El primer tramo de 2026 pasó con resultados satisfactorios en el plano cambiario, con abundantes compras del Banco Central en el mercado y un volumen de operaciones relevante para esta época del año. Esta debilidad cambiaria abona la expectativa de un dólar que puede seguir estabilizado en los próximos meses, factor que pesa en el objetivo oficial de reducir la inflación.
El dólar mayorista, hoy en los 1.400 pesos, opera 55 pesos o 3,8% por debajo del los $1.455 del cierre de 2025. Esta baja se dio en simultáneo con una inflación que se mantiene holgada por encima del 2% mensual, que en términos reales implica una caída aún mayor al sumar inflación y apreciación del peso. Entre los factores que aplacan a la divisas pueden enumerarse:
Ingreso de dólares. Un flujo atípico para el comienzo del año, dado el proceso de colocación de Obligaciones Negociables (ON) y deuda provincial en el exterior tras las elecciones legislativas, tiene además complemento en un ritmo elevado de liquidaciones por ventas al exterior de trigo y cebada en temporada estival. Ello contribuye a compras de contado a manos del Banco Central sin alterar la cotización del dólar.
Apuestas de “carry trade”. La oferta de dólares está superando a la demanda porque la estabilidad de la divisa incentiva la colocación de pesos en bonos del Tesoro a corto plazo con rendimientos que le pelean a la inflación y son muy positivos en dólares. El efecto es doble: los privados demandan menos divisas y otros incluso venden en el mercado, después de una dolarización que saturó las carteras antes de los comicios de medio término de octubre último.
Mínimas expectativas de devaluación. La previsión de una importante liquidación de dólares con la llegada del segundo trimestre -que concentra las ventas de soja y maíz y derivados industriales como aceite, harina y pellets- augura un dólar con poco horizonte al alza aún con la continuidad de compras del BCRA. Además la soja sube 8% en lo que va del año, un aporte extra al volumen de exportaciones.
Debilidad global del dólar. La caída real del precio del dólar en la plaza local se asocia con una debilidad del precio del dólar frente a otras monedas de referencia. El Dollar Index resta 1% en lo que va de 2026, y un 9% en una comparación interanual. Frente al yuan chino el billete verde cae 1,3% en 2026, mientras que cede 5% contra el real brasileño. Si los principales socios comerciales aprecian sus monedas frente al dólar, Argentina puede tomar la misma senda sin perder competitividad.
Sigue alta la inflación
El alza de los precios -el martes 10 se conoció una alta inflación de 2,9% en enero- impulsó tasas sostenidas en pesos con un rollover de 123% en la licitación de bonos del Tesoro para retirar liquidez de la plaza, fundamento del carry trade que lastra al dólar.
El dólar mayorista finalizó el viernes a $1.399,50, para redondear una semana con baja de 32,50 pesos o 2,3%, que coincidió con fuertes posturas compradores del Banco Central en el mercado. El jueves 12 el tipo de cambio oficial alcanzó los 1.395 pesos, un precio mínimo en cuatro meses.
La entidad monetaria fijó una banda superior de su régimen cambiario en los $1.584,95, que dejó al tipo de cambio mayorista a una distancia de 185,45 pesos o 13,3% de ese límite de libre flotación. El jueves la brecha con la banda superior había alcanzado el 13,6%, un máximo desde julio de 2025.
Detrás del movimiento interbancario, el dólar al público, a $1.420 para la venta en el Banco Nación, bajó 30 pesos o 2,1% a lo largo de la semana. El blue quedó ofrecido a $1.440 para la venta: en la última semana esta cotización informal avanzó cinco pesos o 0,3 por ciento.
A la vez, el Banco Central hilvanó 30 rondas cambiarias con compras en la plaza de contado, por un total de USD 2.089 millones, mientras que en la última semana anotó un saldo a favor de USD 615 millones por su intervención. En cuanto a las reservas internacionales brutas, crecieron en USD 218 millones, a 45.158 millones de dólares.
“Si bien el carry continúa ofreciendo retornos positivos en dólares con el tipo de cambio estable, una inflación que no termina de converger reduce la tasa real en pesos (-3% de Tasa Nominal Anual con plazos fijos y -10% con cauciones) y exige sostener un diferencial atractivo para que la demanda de moneda local no se debilite”, puntualizó GMA Capital.
“El escenario actual combina una demanda por instrumentos en pesos que continúa firme, una elevada oferta de divisas y un contexto internacional favorable para las monedas de la región, factores que sostienen el atractivo del carry y la apreciación del tipo de cambio en el corto plazo”, coincidió Invecq Consultora Económica.
“Sin embargo, considerando que el segundo semestre suele presentar una menor oferta de dólares, resulta clave aprovechar el flujo actual para fortalecer y acelerar aún más la acumulación de reservas. De esta manera, se podría evitar una apreciación excesiva del tipo de cambio y reducir los riesgos de mayor volatilidad cambiaria hacia la segunda mitad del año”, añadió el reporte de la consultora.
Por su parte, el economista Gustavo Ber destacó las “importantes compras de dólares que viene llevando adelante el BCRA, a partir de las liquidaciones principalmente de ON, y como antesala de una mayor oferta a partir de la cosecha gruesa. De ahí que se espera que continúe dicho panorama cambiario, y el mayor apetito por carry, mientras el debate se concentra en si dicho proceso continuaría con el Tesoro absorbiendo pesos o podría ir habiendo mayor espacio para una remonetización de la economía, dado que éste último contribuiría a un repunte en la actividad”.
Infobae




