Urribarri: "No quiero que el justicialismo sea una bolsa de gatos"

Urribarri expresó en respuesta a las declaraciones del gobernador de San Juan, José Luis Gioja quien sostuvo que "quien se sienta justicialista va a tener un espacio para competir en las PASO", señalando que "hay que abrirle las puertas de par en par a todos y dar las discusiones que haya que dar".

Además se mostró en desacuerdo de su par sanjuanino “me banco a todas las vertientes del peronismo, pero no acepto que debamos rifar lo conseguido con el esfuerzo del pueblo argentino”. También manifestó que “en honor a la memoria colectiva de este proyecto nacional y popular, no veo la necesidad de abrirle la puerta a quienes ni siquiera han pedido entrar; entiendo los intereses regionales pero no a costa de que el partido se convierta en una bolsa de gatos”.

“No manejo ningún peronómetro, no pretendo ser el censor de ninguna iniciativa, pero al menos debemos respetar la memoria colectiva de esta etapa que nos sacó del infierno; si lo que nos motiva es la coyuntura es porque no estamos viendo el bosque, sino que el árbol que tenemos enfrente. Como gobernantes primero, como dirigentes después debemos dar lineamientos claros para no convalidar hechos de los cuales después nos arrepentimos”.

En sus declaraciones Gioja avanzó en la idea de que las PASO de 2015 permitan una amplia apertura “para dar las discusiones que tengamos que dar”, cuando señalo que "los que se van sin que los corran, vuelven sin que los llamen", para –sin nombrarlo- admitir la posibilidad de que Sergio Massa, titular del Frente Renovador participe por dentro de la estructura justicialista.

De inmediato Urribarri, conocido por su alineamiento total con el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y antes con el propio Néstor Kirchner, reavivó la polémica sobre las duras críticas que realizara Sergio Massa ante funcionarios de la embajada americana, los que fueran revelados por wikileaks y ampliamente difundidos (verhttp://internacional.elpais.com/internacional/2010/11/30/actualidad/1291...).

“No pretendo ser el dueño de la verdad, pero me gusta esta etapa de la Argentina; no es lo mismo relacionarse con el mundo con dignidad e independencia, que ofrecerse de felpudo en una embajada”, finalizó.

Por Luis María Serroels (*)
(Imagen: Alfredo Sábat-La Nación)

(Imagen: Alfredo Sábat-La Nación)