El presidente del Centro de Veteranos y Combatientes de Malvinas de Paraná, Oscar Eguía, destacó la iniciativa de crear un museo y memorial en el Parque Nuevo de la capital provincial, frente al mástil. En la entrevista con el programa El Séptimo Día (Radio Plaza) este domingo, contó que el proyecto incluirá una réplica del cementerio de Darwin y una sala auditorio para fomentar la educación sobre la soberanía nacional. Enfatizó la importancia de “malvinizar” a la sociedad a través de monumentos tangibles y el testimonio directo de los excombatientes. Eguías también reflexionó sobre la necesidad de convertir la causa en una política de Estado que trascienda las divisiones partidarias y los gobiernos de turno.
“Es una parte más sobre lo que nosotros llamamos malvinizar. No solamente se escucha a los hombres que han estado en combate hoy, y deben hacerlo con atención porque nosotros somos historia viva que caminamos entre ustedes, sino que después será a través de los libros, así que hay que aprovechar a los veteranos hoy. Malvinizar es también ese legado que podemos dejar con monumentos, con museos, con cosas tangibles que puedan ser visitadas por los chicos y que tengan la orientación de gente profesional. Hemos estado trabajando con el gobierno provincial y municipal, y la presidenta municipal (Rosario Romero) ha tenido el eco necesario para interesarse. Nos entregaron, frente al monumento de la bandera en el Parque Varisco, todo ese playón inmenso para hacer un cenotafio que será el primero de la provincia. Incluirá una réplica del cementerio de Darwin, que no se trata de cruces, sino de una obra maravillosa con una llama prendida en forma permanente en reconocimiento a la luz eterna para nuestros héroes; un lugar de regocijo, un mural del soldado caído y luego un museo y una sala auditorio. Será como una pequeña Sala Mayo en ese lugar para realizar todas nuestras actividades, incluidos los actos de Malvinas y el del Día de la Bandera, porque la intendente nos ha confiado la custodia de ese pabellón nacional que está en las barrancas del Paraná”, relató Eguía acerca de esta iniciativa que entusiasma a todos los veteranos y malvineros de la ciudad.
En este sentido, el Veterano destacó: “Las autoridades han entendido el mensaje y la intendente ha tenido la sensibilidad de hacerlo realidad. Ahora ella pondrá sus equipos técnicos a trabajar para ayudarnos; económicamente es una cifra enorme, por lo que pediremos ayuda a los empresarios y al público argentino en general. Sabemos que pasamos un momento crítico y no podemos pedirle todo al Estado porque hoy lo que más escasea es el dinero y hay muchos frentes abiertos con gente que la está pasando mal. Vamos a intentar hacerlo con fondos propios y de gente de bien. Sobre la responsabilidad, nosotros estamos grandes y sabemos que por un tema biológico nos queda tal vez poco hilo, pero lo hacemos porque la sociedad y nuestros caídos se lo merecen. A través de monumentos y museos se reivindican los conocimientos para que algún día alguien tenga la posibilidad de ir ante organismos internacionales a defender nuestra postura desde la política, la geopolítica y la economía, donde se está perdiendo mucho. En cuanto a la custodia del pabellón, nosotros juramos defenderlo hasta perder la vida y lo haremos con el mayor sentimiento patriótico”.
—¿Qué sensación le quedó luego de la semana de Malvinas compartida con la gente en la Sala Mayo?
—No podemos dejar de sentir mucho dolor en estas fechas por las cosas que se nos vienen a la cabeza, pero la sensación es que cada año la sociedad nos ayuda, se convoca, nos abraza y nos comprende. Esa sociedad debe ser retribuida con estas obras que vamos a hacer. Hemos visto a los niños ávidos con preguntas muy importantes, lo que nos obliga a perfeccionar nuestro mensaje para que no sea siempre la misma historia, sino que abarque mucho sobre la soberanía. Estamos más que conformes, nos visitaron entre 600 y 800 personas por día y la semana quedó corta; quizás el año que viene debamos hacer una semana entera.
—¿Qué se imaginan que va a haber en el museo? ¿Piensan en objetos que tienen hoy en sus casas, elementos que trajeron de Malvinas, cartas?
—Nosotros tenemos un museo en calle Montevideo 266, pero lo tuvimos que suspender porque es chico y peligroso para niños o ancianos por una escalera empinada. En el nuevo espacio podremos desplegar todos los elementos que tenemos, además de cosas que están bajo custodia de la Fuerza Aérea y el Ejército. El avión que está en la rotonda del túnel lo vamos a traer también porque es parte de la historia. Tenemos muchas cosas, como dos maquetas impresionantes que han venido a ver incluso canales de Buenos Aires; ha sido un "boom". Hemos trabajado seriamente los últimos cinco años para que la capital entrerriana tenga lo que merece, y esto es un mimo al corazón.
—El avión que está en el túnel no tiene ni siquiera una referencia clara. Aquel que no sabe, ve el avión y no tiene la información disponible.
—Ese avión fue trasladado de la plaza del Patito Sirirí a ese lugar y ahora, con la intendente, vamos a trasladarlo al nuevo predio. El lugar se llamará "Plaza de la Soberanía, Malvinas Argentinas". Será un predio amigable con la naturaleza y contará con tecnología (códigos QR) para que los chicos con su celular sepan qué es cada objeto. Estamos trabajando con profesionales que nos orientan para darle una dinámica acorde a la actualidad.
—¿Sigue siendo una materia pendiente que Malvinas se meta en la currícula escolar?
—Este tema se viene trabajando hace 25 o 30 años. Siempre hemos querido que Nación y provincias incluyan en la ley de educación todo lo referente a Malvinas. Han participado facultades de todo el país para diseñar contenidos desde el nivel inicial hasta el universitario. Es hora de que esa ley se ponga en vigencia porque nadie defiende lo que no conoce. No es solo del 2 de abril al 14 de junio, es todos los días. Si se enseña desde el nivel inicial, tendremos gente capaz de defender en foros internacionales no solo la historia y geografía, sino la economía y la geopolítica, especialmente ante el vencimiento del Tratado Antártico en 2048.
—Malvinas siempre fue motivo de disputa política. Este año hubo actos separados del presidente y gobernadores opositores ¿Cómo observan estas discusiones actuales sobre la soberanía?
—Nosotros no queremos meternos en política partidaria, pero hacemos política para Malvinas desde el Centro. Históricamente, no ha habido una política de coherencia de los hechos respecto a lo enunciado por parte de los gobiernos. Sobre lo ocurrido el 2 de abril pasado en el sur, me pareció un diálogo desafortunado para un acto público. Es mi mirada personal, no institucional, porque no me gusta que se diriman posiciones políticas en un acto donde se homenajea a los veteranos. Si queremos hablar de soberanía, tenemos que discutir muchas cosas. No es solo el radar en el sur, son también los chinos en la Patagonia, el control de la minería y la falta de control en la pesca. Estamos perdiendo riquezas ictícolas y energéticas enormes. Con las islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur, hay 2.6 millones de kilómetros cuadrados perdidos porque hoy los manejan los británicos. Debemos desarrollar una política diplomática que defienda los intereses y riquezas del mañana.
—¿Cree que vamos en ese camino? Se ha criticado al gobierno nacional por su alineamiento con Estados Unidos e Israel y sus posiciones en Naciones Unidas. ¿Cree que esto tiene implicancias en la cuestión Malvinas?
—Todos los gobiernos han tenido un alineamiento. Uno como ciudadano tiene que defender la memoria, la verdad y la justicia; nuestras alianzas deben tener la meta puesta en la recuperación de Malvinas. No estamos para criticar a los gobiernos de turno, sino para ayudarlos y ser convocados. Esta generación del Centro de Paraná siempre ha sido constructiva porque somos profundamente democráticos.
—¿Se han sentido convocados lo suficiente a lo largo del tiempo?
—Todos los gobiernos tienen una convocatoria, pero a veces, cuando se politiza demasiado Malvinas, se lleva agua para un molino determinado y nosotros solo la llevamos para Malvinas. Nos gustaría que se siente en una mesa a actores de distintos pensamientos. Nosotros no tenemos política partidaria en el Centro; cada uno la tiene en su corazón, pero cuando hablamos de Malvinas, tenemos un corazón argentino y patriótico.







