Me dirijo públicamente a la comunidad en mi carácter de director por la minoría accionaria de RPB S.A., una empresa histórica y de enorme relevancia para Gualeguaychú, la provincia de Entre Ríos y distintas regiones del país.
En los últimos tiempos he tomado conocimiento directo de decisiones graves y perjudiciales que se están llevando adelante dentro de la empresa, entre ellas despidos de trabajadores con más de treinta años de experiencia, sin razones claras ni justificadas, así como una conducción que, a mi entender, pone en serio riesgo el patrimonio, la continuidad y el capital humano de RPB S.A.
He mantenido conversaciones con empleados y ex empleados de la empresa, muchos de los cuales manifiestan temor a declarar o testificar por miedo a represalias, lo que agrava aún más la situación y genera un clima de silenciamiento incompatible con una gestión transparente, responsable y acorde a la relevancia social de la compañía.
Quiero dejar expresamente aclarado que no comparto ni avalo estas decisiones. Mi cargo es el de director por la minoría accionaria, sin poder de decisión ni control efectivo sobre la administración actual, lo que me obliga, precisamente por responsabilidad institucional y moral, a manifestar públicamente mi posición.
Asimismo, resulta imprescindible señalar que, tras el reciente fallo de la Corte Suprema de Justicia, el actual presidente de la sociedad, Rufino Pablo Baggio hijo (Pino), ya no detenta la mayoría accionaria que invoca. Sin embargo, continúa ejerciendo el control de la empresa, negándose a restituir acciones que judicialmente ya no le pertenecen, manteniendo una situación societaria irregular que perjudica a la sociedad, a sus trabajadores y a la comunidad en su conjunto.
Desde el dictado de dicho fallo, lejos de ordenarse la situación societaria, los comportamientos nocivos hacia RPB S.A. y el Grupo Baggio se han intensificado de manera notoria. La pérdida —o, en su caso, la reducción sustancial— de la posición accionaria que el actual presidente decía ostentar, como consecuencia de la revocación judicial de lo que le fuera oportunamente otorgado por sus padres en razón de su mal comportamiento, parece haber acelerado decisiones que perjudican gravemente a la empresa.
Lejos de actuar con prudencia o responsabilidad, estas conductas se han profundizado con el correr de los días, generando un daño creciente, rápido y difícilmente reversible, como si ya no existiera interés alguno en preservar el valor, el capital humano y el futuro de la compañía.
RPB S.A. no es solo una empresa privada: es una fuente de trabajo para cientos de familias, no solo en Gualeguaychú y Entre Ríos, sino también en otras provincias de la Argentina.
Su deterioro no constituye un conflicto meramente interno, sino una cuestión de interés social y económico.
Por todo lo expuesto, solicito que se garantice el cumplimiento efectivo del fallo de la Corte Suprema de Justicia, se restablezca la legalidad societaria y se detenga el deterioro institucional que hoy atraviesa una de las empresas más emblemáticas de nuestra ciudad, resultando indispensable una actuación judicial pronta y eficaz, ya que el paso del tiempo solo profundiza daños que pueden tornarse irreparables.
Alejandro Agustín Baggio hijo (Magú)
DNI: 35.116.064
Director por la minoría accionaria – RPB S.A.Gualeguaychú, Entre Ríos




