Según el último informe del Instituto Nacional del Agua (INA) dadas la situación hidrológica actual del río Paraná y la perspectiva climática, se prevé para el período abril-junio que los niveles evolucionen por debajo de lo normal. Las condiciones para la navegación fluvial no mejorarían sensiblemente en el período mencionado. Especialistas resaltan que este año se presenta como la continuidad de un ciclo predominantemente seco en la cuenca del río Paraná que empezó a fines de 1998, tras el último gran evento Niño.
En la actualidad, la altura del Paraná en el Puerto local es de 2,98 metros, muy por debajo de los 3,95 metros, que es el nivel promedio de los últimos 25 años para este mes.
Sin embargo, en los pronósticos para los próximos 60 días se estima que el umbral de aguas medias en la escala de Paraná será de 2,70 metros. “Toda lectura inferior a ese valor es considerada de aguas bajas. Esta situación fue observada en 53 de los 114 días que lleva este año. Teniendo en cuenta que la perspectiva climática para las cuencas de Paraná, Paraguay e Iguazú es de lluvias más acotadas que las registradas hasta ahora, nuestra previsión indica que la proporción de días con lecturas inferiores a los 2,70 metros no se incrementará”, expresó el ingeniero Juan Borus, integrante del INA. Dicho de otro modo, es muy probable que el nivel en el río Paraná, en el tramo entrerriano, se mantenga en niveles bajos durante prolongados períodos.
Si bien puede haber repuntes de corta duración, estos serían poco relevantes dentro del contexto mencionado.
Los pescadores
La noticia no es alentadora para quienes viven de la pesca, justamente porque los pescadores esperan una crecida del río para que los peces se puedan reproducir. Si el río baja, faltan especies. “Es necesario que crezca el río para que las especies encuentren sus refugios naturales, que son las lagunas o bañados, y salgan al río”, consideró Luis Cosita Romero.
El pescador dijo que si se mantiene bajo será un golpe más a la pesquería, aunque admitió que hoy la altura del río no es el problema más importante que tienen quienes viven de la pesca. “Hoy lo que más nos importa es la presión pesquera. El río Paraná puede abastecer la demanda de alimentos de la zona con esta altura, pero no puede abastecer el mercado internacional”.
En este aspecto acotó que el río se transformó en un lugar de asalto por parte de los acopiadores. “Hoy unas 20 empresas se quedan con el recurso de miles de personas”, añadió.







