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Una tesis universitaria analiza el aborto legal, a 4 años de una ley que habilita, pero no siempre acompaña

Imagen de archivo de cuando la Cámara de Diputados aprobó la ley de acceso a la interrupción del embarazo voluntario y atención postaborto. La Cámara lo aprobó con 131 votos a favor, 117 en contra y 6 abstenciones.

Imagen de archivo de cuando la Cámara de Diputados aprobó la ley de acceso a la interrupción del embarazo voluntario y atención postaborto. La Cámara lo aprobó con 131 votos a favor, 117 en contra y 6 abstenciones.

En 2021 se sancionó la Ley 27.610 de Acceso a la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE). A cuatro años de esa legalidad, una tesis universitaria aporta nuevos elementos para comprender cómo viven las mujeres que atravesaron este proceso que no siempre equilibra los derechos garantizados, con el acompañamiento afectivo, psicológico y social.

El trabajo fue presentado por las estudiantes María Mercedes Sánchez y Narella María Manucci como tesis final de la Licenciatura en Psicología de la Facultad “Teresa de Ávila” de la Universidad Católica Argentina “Santa María de los Buenos Aires”. Bajo el título “Experiencias y vivencias psicológicas de mujeres luego de atravesar por la interrupción voluntaria del embarazo”.

El estudio analiza no solo cómo enfrentaron la práctica, sino también los sentimientos, apoyos y efectos psicológicos asociados, así como el impacto que la legalidad tuvo en su vivencia. Las autoras reconstruyeron relatos singulares que abarcan emociones, decisiones, acompañamientos familiares e institucionales, estados psicológicos y percepciones sobre el marco normativo.

El muestreo les permitió profundizar la comprensión de este fenómeno complejo y todavía poco explorado en la literatura académica nacional. Ocho mujeres mayores de 18 años, residentes en Argentina y que realizaron una IVE en los últimos cuatro años, participaron de este estudio de tesis. Sus edades oscilaron entre los 23 y los 32 años. La mayoría pertenece a sectores de clase media alta y proviene de distintas provincias del país -Santa Fe, Entre Ríos y Mendoza-, lo cual no pretende ser representativo, pero sí ofrecer diversidad territorial.

La selección de los casos permitió acceder a testimonios profundos y contextualizados. No obstante, sus autoras indicaron que no se busca generalizar, sino comprender procesos vividos en primera persona y, en todo caso, aportar información relevante para futuras intervenciones, sean en materia de políticas públicas o abordajes profesionales, entre otras.

Entrevistas y trabajo de campo

El estudio utilizó entrevistas semiestructuradas como técnica principal de recolección de datos. Este formato permitió ordenar las dimensiones de análisis -emociones, apoyos, experiencias de cuidado, impacto de la legalización- sin limitar la espontaneidad del relato ni la emergencia de temas significativos para cada participante. Las autoras entrevistaron presencialmente u online a mujeres contactadas a través de profesionales de la salud, grupos socorristas y psicólogos que acompañan procesos de IVE. Todas firmaron consentimiento informado, se preservó su identidad con seudónimos y se grabaron los encuentros para garantizar precisión en el análisis posterior.

Las entrevistas fueron desgrabadas y analizadas mediante procedimientos de la Teoría Fundamentada en los Datos, postulada por Barney Glaser y Anselm Strauss. Esto implicó desagregar los relatos en unidades significativas, construir categorías emergentes y establecer relaciones entre ellas para avanzar hacia interpretaciones más amplias. El análisis permitió identificar constantes en las experiencias, así como diferencias que responden a trayectorias personales, contextos socioculturales y tipos de apoyo recibidos.

Acceso al sistema, apoyos y acompañamiento

Un eje central del estudio se relaciona con las redes de acompañamiento. Las mujeres entrevistadas transitaron la experiencia de la IVE en articulación con distintos agentes de cuidado: profesionales de la salud, amigas, parejas, familiares y grupos socorristas. La figura del acompañamiento -ya sea médico, psicológico o comunitario- aparece como un factor decisivo para el modo en que se vivencia el proceso.

Quienes recibieron un trato respetuoso, contención emocional y orientación clara reportaron menor angustia y mayor sensación de seguridad. Por el contrario, quienes enfrentaron obstáculos burocráticos, demoras o trato deshumanizado expresaron mayores niveles de incertidumbre y malestar. Si bien la legalización mejoró notablemente el acceso, aún se observan diferencias entre instituciones, profesionales y provincias. La presencia de grupos feministas y socorristas continúa siendo fundamental para garantizar información, apoyo emocional y acompañamiento en situaciones donde los sistemas públicos aún presentan limitaciones.

Emociones y vivencias psicológicas

El estudio confirma la complejidad emocional del proceso. No se trata de una experiencia homogénea ni reducible a un único registro afectivo. En los relatos aparecen sentimientos simultáneos o sucesivos: alivio, miedo, tristeza, culpa, seguridad, angustia, determinación. La legalización, sin embargo, fue señalada como un factor que disminuye el miedo asociado al riesgo físico, a la clandestinidad y a la persecución penal, lo cual transforma profundamente la vivencia subjetiva del aborto en Argentina.

El alivio posterior al procedimiento -mencionado de manera transversal- se vincula no sólo a la certeza de haber tomado una decisión acorde a sus circunstancias, sino también a la seguridad de haber accedido a un sistema de salud que garantiza derechos. Aun así, el proceso no está exento de interrogantes, reflexiones éticas o sensaciones contradictorias. La experiencia emocional depende en gran medida del acompañamiento, del contexto socioafectivo y del momento vital en que se atraviesa la decisión.

Entre el derecho y la vivencia

Uno de los aportes más significativos de la investigación es el análisis de la incidencia que la legalización tuvo en las experiencias subjetivas. Todas las mujeres coincidieron en que la existencia de un marco legal transformó su vivencia del aborto: disminuyó el temor, facilitó el acceso a información segura y habilitó un espacio de decisión sin criminalización. La IVE, como señalan, se vivió en un entorno donde los profesionales ofrecieron información técnica confiable y acompañamiento, lo que redujo los riesgos psicológicos asociados a la clandestinidad.

Más allá de ello, el estudio advierte que la legalización no elimina completamente el estigma social ni las tensiones culturales que aún rodean el aborto. Algunas mujeres manifestaron sentirse juzgadas por su entorno, mientras que otras encontraron en sus redes un apoyo sólido. La ley garantiza derechos, pero las percepciones sociales continúan siendo desiguales y constituyen un factor que influye en la vivencia subjetiva.

Análisis y conclusiones

A partir del análisis sistemático de las entrevistas, el estudio logró construir categorías que permiten comprender el proceso del aborto legal como una experiencia multidimensional. La legalización emerge como un factor protector, pero no elimina completamente las tensiones emocionales ni las barreras socioculturales. La psicología, la salud pública y las políticas de género encuentran aquí insumos valiosos para mejorar el acompañamiento integral.

La tesis concluye que el aborto legal debe percibirse como un proceso que abarca varias fases: desde la crucial decisión, acceso y procedimiento, hasta el acompañamiento incluso en la etapa posaborto. Y cada una de ellas requiere intervenciones sensibles, informadas y respetuosas. El acompañamiento profesional, la escucha activa y el respeto por las decisiones autónomas constituyen elementos esenciales para garantizar una experiencia menos dolorosa y más digna.

En síntesis, este estudio ofrece un aporte relevante para el campo académico y para los debates sobre salud pública y derechos reproductivos. Las voces de las mujeres entrevistadas permiten comprender que la IVE, en un marco legal, se transita con mayor seguridad, pero continúa atravesada por emociones, vínculos y contextos sociales que requieren atención. En tiempos donde la información rigurosa es indispensable para el diseño de políticas inclusivas, investigaciones como esta iluminan dimensiones poco exploradas de un derecho recientemente conquistado y aún en proceso de consolidación.

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