Básquetbol: Sionista está obligado a ganar para igualar la serie de octavos

Siempre se dice que en cada partido de playoffs la historia es diferente, y que por más que se enfrenten los mismos equipos nunca se repiten los juegos, siempre los pleito son distintos. ¿Será así? Ojalá que eso suceda, al menos para confirmar que Sionista no va a repetir la tarea realizada el miércoles pasado, en el primer juego de la Reclasificación con Quilmes de Mar del Plata.

¿Jugó mal Sionista? Sí, jugó mal, no hizo lo que debía hacer. A decir verdad, la preocupación no radica en la derrota, porque en sí en esta Liga Nacional cualquiera puede perder con cualquiera, o cualquier elenco le puede ganar a cualquiera. El tema es cómo perdió.

El Centro Juventud dejó una muy pobre imagen, en todo sentido. Confirmó que está atravesando por un momento inoportuno, con un bajón absoluto en su juego de conjunto como así también en los rendimientos individuales.

El miércoles, en el inicio de la llave de Reclasificación, el elenco paranaense sumó su quinta derrota seguida (Argentino, Regatas, Libertad, Olímpico y Quilmes). Volvió a caer en esos baches profundos y de resultados adversos, todo ello como consecuencia de discretas actuaciones.

Lo que llamó la atención en el primer choque con Quilmes es que el equipo no mostró entusiasmo. La imagen dejada fue de un conjunto apático, sin orden, sin fuerzas y emocionalmente apagado.

Y fue extraño ver así a este grupo, porque a lo largo de la temporada Sionista jugó bien o mal, pero siempre mostró un tinte de energía. El miércoles ese temple se vio en cuentagotas.

Ahora ya está, ya pasó. No hay vuelta atrás. Es tiempo de revertir el panorama, de mejorar en todo sentido y de ir por un triunfo que alimente el ego y el espíritu combativo. Sionista aún hoy tiene la posibilidad de dar vuelta la historia. Lo puede hacer y tiene con que. Lo que está claro es que debe hacerlo ahora, porque sino, después será tarde, señala Paraná Deportes.

Por su parte Quilmes entrará con la tranquilidad de saber que ya revirtió la ventaja deportiva. Vino a buscar eso y lo logró en el primer encuentro. Ahora el que está más obligado es Sionista. Sabe que debe ganar para empatar el mano a mano para después, viajar a Mar del Plata a recuperar lo perdido.

Por Luis María Serroels (*)
(Imagen: Alfredo Sábat-La Nación)

(Imagen: Alfredo Sábat-La Nación)