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El Gobierno convocó a su mesa política para discutir la estrategia que permita aprobar la reforma laboral

Patricia Bullrich, Manuel Adorni y Martín Menem, son parte de la mesa política del Gobierno que se completa con Santiago Caputo y Karina Milei.

El gobierno de Javier Milei retomó su actividad con la primera reunión de la mesa política de 2026, que duró dos horas. La mirada estuvo puesta en la reforma laboral y en cuánto estará dispuesta a ceder la Casa Rosada para contentar a sus socios, sobre todo a los gobernadores.

Varios de los mandatarios provinciales adelantaron que quieren apoyar la iniciativa, pero ponen reparos sobre los artículos que bajan la recaudación de fondos coparticipables. Pretenden garantías.

En estos días, al Presidente se lo vio pocas veces en Balcarce 50. Fueron jornadas en las que eligió concentrar toda su actividad para después enfocarse directamente en la Quinta de Olivos. Hoy no participó del encuentro de sus colaboradores más estrechos.

En cambio, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, regresó a Balcarce 50 para encabezar esta reunión, después de trabajar online en el arranque del mes, con actividad casi planchada en el Gobierno. Al encuentro de la “mesa chica” se sumaron el ministro del Interior, Diego Santilli; el de Economía, Luis Caputo; el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y su primo Eduardo “Lule” Menem -principal ariete de Karina Milei-; la senadora Patricia Bullrich; el asesor Santiago Caputo y el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt.

Santilli, que articula con los mandatarios provinciales, expuso los resultados de las conversaciones que llevó adelante en el verano. Fueron clave también los roles de Bullrich, que debate con sus pares de la Cámara alta, y Menem, que toma la temperatura de su recinto, que recibirá el texto si el Senado le da el okey.

La ausencia de Ziliotto

Este viernes, Santilli esperó sin éxito, otra vez, al gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, uno de los pocos peronistas que el Gobierno sumó a la mesa de discusión. Tenían previsto verse hoy, pero Ziliotto volvió a faltar a la cita. La primera vez no pudo venir a Balcarce 50 por cuestiones climáticas. Hoy, en el Gobierno refirieron “cuestiones personales” del gobernador y en la provincia aseguraron que hubo “problemas de agenda”. Unos y otros afirmaron que se va a reprogramar el encuentro, pero no dieron fecha, publicó el diario La Nación.

El primero en abandonar el encuentro de hoy de la “mesa política” fue Luis Caputo, que partió a pie al Ministerio de Economía cuando los demás seguían reunidos. Después partieron juntos los primos Menem y, por otro lado, Santiago Caputo, hacia distintos puntos de la Casa Rosada. Más tarde se fue Devitt y, por último, dejaron el lugar Bullrich y Santilli, que charlaron un rato en la puerta de la explanada.

Tanto Santilli como Bullrich y Menem son exponentes del ala que está de acuerdo con hacer algunas concesiones en el texto (y también en cuanto a fondos para las provincias), si se mantiene el corazón de la reforma, para conseguir así el respaldo del Congreso. Creen que lo importante es tener la ley, siempre que mantenga el espíritu de la “modernización” que quieren aplicar. En ese marco, Bullrich cuenta al menos 40 adhesiones. La idea es que el proyecto se trate el 11 de febrero en el Senado.

Este grupo tiene en frente la postura del ministro de Economía y también del de Desregulación, Federico Sturzenegger. Ellos se resisten a las concesiones, más allá de que Sturzenegger en estos últimos días entendió que ahora pesará más lo político que lo técnico.

Hay un sector de la mesa chica libertaria que es incluso más optimista y considera que, sin compensaciones para las provincias, los gobernadores van a acompañar igual.

Santiago Caputo, por su parte, sigue sobre todo el avance parlamentario del DNU con cambios en inteligencia, un área sensible que él maneja. El decreto entró ayer en el Congreso y comenzó a correr el plazo de diez días hábiles para que lo trate la Comisión Bicameral de Trámite Legislativo, que todavía no está conformada.

Las oficinas que se mantuvieron activas todos estos días fueron las suyas. Por ahí desfilaron funcionarios de segundas líneas y los habitué, como el diputado bonaerense Agustín Romo. Ayer, en tanto, se lo vio por esos despachos del ala Martín Fierro al ministro de Salud, Mario Lugones, que arribó de buen humor pese al calor que precedió a la lluvia, resaltó el diario La Nación.

Ayer también, la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, decidió que desde el lunes se tomará una semana de vacaciones. Siempre en actividad desde que comenzó la administración de su amigo Milei, Pettovello volvió de un viaje de gestión a Singapur y decidió irse unos días de descanso con amigas a Punta del Este, Uruguay, según informó al diario La Nación una alta fuente del Gobierno. La cuenta oficial del Ministerio de Capital Humano comunicó que Pettovello tendrá un “receso vacacional”, pero que la actividad del ministerio “continuará desarrollándose con normalidad”.

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