Retropía: la utopía del pasado no es posible
Hay una tentación permanente en la política argentina, y también en la de nuestras ciudades: creer que la respuesta a todos los problemas de hoy está en algún punto del pasado. Que alcanza con “volver a un tiempo mejor”. Que hay una fórmula heredada, ya probada, que solo hace falta reeditar.Esa idea es un espejismo. Y sostenerla tiene un costo