Lo que se presencia en la presencialidad

Educación

En el aula se establece un vínculo esencial, que trasciende las meras prácticas de la educación formal.

Por Pamela De Battista*
(publicado en El Día de Gualeguaychú, el 1 de mayo de 2021)

Escribo desde adentro. Quiero decir: como docente, desde adentro del sistema educativo, a conciencia de lo que sucede en las instituciones. Como madre de una niña escolarizada, aislada y a la espera, porque ella tuvo que realizarse el hisopado hace dos días. Escribo desde adentro de una rutina estricta de cuidado: cumplo con todos los protocolos en mis lugares de trabajo, y también lo hago en el contacto con mi burbuja (cada día más reducida, a medida que el miedo gana espacio). No cuento esto con la intención de hablar desde lo personal o lo anecdótico, sino porque sostengo que hay una responsabilidad civil en esta discusión, que sólo puede darse desde el lugar que cada uno de nosotros ocupa como parte de la sociedad, y en la situación particular con la que cada quien transita esta pandemia.

Pensar en la educación presencial/virtual implica abarcar la complejidad del asunto. Simplificar la situación deviene en subestimar las consecuencias.

Es indiscutible que el contacto humano que se establece dentro de las escuelas, principalmente entre estudiantes y docentes, o entre estudiantes y sus pares, es irreemplazable. En cada diálogo con colegas durante el 2020, fue un tema recurrente la tristeza, la incertidumbre, la preocupación por aquellos chicos y chicas con los que perdíamos, parcial o totalmente, la comunicación. En el aula se establece un vínculo esencial, que trasciende las meras prácticas de la educación formal. Hay mucho de lo afectivo, de ver los rostros, de escuchar las voces, las preguntas, de dejarse ir en el diálogo porque cuántas veces se necesita hablar de otras cosas. Acompañar los procesos y los logros no es igual en la virtualidad.

Sabemos que las nuevas generaciones que conforman el alumnado actual, tienen un contacto mucho mayor con las nuevas tecnologías, y que éstas habilitan otras maneras de pensar, de conocer, y de comunicarse (mucho más asociadas con lo global y lo inmediato). Sin embargo, la virtualidad y la presencialidad aportan cosas distintas, cada una con su particularidad. Frente a esto, no debemos olvidar que muchas personas quedan fuera de lo virtual por diferentes causas como la falta de recursos (no todos tienen computadoras, internet, celulares, datos), la falta de conocimiento sobre nuevas tecnologías, entre muchas más variables.

Por otro lado, nos encontramos con esta cuestión inherente al asunto: la labor docente, constantemente puesta en tela de juicio. Sólo quienes enseñamos en las escuelas sabemos que nuestro trabajo, per se, es en extremo exigido. Que vamos todo el día de una escuela a la otra, y que, además, trabajamos muchas horas en nuestras casas corrigiendo y planificando, para dar lo mejor en nuestra tarea que es, nada más y nada menos, que la de educar, formar. Con todo el compromiso que eso implica. Podría hablar también del salario injusto, de la falta de tiempo, pero ese tema merece otro texto.

La mayoría de nosotros aprendió, a los apuros, a usar plataformas virtuales

En cuarentena, nuestro trabajo dio un giro que nos dejó ante la incertidumbre y la inseguridad, no estábamos preparados para esta situación extraordinaria. Nadie lo estaba. Las clases viraron de grupales a personalizadas. La mayoría de nosotros aprendió, a los apuros, a usar plataformas virtuales. Invertimos mucho tiempo haciendo videos, planificando actividades que (lo intentamos) nuestros alumnos y alumnas puedan entender, solos, en sus casas. Dimos nuestros números de teléfono y todos los medios de comunicación que estuvieron a nuestro alcance, nuestros recursos tecnológicos personales, nuestro tiempo entero. Empezamos a contestar mensajes los fines de semana y en cualquier horario. Todo se desvirtuó, y, claramente, nadie quiere que esto vuelva a ocurrir.

Y pensando en lo expuesto en el párrafo anterior me pregunto: con el término “presencialidad” ¿a qué nos referimos? ¿Acaso no es estar presentes, también, por ejemplo, responder un mensaje a las 22 hs, porque un estudiante no entendió una consigna y le urgía una respuesta? ¿No es estar presentes la acción de sostener el diálogo, intentar que los y las estudiantes no queden varados en el silencio durante el aislamiento? (Aquí abro este paréntesis para invitarles a pensar: cuán distintas hubieran sido las prácticas y la continuidad de chicos y chicas en el sistema educativo durante el 2020, si el gobierno anterior no hubiera anulado el Programa Conectar Igualdad).

Ahora bien, cuando decimos que las clases, hoy, son presenciales, incurrimos en un error. Lo cierto es que se está trabajando con la doble modalidad: presencial/virtual. La reducción de horario en las escuelas, establecida por protocolo, es mínima y no alivia la tarea. Hoy somos responsables de alumnos y alumnas de riesgo, a la vez que de cursos divididos en burbujas (cabe aclarar que las burbujas sólo abarcan a estudiantes, los y las docentes asistimos cada día, de lunes a viernes, todas las semanas). Se tiene que intentar que las burbujas que conforman el mismo curso vayan a la par en cuanto contenidos, para sostener, como sea posible, la unidad del curso separado. La presencialidad se ve reducida, y, el proceso de enseñanza aprendizaje, interrumpido a cada rato por aislamientos de docentes y/o de burbujas enteras. Vemos aulas vacías. Vemos cumplirse el protocolo dentro de la escuela (distancia, alcohol, barbijo), pero les invito a pasar por la vereda o por las paradas de colectivo al finalizar el horario de clase: lo que observamos son los protocolos olvidados apenas se cruza la puerta de salida.

La presencialidad se ve reducida, y, el proceso de enseñanza aprendizaje, interrumpido a cada rato por aislamientos de docentes y/o de burbujas enteras

Y ¿cómo será intentar mantener la distancia, y horas enteras de barbijo puesto, con niños y niñas de primaria o de jardín? ¿Cómo será tener que contener la infancia que requiera atención cercana dentro de la institución? ¿Es posible garantizar el estricto cumplimiento de la distancia? No, simplemente porque la presencialidad no lo permite desde lo más humano que nos lleva a estar en las aulas, en los patios, en la escuela.

Mientras tanto, desde el inicio de marzo de este año, estamos físicamente presentes, y con miedo. Sabemos que mientras se cierran otros espacios que presentan igual o menor nivel de riesgo, como los eventos culturales, las escuelas siguen abiertas. Las aulas ventiladas en estos días, en que comienza el frío, no nos garantizan un estado de salud óptimo. Los síntomas de resfrío son síntomas de alarma. Y todo se vuelve un círculo inacabable en el que, quienes habitamos estos lugares, siempre nos sabemos expuestos al virus. Y pensamos, no solamente en nosotros, sino en nuestras familias, en esas pocas personas que vemos y que conforman nuestras propias burbujas. Pensamos en las personas de riesgo de nuestro entorno.

Entonces, junto a los beneficios emocionales y pedagógicos (si se quiere, pero esto es relativo y muy debatible), nos encontramos frente a una “presencialidad” reducida, interrumpida, que conlleva graves riesgos de salud, y complementada con el trabajo virtual que implica una labor extra, no paga.

A casi dos meses del inicio de clases, creo que es hora de que pensemos esto de manera comprometida: no pasa por mi propio bienestar, pasa por una cuestión colectiva.

Es urgente que se priorice la salud de toda población. Tenemos fuentes que no nos engañan: todos sabemos que estamos ante una alarmante segunda ola, que ya ingresaron a nuestra ciudad las nuevas cepas, Inglesa y Manaos (mucho más agresivas que las cepas anteriores). Estamos al tanto de que los casos crecen de forma exponencial y de que el sistema de salud está colapsando. Hay datos confiables que nos indican que, en el país, ya han fallecido docentes y estudiantes como consecuencia de la falta de cuidado que implica la asistencia física a las escuelas. Sabemos que continuar poniéndonos en riesgo es, además, no solidarizarnos con los trabajadores y las trabajadoras de la salud. Pensemos que, en una situación mucho más favorable (exactamente con cero casos en nuestra ciudad), se decidió la virtualidad en 2020, como medida preventiva.

Quienes estamos en la boca del lobo somos los y las docentes, los alumnos y alumnas, nuestros hijos e hijas

No creo que la virtualidad sea una opción a considerar por tiempo indeterminado, pero sí me parece considerable en lo inmediato. Esta media presencialidad es, hoy, la pura presencia del miedo y del riesgo. Quienes estamos en la boca del lobo somos los y las docentes, los alumnos y alumnas, nuestros hijos e hijas. Concluyo en que es sumamente necesario ir en coherencia con las medidas que sugiere el gobierno nacional, y que la educación, en nuestra provincia, se amolde al contexto real e inminente que nos atraviesa.

 

*Profesora de Lengua y Literatura / Docente de Escuela Secundaria.

El acto incluyó presencia física de algunos dirigentes.

"El tiempo que sea necesario para que bajen los contagios", expresó la titular del sindicato.

"Lo que les pido a todos es que entendamos por lo que estamos pasando y nos hagamos cargo”, dijo.

Julio Federik

"El que dispuso ese tiempo de cinco años no tiene la más mínima idea de lo que significa el manejo de la política criminal dentro de un sistema jerárquico”, afirmó Federik.

Deportes

Jaworski

Pablo Jaworski volverá a Estudiantes para jugar la Liga Provincial de Básquet.

Goltz

Paolo Goltz comenzó a intensificar las tareas para estar presente en la semifinal ante Independiente.

Senesi

El entrerriano Marcos Senesi aparece en la carpeta de los directivos de Milan.

Básquet Fber

Sionista y Estudiantes serán dos de los tres elencos paranaenses en la Liga Provincial.

Ruiz Moreno Lisandro

Echagüe estrenará el liderazgo en la Conferencia Norte frente a Salta Básket.

Tomás Chancalay

El vialense Tomás Chancalay estará desde el arranque en la visita de Racing a San Pablo.

Judiciales

Droga

El procedimiento que detectó el transporte de droga se produjo la última semana de marzo.

Rafecas reafirmó que si aprueban la reforma de la Procuración baja su postulación

Rafecas fue propuesto por el presidente Alberto Fernández para el cargo de Procurador.

Opinión

Por Antonio Tardelli
Por Carlos Del Frade (*)

Rosario: en los últimos 8 años hubo 166 homicidios cuyas víctimas eran menores de edad.

Por Belén Zavallo
Por Sergio Dellepiane (*)
Por Luis María Serroels (*)
Emilio Castrillón

Emilio Castrillón.

Cultura

Museo de Bellas Artes y el Museo Casa de Gobierno

Por el Día Internacional de los Museos, se llevarán adelante actividades en el Museo de Bellas Artes y el Museo Casa de Gobierno.

Las Guitarras Gualeyas

“Las Guitarras Gualeyas” está integrado Juan Martín Caraballo (Guitarra), Nadia Ojeda (Guitarrón) y Valentín Cosso (Guitarra). Fotografía: Mariano Beresiartu

 Doble Horizonte

Doble Horizonte se transmite este jueves por las redes de casa de la Cultura de Entre Ríos.

Mateo Oviedo

La propuesta es gratuita y con capacidad limitada.

“Fuego amigo”

La cita es este viernes a las 21 en Casa de la Cultura de Entre Ríos.

Alfonso Bekes

El disco de Bekes se compone de 9 temas para guitarra acústica de cuerdas de acero.

Nacionales

El gobierno cerrará las exportaciones de carne por 30 días

El gobierno cerrará las exportaciones de carne por 30 días.

Coronavirus.

Pandemia: Santa Fe reportó 33 muertes y 1.707 nuevos casos.

Provinciales

Bolsa de Cereales de Entre Ríos

“Esta medida agrava aún más la situación que se busca solucionar en materia de precios, por eso solicitamos a las autoridades que revean esta decisión en pos de todos los argentinos”.  

Gustavo Cusinato

"Por suerte están las intendencias que han suplido las deficiencias del gobierno provincial en materia de salid y se han puesto a la cabeza del control de la pandemia en cada una de las localidades”, opinó Cusinato.

Locales

Captura Google Maps

Los vecinos aseguran que la acera sur de Pronunciamiento se inundará más sin los árboles de Bv. Racedo.

Por falta de personal, la ANAC clausuró el aeródromo de Gualeguaychú

Por falta de personal, la ANAC clausuró el aeródromo de Gualeguaychú.

Interés general

Excavación

Continúan los trabajos paleontológicos en una chacra de Gualeguaychú. (Crédito: :Santiago Brugo)

presidente de los Estados Unidos, Joe Biden

El presidente de los Estados Unidos, Joe Biden. (Foto: REUTERS/Leah Millis)