A diez años de su fundación a nivel nacional, la agrupación HIJOS (Hijos por la Identidad y la Justicia Contra el Olvido y el Silencio) ratificó su lucha por “la reconstrucción histórica de los procesos políticos de las últimas décadas y la denuncia de las violaciones a los derechos humanos ocurridas ayer y hoy”. En Paraná, la agrupación fue relanzada el 19 de marzo pasado, desde entonces han hecho propia reivindicación de “la lucha de nuestros padres y sus compañeros, buscamos el juicio y castigo de sus asesinos y la restitución de la identidad de nuestros hermanos apropiados”, dijeron a ANALISIS DIGITAL.
Daniela Gómez, Natalia Pérez, Clarisa Sobko, Matías Germano, Álvaro Piérola y Julián Froidevaux, son algunos de los integrantes de HIJOS Paraná, y algunos de ellos constituyeron hace diez la sede local, aunque luego se suspendieron las actividades, por lo que ahora retomaron la posta para la continuidad de las actividades.
El objetivo de la agrupación es “exigir juicio y castigo, exigiendo que el Estado se haga cargo de concretar esto a los culpables de los 30.000 desaparecidos durante la dictadura militar. En este camino nos estamos organizando, reclamando juicio y castigo a los genocidas y sus cómplices; la restitución de la identidad de nuestros hermanos apropiados; que la Corte Suprema dicte la inconstitucionalidad de las leyes de impunidad y los indultos”, y manteniendo siempre una premisa fundamental de la agrupación: “No olvidamos, no perdonamos, no nos reconciliamos; reivindicamos la lucha revolucionaria de nuestros padres y sus compañeros”.
HIJOS comenzó a funcionar el 14 de abril de 1995. En octubre de ese año, en el primer congreso nacional, se establecen objetivos, puntos básicos y formas de funcionamiento. Ese mismo año, a partir de las declaraciones del ex marino Adolfo Scilingo, en las que reconoce los vuelos de la muerte, ratificadas por el entonces jefe del Ejército Martín Balza, reinstalaron en la sociedad el debate sobre el genocidio y las luchas populares en la década del ‘70, lo que provocó grandes movilizaciones de repudio al cumplirse 20 años del último golpe militar, en 1996.
Otros principios, como la libertad a los presos políticos y a la reivindicación de la lucha de sus padres fueron agregados más tarde. Marchas, escarches contra los genocidas -al principio con pocos participantes, pero finalmente luego de algunos aciertos políticos, con un mayor número de personas- forman parte de la historia de la agrupación, que en mayo próximo estará realizando un nuevo encuentro nacional, en Córdoba, para celebrar los diez años pero también para definir nuevas líneas políticas y de acción.
En Paraná, los HIJOS están trabajando con el tema de las causas de derechos humanos y colaborando en la búsqueda de hijos de desaparecidos en la provincia, en colaboración con Abuelas de Plaza de Mayo y organizaciones dedicadas a la recuperación de la identidad; y en la construcción del Registro Único de la Verdad, recientemente creado en Entre Ríos.







