibilidad, por lo menos de nuestra parte. Después él siguió con lo mismo y con una mirada muy crítica hacia la docencia, y tal vez con otro manual de estrategia sindical que nosotros no compartimos.

- ¿Ha hablado alguna vez con dirigentes de UPCN? Porque no todos son “Allende”, obviamente. Por qué sigue concentrando tanto poder y sigue siendo, de alguna manera, quien fija algunas cuestiones a los gobernantes.

-Sí, he hablado. Tengo diálogo con algunos.

- ¿Y qué dicen?

-Bueno… es irreproducible. Pero, bueno, no justifican para nada. Pero, hacen una lectura de que algunos vínculos con el poder político generan que se pueda sostener en ese lugar. Pero, sí hablo y tengo diálogo con algunos. En su momento, en pleno cruce de “artillería”, me mensajearon, nos mensajearon, nos aplaudieron de alguna manera.

- ¿Estaban de acuerdo con el cuestionamiento que usted hacía del propio secretario general de ellos?

-Sí, sí… sí, por supuesto. Y, bueno, nos hicieron llegar el reconocimiento de alguna manera, marcar la cancha por así decirlo. Pero, el justificativo que dan siempre… Y después, algunas características que por ahí no conviene meterse dentro… porque el problema no es UPCN. Pero, sí hay algunas características que se da dentro de esa entidad sindical.

-Para muchos está claro que los docentes entrerrianos fueron clave en la votación del 2023 para que Frigerio llegara a la gobernación. Todo indica que el gobernador irá por la reelección. ¿Considera que tendrá el mismo voto docente como en el 2023?

- Es complejo. Yo diría que no.

-Nota que el docente está…

-¡Está descreído! Apareció nuevamente en las redes sociales un video de la época de campaña, donde Frigerio habla que va a cuidar a los docentes, que había que prestar atención para que puedan enseñar mejor. Y yo creo que no... porque el bolsillo habla... la economía habla. Entiendo que también en lo que es el universo de jubilados va a tener un impacto. A mí me pasa que por ahí docentes que han ocupado cargos en diferentes gestiones, en la gestión municipal, que responden a este gobierno o en otros lugares, se han ido de alguna manera de esos lugares. O han militado inclusive. Y dicen (ahora) que no, porque hay un descontento tremendo en ese sentido con (la) gente que abiertamente se mostraba militante del gobernador.

 

Programa “Cuestión de Fondo” (Canal 9, Litoral) emitido el miércoles 12 de agosto de 2026

 

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