El directorio del Banco Mundial aprobó este martes una garantía de financiamiento de u$s2.000 millones para la Argentina que combina dos avales del Grupo Banco Mundial: una basada en políticas (Policy-Based Guarantee, PBG) del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF) y una garantía de la Agencia Multilateral de Garantía de Inversiones (MIGA).
Según anunció la entidad, en conjunto, las garantías cubrirán el 95% de un préstamo con bancos privados por un plazo de seis años y tres años de gracia. El objetivo es facilitar el regreso a los mercados internacionales de capital con mejores condiciones y menores costos.
“Estamos comprometidos a apoyar la estabilización macroeconómica de Argentina y su agenda de reformas orientadas al crecimiento. Esta innovadora estructura de garantías contribuye a facilitar el regreso del país a los mercados internacionales de capital, movilizando financiamiento en condiciones más accesibles, al tiempo que respalda reformas que impulsan la inversión privada, la productividad y la resiliencia a largo plazo”, afirmó Susana Cordeiro Guerra, vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe.
Por su parte, Junaid Kamal Ahmad, vicepresidente de Operaciones de MIGA, agregó: "Esta operación demuestra cómo la innovadora combinación de productos financieros a través de la Plataforma de Garantías del Grupo Banco Mundial puede adaptarse a las necesidades de nuestros países miembros. En el caso de Argentina, la estructura financiera, que aprovecha los balances tanto del BIRF como de MIGA, generará importantes ahorros en el momento en que más se necesitan, al tiempo que atraerá inversiones que mejorarán tanto la calidad de vida como los medios de subsistencia".
A su vez, este miércoles, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) también trataría otra garantía para la Argentina, aunque por un monto inferior de u$s550 millones. Por último se espera que el 22 de julio, el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) debata una ayuda adicional, en una franja de hasta u$s500 millones. Hasta la semana pasada, las tenencias en moneda extranjera del Tesoro alcanzaban los u$s2917 millones: el 66% del compromiso del 9 de julio.
Eric Ritondale economista jefe de Puente, aseguró: "En un contexto apuntalado por las recientes mejoras en las calificaciones crediticias soberanas, el despliegue de estos avales internacionales le permite al equipo económico garantizar el cumplimiento de sus obligaciones financieras y mitigar los riesgos de refinanciación, transformando de manera positiva las condiciones crediticias de cara al próximo ciclo electoral".
La semana pasada la agencia calificadora de riesgo Standard & Poor's elevó la nota de la deuda soberana de largo plazo de Argentina en moneda extranjera desde CCC+ hasta B-, y mantuvo su perspectiva estable.
Hace poco más de un mes, otra importante clasificadora, en este caso Fitch Ratings, había adoptado una medida similar. Con el envión de esta nueva evaluación, el riesgo país comprimió esa semana hasta los 446 puntos básicos, mínimos desde 2018.
"Esta caída del riesgo país, sumada al renovado flujo institucional, y el anuncio del día de hoy, reabre la ventana estratégica para que el Tesoro evalúe un regreso a los mercados internacionales de crédito mediante una emisión de bonos soberanos en el tercer trimestre del año", agregaron desde Puente.
Fuente: Ámbito Financiero.





