Joaquín Gea Sánchez
“Estos asuntos de economía y finanzas son tan simples que están al alcance de cualquier niño. Sólo requieren saber sumar y restar. Cuando usted no entiende una cosa, pregunte hasta que la entienda. Si no la entiende es que están tratando de robarlo” (Raúl Scalabrini Ortiz).
Esta frase de quien para mí es uno de los mayores pensadores del siglo pasado, está en el inconsciente colectivo argentino, a pesar de ser una falacia. Por este motivo, me propongo en esta oportunidad brindar algunas aclaraciones y reflexiones sobre los anuncios del día de ayer del Banco Central, para ayudar a una comprensión más profunda.
Las medidas anunciadas, de las que todavía no se ha publicado la norma que las promulga, pretenden seguir ampliando el espectro de potenciales tomadores de préstamos en dólares en el sistema financiero, hasta ahora compuesto por:
- Empresas con ingresos en dólares.
- Empresas proveedoras directas de empresas con ingresos en dólares.
- Empresas que cuenten con garantías de empresas con ingresos en dólares.
En adelante las entidades financieras podrán asimismo prestar dólares a sujetos y compañías con ingresos en pesos, con las siguientes restricciones:
- Sólo podrán prestar con esta nueva “línea” hasta el 15% de sus depósitos en dólares.
- A efectos de su límite de exposición -que busca evitar que el riesgo se concentre en pocos tomadores de crédito-, los préstamos se computarán “incrementados” en un 25%. Esto significa que se les asignará un riesgo 25% mayor que a los demás créditos.
- El capital propio de respaldo que las entidades financieras deben tener por cada préstamo, se incrementará en un 25%, respecto de las restantes financiaciones.
- Deberán evaluar la capacidad de repago de los tomadores bajo escenarios de variación del tipo de cambio de diferente magnitud.
Las cuatro medidas son tanto macro como micro prudenciales. Macro porque protegen al sistema en su conjunto, y micro porque protegen a cada entidad en particular. Valorable.
Hay además otra condición, que alcanza a los tomadores:
- Deberán liquidar los dólares en el mercado libre de cambios. Es decir, venderlos al tipo de cambio “oficial”.
Esta medida es macro prudencial. Busca que los dólares sigan integrando las reservas del Banco Central (tema contable) y/o sumar oferta de dólares al mercado oficial, del que participan la mayoría de los importadores y exportadores. Bien. Adecuado. No hay que perder de vista que los prestatarios que cambian las divisas por pesos cuando reciben los créditos, cuando tengan que devolverlos van a cambiar pesos por divisas, divisas que alguien tendrá que cambiar por pesos.
Una consecuencia de esta política, además del poder reactivador que prometen y todos esperamos, será que podrán mejorar las tasas pasivas que cobran los titulares de plazos fijos en dólares. Bienvenida. Sin embargo, no es de esperar que tiente a bancarizar sus ahorros a quienes tienen dólares en el colchón o en las cajas de seguridad. Quienes entiendan las medidas, interpretarán que con esta flexibilización el riesgo de descalce ante una devaluación es mayor. Y quienes no las comprendan del todo, desconfiarán igualmente más que antes, por la falacia de Scalabrini Ortiz.
(*) Joaquín Gea Sánchez es magíster en Finanzas y profesor universitario.







