Trumplandia
Tengo que reconocerlo: cuando era adolescente me gustaba la poesía de Mario Benedetti. Tenía un ejemplar de Inventario, que reunía toda su obra poética, y leía esos poemas hasta aprendérmelos de memoria. Unos pocos años después me dio un poco de vergüenza propia y ajena al ver al protagonista de El lado oscuro del corazón recitando los mismos