Patricia Bullrich con el bloque de senadores de LLA.
El presidente Javier Milei cerró el 2025 con importantes victorias legislativas y, con el objetivo de acelerar con las reformas que todavía tiene pendiente, planea precipitar las negociaciones, al punto de que un sector analiza adelantar la convocatoria a sesiones extraordinarias para fines de enero.
Aunque todavía es solo una idea incipiente, fuentes parlamentarias anticiparon a Infobae que en la primera quincena de este mes se estudiarán las opciones y se tomará una decisión al respecto.
“Hasta el 15 de enero no va a haber novedades, ahí veremos qué se hace finalmente”, señaló a este medio una fuente al tanto de las conversaciones.
Luego de que el Congreso aprobó el Presupuesto y la Inocencia fiscal, ahora el Gobierno buscará sancionar la reforma laboral; los cambios en la ley de glaciares; el Compromiso Nacional para la Estabilidad Fiscal y Monetaria y el nuevo Código Penal.
La última versión era que las primeras dos de estas iniciativas se iban a tratar en el Senado el lunes 2 de febrero, pero hay un sector del oficialismo que impulsa el 26 de enero como fecha de votación.
Esto, de todas formas, dependerá de cómo avancen las negociaciones con la oposición para conseguir los votos necesarios como para aprobar ambas medidas.
En este sentido, el ministro del Interior, Diego Santilli, comenzará este viernes a planificar su nueva gira por el país para reunirse con gobernadores, publicó el portal de Infobae.
“El ‘Colo’ se queda en enero y se va a juntar con los mandatarios provinciales, como hizo a lo largo de diciembre, para alcanzar los votos para sacar la aprobación de la reforma laboral”, explicó una fuente cercana al funcionario.
En su primera recorrida, Santilli visitó a Rogelio Frigerio, en Entre Ríos; Alfredo Cornejo, en Mendoza; Carlos Sadir, en Jujuy; Rolando Figueroa, en Neuquén; Gerardo Zamora, en Santiago del Estero; Hugo Passalacqua, en Misiones, y Gustavo Valdés, en Corrientes.
La propia jefa del bloque de La Libertad Avanza en la Cámara Alta, Patricia Bullrich, anticipó durante una entrevista con este medio que “del 16 al 26 va a haber un grupo de asesores que van a estar viendo todos los temas” y, a partir de esa fecha, se va “a trabajar directamente con los dos proyectos”.
“Se habló de la posibilidad de arrancar la última semana de enero, pero más para una cuestión de organización, no de extraordinarias”, explicó uno de los integrantes de la bancada.
Según pudo saber el portal de Infobae, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, uno de los principales funcionarios al frente de las negociaciones parlamentarias, se quedará también en Buenos Aires en esta primera quincena del mes, aunque trabajará desde su casa.
Por esta razón, se espera que haya poca actividad durante este periodo y que las únicas novedades sean los encuentros de Santilli con los gobernadores.
Uno de los desafíos del “Colo” será recomponer el vínculo con el mandatario de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, quien recientemente volvió a marcar sus diferencias con la gestión libertaria.
El dirigente radical es uno de los pocos con los que no se vio el ministro del Interior el año pasado, más allá de los opositores duros.
En los últimos días, Pullaro reclamó nuevamente por las deudas de la Nación con las cajas previsionales no transferidas y por fondos para reactivar la obra pública.
Además, durante una entrevista con Cadena 3, de Rosario, criticó a la Casa Rosada por pretender que Santa Fe ingrese lo antes posible los 800 millones de dólares que logró colocar en el mercado en los últimos meses.
“Nación pretendía que los trajésemos ya, pero es muy difícil encajarlos con lo que va aumentando el dólar. Ayer estaba $1480 y cuando adquirimos los dólares estaba $1400. Esa diferencia las hubiéramos perdido. Si habría algún instrumento financiero que nos asegurara que, si el dólar aumenta, Santa Fe estaría cubierta, los traemos desde luego”, remarcó.
En el entorno del gobernador precisaron que todavía no hay en agenda una reunión con Santilli, pero remarcaron que, si decide visitar la provincia, “será muy bienvenido”.
La posibilidad de apremiar los tiempos responde a la voluntad expresa de la administración libertaria de lograr -cuanto antes- la aprobación de la Reforma Laboral.
De hecho, ya se había anticipado la chance de que las sesiones extraordinarias se convocaran para enero: “Podría ser antes del 2 de febrero. Todavía está en definición, pero hay que tratar la Reforma Laboral”, había planteado ante este medio un integrante de la mesa política que discute la estrategia legislativa.
Los costosos pactos con gobernadores
La reforma laboral asoma como el renglón número uno de la agenda legislativa del oficialismo en el arranque del 2026. No es lo único. Javier Milei apuesta a aprovechar el impulso del final de diciembre para sumar reforma tributaria y compromiso fiscal, ley de glaciares y código penal, entre otros temas, todos densos. Y entonces, buena parte de enero será ocupada por intensas gestiones, públicas y reservadas, para tratar de reproducir el acompañamiento de gobernadores, decisivo para coronar el Presupuesto. Eso anticipa negociaciones mano a mano con cada jefe provincial: sería la repetición de la costosa fórmula de negociar tema por tema para asegurar votos en cada cámara del Congreso.
Los gobernadores que actúan como socios y los que juegan como aliados o dialoguistas tuvieron una final de año con alivio para las cuentas provinciales, después de una larga temporada -en especial, octubre y noviembre- sin aportes sustanciales del poder central. Y esperan ahora las nuevas tratativas. Diego Santilli asoma entre los funcionarios sin vacaciones a la vista. Lo mismo ocurre con Karina Milei y sus extensiones, Martín y Lule Menem. Están abiertos además los canales que maneja ahora con menos ruido Santiago Caputo. Y se mantiene la permanente atención de Hacienda, consignó el portal de Infobae.
La reforma laboral fue anotada para fines de enero o inicios de febrero, en la segunda etapa de sesiones extraordinarias. Pero ya antes y desde las cercanías de algunos jefes provinciales -en particular los peronistas que fisuraron a UxP y tejieron acuerdos con el Gobierno- dejaron trascender prevenciones por puntos del proyecto que podrían afectar la recaudación de impuestos gravitantes en la coparticipación federal. De todos modos, no es el único tema inquietante del texto enviado por el Ejecutivo, que desarmó algunos puentes transitados, aunque no muy sólidos, con integrantes de la CGT.
Desde el Gobierno sostienen que Villarruel habría frenado la designación de Milman en el Senado para complicar a Bullrich
La dureza del proyecto es atribuida básicamente a Federico Sturzenegger. Y son señalados aspectos como la llamativa extensión del criterio de “servicios esenciales” para los casos de medidas de fuerza gremiales o la creación del fondo para atender indemnizaciones, que podrían ser judicializados, según la opinión de expertos en la materia. Patricia Bullrich habría dejado abierta la puerta para discutir algunos temas específicos, frente a reparos surgidos en el rápido trámite para lograr dictamen.
Por lo pronto, las conversaciones centrales pasarían por los gobernadores, con el arrastre de un interrogante que remite al trabajoso camino del Presupuesto: ¿por qué los acuerdos con las provincias funcionaron sin fisuras en el Senado, pero no alcanzaron, antes, para sostener el famoso Capítulo XI en Diputados? En buena medida, porque se acrecentaron los compromisos y giros de fondos desde la Nación por diversos rubros. Y también, precisamente, porque el golpe del traspié violeta en la Cámara baja terminó facilitando el trámite en la otra ala del Congreso.
Bullrich, dicen incluso en el oficialismo, fue quien mejor y rápidamente interpretó el cuadro pintado por Diputados en el tratamiento del Presupuesto. El oficialismo había logrado la aprobación del proyecto, pero lo vivía como una derrota porque resultó volteado el intento de derogar las leyes de emergencia en discapacidad y financiamiento universitario. El malestar de Olivos fue alimentado por el voto en contra de legisladores que responden a jefes provinciales aliados. Pero el enojo extremo, que exponía la intención de volver a la carga con tales artículos, debió ser diluido para asegurar la sanción de la ley. Y en ese proceso jugó especialmente la ex ministro, reflejó el portal de Infobae.
La jefa política del oficialismo en el Senado supo que el Presupuesto sólo tenía destino si era tratado con el texto tal como había salido de Diputados. Eso quedó expuesto en dos encuentros con jefes de bloques socios y dialoguistas, uno presencial y otro virtual. Y entonces, el objetivo pasó a ser olvidarse del trago amargo y concentrarse en evitar rechazos a otros puntos, vinculados con la inversión en educación e investigación. Para muchos senadores que finalmente acompañaron a LLA fue todo más fácil: el tema más sensible -discapacidad, universidades públicas- había sido saldado en la Cámara baja y, a la par, sus jefes políticos -es decir, gobernadores- conseguían un trato mejor con el Gobierno.
Algunos cálculos que circularon en el Congreso dicen que el incremento de los giros a las provincias terminó siendo, en pocos días de diciembre, superior a cualquier mes del año. Más aún, los movimientos fueron notorios en la semana corta de la Navidad, es decir, en los umbrales de la votación del Senado. Y la movida habría favorecido especialmente a provincias en manos del PJ negociador.
Tres rubros se destacaron como fondos para garantizar la sanción del Presupuesto. En primer lugar y como siempre, los ATN, que son los aportes más discrecionales. También, deudas por el viejo consenso fiscal. Y en casos muy puntuales, compromisos por cajas de jubilaciones no transferidas. En general, los distritos mejor atendidos fueron algunos del peronismo con juego por fuera de UxP (Tucumán, Catamarca, Salta), aliados ex JxC (Entre Ríos, Chaco) y provinciales o “independientes” (Misiones, San Juan).
El Gobierno se mueve en un tablero que resulta paradójico. Por un lado, es beneficiado por la fragmentación política, que profundizó el papel de los gobernadores como piezas sin atadura a espacios políticos nacionales. Y a la vez, eso transforma a cada jefe provincial en pieza clave porque puede asegurar alineamiento de “sus” legisladores. Resultado: aumenta su cotización política. Y se refleja en lo que cada uno consigue para su distrito y su proyecto personal.
Los operadores de Olivos deben sumar pactos uno por uno, y proyecto por proyecto. No se trata de un sistema de alianzas sino de un mecanismo de acuerdos individuales. La próxima prueba es la reforma laboral. Será un arranque de año muy intenso.


