El entrerriano Ismael Blanco tuvo que vestirse de arquero en la última presentación de su equipo, Barcelona de Guayaquil, por la Liga Ecuatoriana de Fútbol. Sin embargo, pese a su buena labor bajo los tres palos, no pudo impedir la derrota por 2 a 1 a manos de Independiente del Valle.
El delantero nacido en Santa Elena tuvo que calzarse los guantes y el buzo por las expulsiones de los dos guardametas de su equipo. Sobre el cierre del primer tiempo, con el partido 1 a 1, el árbitro Vinicio Espinel expulsó a Máximo Banguera y luego a Damián Lanza, por sus airados reclamos ante la roja al uno titular.
La imagen increíble se dio en el entretiempo, con el ex Colón y Lanús siendo peloteado por el entrenador de arqueros del Barcelona. Pero se ve que el ejercicio le vino bien porque ya en el complemento, Blanco tuvo un par de buenas intervenciones para mantener su arco sin goles. Los revolcones generaron la ovación de los hinchas de su equipo, que antes de este partido ya colocaban a Ismael entre los jugadores más queridos de este plantel.
Blanco aguantó con el arco invicto hasta la media hora cuando Independiente del Valle puso el 2-1. Ahí, por decisión del entrenador, el delantero devenido en arquero le dejó el buzo y los guantes a su compañero Alex Bolaños y se fue a jugar de nueve a ver si podía empatarlo. No se dio, pero fue lo único que le faltaba a un partido, por demás, raro, señala Olé.
El argentino venía de ser noticia la semana pasada por el interés del entrenador de la selección de Egipto, Shwky Gharib, para contar con sus servicios. El delantero, hasta antes de este accidentado partido, venía con una interesante marca de siete goles en siete partidos en la Liga Ecuatoriana y eso llevó al técnico a fijarse en Blanco, quien tiene en su árbol genealógico una raíz egipcia.







