El único detenido por el atentando a la vivienda del gobernador Antonio Bonfatti será indagado este martes por la jueza María Luisa Pérez Vara, aunque no por un vínculo objetivo con el hecho, sino bajo la imputación de tenencia del arma que se encontró en su vivienda y está sometida a pericias para establecer si fue utilizada en el ataque.
No obstante, a Lucas S., de 22 años, se lo intenta despegar del hecho. Su abogado defensor manifestó que el arma "no le pertenece" y su familia asegura que "nunca estuvo allí", dando a entender que esa prueba fue plantada _como se dice en le jerga_ durante el allanamiento que terminó con su arresto. Al cierre de esta edición no se habían registrado nuevas detenciones.
El juzgado de Instrucción Nº 5 se mantiene expectante respecto los resultados derivados de los 15 allanamientos ordenados tras la feroz balacera de la que fue blanco el viernes por la noche la vivienda familiar del primer mandatario provincial, en Darragueira y Gallo. Ese día desconocidos encapuchados a bordo de dos motos —según datos preliminares— abrieron fuego con armas calibre 11.15 y 9 milímetros, según los 14 casquillos de proyectiles encontrados en diferentes sectores del lugar.
Mientras se definen múltiples acciones para esclarecer el hecho, en el marco de la investigación judicial hoy será indagado Lucas S., el joven apresado en una vivienda de Cavia al 1300 y a quien se le secuestró una pistola 9 milímetros y el cargador de una ametralladora FM K3. A su vez, se espera el resultado de las pericias balísticas para cotejar ese armamento con los casquillos que quedaron dispersos en distintos sectores de la casa.
Pocos indicios
Fuentes judiciales indicaron a este diario que el detenido será indagado por el delito de tenencia de arma de guerra, pero no por ostentar, hasta el momento, un vínculo objetivo con el atentando. De todas formas, seguirá detenido.
Sobre el cierre de esta edición, la fiscal de Cámara Nº 3, Cristina Rubiolo, indicó que no se produjeron nuevas detenciones. El trabajo estaba enfocado en la colecta de pruebas derivadas de los procedimientos policiales, además se esperaban los resultados de las pericias balísticas.
La funcionaria confirmó que aún no hay pistas respecto a datos que puedan servir para identificar las dos motos en las que se habrían movilizado los agresores.
Se despega
El entorno de Lucas S. procuró despegarlo del ataque y apuntó a una estrategia para desviar las líneas investigativas. "Si la pericia es positiva y el arma llega a coincidir con las vainas secuestradas en la casa del gobernador, llama la atención lo rápido que se encontró", dijo su abogado defensor, Marcos Cella.
El letrado manifestó que los padres y hermanos de Lucas S. le transmitieron su preocupación y atribuyeron la imputación a viejos rencores que el jefe de la comisaría 10ª, el subcomisario Ronald Cunie, mantiene con ellos.
"Dijeron que este hombre les pide dinero en persona o manda a terceros", denunció el abogado. Al mismo tiempo que se solidarizó con Bonfatti, pidió que no se desvíe la pesquisa. "Repudio enfáticamente lo que le pasó al gobernador, pero que se sigan todas las hipótesis, la policial y todas", remarcó Cella.
"La familia de Lucas jura y perjura que el arma no estaba allí, que no es de ellos. Esto me hace recordar a Javier Avejera, acusado de matar a Walter Cáceres (el chico de 14 años asesinado en febrero de 2010 cuando atacaron a balazos el micro en el que viajaba junto a hinchas de Newell's), luego sobreseído. Lo mismo pasó con Milton César cuando lo acusaron de robar el auto del ex ministro de Justicia Héctor Superti, y no tenía nada que ver", cuestionó.
"Estamos acostumbrados a soluciones rápidas, pero por sostener a un culpable no perdamos de vista las líneas investigativas. Si la pistola coincide y el resultado de la pericia es positivo, estamos ante una treta infantil", graficó finalmente Cella.
Según publicó La Capital, Lucas S. es uno de los hermanos de Ema Pimpi, a quien algunas fuentes oficiales lo vinculan con referentes del narcotráfico en la zona norte de Rosario.