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Anthony Hopkins celebró medio siglo de sobriedad y que hace 50 años casi se muere por conducir alcoholizado

Anthony Hopkins celebró medio siglo de sobriedad y a los 88 años, el legendario actor galés compartió con sus seguidores cómo logró superar el alcoholismo, reflexionando sobre el valor de la vida.

Anthony Hopkins, uno de los actores más respetados y reconocidos del cine contemporáneo, ha conmemorado un hito personal que trasciende cualquier premio o galardón profesional: medio siglo de sobriedad. A los 88 años, celebrados el 31 de diciembre, el intérprete galés ha decidido compartir con sus seguidores el significado profundo que tiene para él haber dejado atrás el alcohol, una adicción que estuvo a punto de costarle la vida y que marcó su trayectoria personal y profesional durante años.

La celebración de su cumpleaños ha estado doblemente cargada de simbolismo. No solo marca un nuevo año de vida, sino también el aniversario número 50 desde que decidió abandonar el alcohol. El actor, conocido por papeles emblemáticos como el de Hannibal Lecter en El silencio de los inocentes, ha utilizado sus redes sociales para enviar un mensaje de esperanza y conciencia, relatando sin tapujos los momentos más oscuros que vivió a causa de la bebida. “Felicidades a todos por cumplir otro año más”, expresó Hopkins en un video dirigido a sus seguidores, en alusión a la llegada del Año Nuevo. Allí, el artista compartió que, aunque ahora puede celebrarlo, durante mucho tiempo “se lo pasaba demasiado bien”, recordando que hace cinco décadas estuvo al borde de la muerte por conducir bajo los efectos del alcohol y sufrir un desmayo.

Experiencias y problemas de Anthony Hopkins con el alcoholismo

Las declaraciones de Anthony Hopkins sobre su pasado con el alcohol son directas y crudas. El actor no ha dudado en admitir que el consumo abusivo de bebidas alcohólicas le generó problemas durante años, afectando tanto su salud como sus relaciones personales.

En sus memorias, describe esa etapa como un periodo de confusión y dolor, donde la adicción lo mantenía atrapado en un círculo vicioso del que no era plenamente consciente. “Mis recuerdos de esa época son borrosos. Durante mis años tomando, causé mucho dolor. Nunca tuve ni idea de que estaba enfermo”, relató, dejando claro que la negación es uno de los síntomas más peligrosos del alcoholismo, publicó el portal Infobae.

Según contó, rara vez un bebedor empedernido es capaz de asumir su condición sin alguna intervención externa, y aun así, aceptar la realidad toma tiempo. Hopkins reconoce que, aunque intentaba convencerse de que tenía el control, la adicción cada vez le resultaba más innegable. La vergüenza y el miedo a perderlo todo lo acompañaron durante buena parte de esos años, en los que el alcohol se convirtió en un refugio peligroso y autodestructivo.

El episodio en el que casi muere por conducir ebrio y su reflexión posterior

Uno de los momentos más críticos en su vida fue una noche en la que, tras consumir alcohol, perdió el conocimiento mientras conducía su auto. El actor ha contado públicamente que aquella experiencia estuvo muy cerca de terminar en tragedia, no solo para él, sino también para cualquier persona que pudiera haberse cruzado en su camino. “Hace 50 años casi me muero conduciendo mi coche por un desmayo etílico al estar borracho”, confesó en su mensaje de fin de año, destacó el portal Infobae.

Al recuperar la conciencia tras ese episodio, Hopkins miró hacia los eucaliptos que lo rodeaban y experimentó una profunda gratitud por haber salido con vida. Sin embargo, el temor de haber podido provocar la muerte de un inocente le pesó todavía más. Recordó cómo, en ese instante, pensó en sus padres en Gales y en el dolor que les habría causado enterarse de que su hijo había perdido la vida o la había quitado a otro por culpa de su adicción. “Vi cómo se hacían añicos sus esperanzas”, narra Hopkins, un testimonio recogido en su obra Lo hicimos bien, chico. Ese impacto emocional fue determinante para que finalmente reconociera la gravedad de su problema.

Proceso de recuperación y búsqueda de ayuda

El camino hacia la recuperación de Anthony Hopkins comenzó, según señaló, un 23 de diciembre de 1975 a las 11 de la mañana. Ese día, tras una advertencia de su médico, tomó la decisión de dejar el alcohol y buscar ayuda. El actor insiste en que no presume de su logro, sino que lo comparte con humildad para inspirar a quienes atraviesan una situación similar. “A eso se le llamaba alcoholismo. Así que, si alguien tiene un pequeño problema con beber demasiado, que lo vea, porque la vida es mucho mejor sin tomar. Yo dejé de hacerlo. Sin presumir, busqué ayuda y, hace 50 años, hoy fue el principio del fin”, expresó el protagonista de Padre, consignó el portal Infobae.

Hopkins destacó que la negación es uno de los mayores obstáculos para quien sufre una adicción, y anima a quienes se encuentran en esa situación a optar por la vida. “Elegir la vida en lugar de lo contrario. Vida, vida, vida y más vida”, dijo.

Reconoce que su evolución no solo le permitió salvarse a sí mismo, sino también evitar dolor a las personas que lo rodean. Su mensaje para el Año Nuevo fue claro: la sobriedad le ha permitido llegar a cumplir 88 años y mirar hacia atrás con satisfacción de haber tomado la decisión correcta.

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