La ONU advirtió por un precedente peligroso y pidió evitar una escalada regional.
El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas se reúne este lunes en una sesión de emergencia, a pedido del gobierno de Venezuela, luego del ataque militar de Estados Unidos y la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y de su esposa, Cilia Flores. El encuentro congrega a los embajadores de los países miembros para analizar la gravedad de los hechos y sus posibles consecuencias internacionales.
La convocatoria se produjo pocas horas después de la intervención militar ordenada por el presidente estadounidense, Donald Trump, que incluyó bombardeos sobre distintos puntos del territorio venezolano. Tras conocerse la ofensiva, el secretario general de la ONU, António Guterres, expresó una profunda alarma y advirtió que la acción sentaba un “peligroso precedente” en el sistema internacional.
Según se informó durante la sesión, la agresión armada estadounidense ocurrió luego de meses de creciente tensión, marcada por un importante despliegue militar frente a las costas venezolanas y una serie de operativos previos contra supuestas embarcaciones vinculadas al narcotráfico.
Durante la reunión del Consejo, la secretaria general adjunta de las Naciones Unidas para Asuntos Políticos, Rosemary A. DiCarlo, habló en representación de Guterres y manifestó su “profunda preocupación” por las operaciones militares reportadas en Caracas y en los estados Miranda, Aragua y La Guaira. Señaló que las consecuencias humanitarias de los ataques aún se desconocen y calificó la situación como “grave”.
Advertencias por la violación del derecho internacional
DiCarlo subrayó que el derecho internacional no fue respetado y recordó que la Carta de las Naciones Unidas prohíbe el uso de la fuerza contra la integridad territorial y la soberanía de los Estados. “El mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales depende del compromiso continuo de todos los Estados Miembros de adherirse a todas las disposiciones de la Carta”, afirmó ante los representantes diplomáticos.
Asimismo, alertó sobre el impacto que este tipo de acciones puede generar en la región y el precedente que podría sentar en la forma en que se conducen las relaciones entre los Estados, en un contexto global ya marcado por múltiples conflictos.
Llamado al diálogo y a una salida pacífica
La funcionaria realizó un llamado urgente a todos los actores políticos y sociales venezolanos para iniciar un “diálogo democrático e inclusivo”, que respete los derechos humanos y la voluntad soberana del pueblo. En la misma línea, instó a la comunidad internacional a actuar con responsabilidad, solidaridad y dentro del marco legal vigente.
DiCarlo reconoció los años de crisis política, económica y humanitaria que atraviesa Venezuela, pero insistió en la necesidad de evitar una “conflagración más amplia y destructiva”. Finalmente, aseguró que las Naciones Unidas se encuentran dispuestas a apoyar todos los esfuerzos orientados a una salida pacífica, basada en el derecho internacional, para la situación del país sudamericano.


