Central Entrerriano se quedó con el clásico y el invicto de La Unión por la Liga Argentina de Básquet.
En Colón, Central Entrerriano superó por 85 a 80 a La Unión, en el marco de una nueva fecha de la Conferencia Sur de la Liga Argentina de Básquet. En el estadio Carlos Delasoie se vivió un clima absoluto de clásico, paridades encendidas, bombos y platillos sonando, en un juego que empezó mejor para el local, pero lo cerró mejor aún la visita. Henriques con 18 puntos y siete rebotes fue el goleador por el lado anfitrión. Enfrente, y en el triunfador, fue clave Pérez con 24 puntos y 21 de valoración.
El partido en el Carlos Delasoie
Central Entrerriano comenzó liderando el tanteador, con un doble y un triple consecutivo de Montani que le dieron la primera ventaja. Pividori, ingresó bien, le dio juego y gol al conjunto Rojinegro. El Rojo, en tanto, fue de menor a mayor, le costó encontrarse con el aro, pero sobre el final y luego de trabajarlo, convirtió para imponerse por 25 a 22. Caire se destapó en el local, pero Merlo también fue clave.
La Unión entró mejor, marcó la diferencia, pero en sus errores defensivos fue donde construyo y convirtió Central. Sin alejarse demasiado, y aunque el local supo controlar muy bien la situación por momentos, el calor y desgaste del ida y vuelta les pasaron factura a ambos, pero el tanteador continuó en favor de los de Guastavino por 48 a 44.
Intensidad, dominio y paciencia, en esa base se centraron los de Gualeguaychú para imponerse de a poco y marcar territorio en un partido duro. La Unión por su lado tuvo un flojo tercer período no encontró muchas respuestas en su juego y el aro no estuvo en su favor. Por primera vez en el partido, Central se impuso en el marcador por 59 a 71.
Con una amplia diferencia y con los últimos 10 minutos por jugarse, Central Entrerriano continuó pisando fuerte, apostando a sus goleadores que sumaron desde el perímetro y obligaron a que el Rojo reaccione. Sin embargo, la remontada llegó tarde y La Unión pagó caro el precio, perdiendo por 80 a 85 y quedándose sin su invicto de local.




