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Santoro procesado: “El concepto de información ilegal es peligroso para el periodismo”

Fernando Ruiz

Fernando Ruiz analizó lo sucedido con el periodista Daniel Santoro, procesado por su trabajo periodístico.

El periodista y profesor en la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral, Fernando Ruiz, analizó el contexto relacionado a la criminalización del trabajo periodístico que el juez Alejo Ramos Padilla ejecutó al procesar al periodista Daniel Santoro.

“Hay un pensamiento de fondo del juez donde está criminalizando una forma de proceder del periodismo, que –en mi opinión y por el contrario de lo que piensa el juez- es muy profesional”, analizó Ruiz en declaraciones realizadas al programa A Quien Corresponda (Radio De la Plaza.

Agregó que “en todas las democracias actuales hay un proceso en el cual el periodismo se retroalimenta con la información que proviene de otras instituciones públicas, como las minorías legislativas o sectores del poder judicial, y sin embargo esa retroalimentación informativa el juez la criminaliza usando el concepto de legitimación autorreferencial para blanquear información ilegal”.

En el caso puntual de Santoro, dijo que “la visión de Ramos Padilla es que el periodista sería un eslabón de una cadena que termina blanqueando información obtenida ilegalmente y luego generando causas judiciales que ratifican y legitiman esa información periodística” y a su vez “hay una especie de doble legitimación: la información periodística legitima el proceso judicial y a la inversa el proceso judicial legitima la información periodista”.

“Pero el problema de fondo en el pensamiento de Ramos Padilla es que se está hablando de temas de interés público, y la información siempre brota de distintas fuentes porque las instituciones tienen distintas formas de recolectar la información. Claramente, y esto pasa en todos los países, se generan mecanismos donde las minorías legislativas, sectores del Poder Judicial, sectores del periodismo, van profundizando estos problemas de interés público para tratar de darle solidez”, explicitó Ruiz.

En este contexto, aseguró que “el concepto de información ilegal es peligroso cuando hablamos de periodismo; y Ramos Padilla menciona que Daniel Santoro y otros periodistas blanquean información obtenida ilegalmente, y por eso están criminalizados”.

No obstante, como ejemplo marcó que “cuando Horacio Verbitsky hizo la denuncia sobre el blanqueo de los fondos del presidente y su familia, nunca fue criminalizado porque no correspondía hacerlo. A lo sumo, lo serán aquellos funcionarios de la AFIP que dieron información violando los contratos que tenían, pero no el periodista”. “El periodista nunca puede ser criminalizado por hacer circular información obtenida ilegalmente. No la obtuvo ilegalmente el periodista, la recibió. Y si se empieza a criminalizar ese proceso, se pone en riesgo la calidad de la vida pública, en última instancia”, aseveró.

Agregó que “más allá de la cuestión personal de Santoro –porque hay una especie de criminalización personal contra él- en la resolución del juez hay una descripción de una estructura que es habitual; y de hecho el propio juez Ramos Padilla funciona como fuente de otros periodistas, a pesar de que no podría estar dando información off the record sobre sus causas”. “Pero de hecho jueces y fiscales usan esa práctica como forma de fortalecer su proceso investigativo, para lograr cierto consenso en la opinión pública, para tratar de frenar estrategias de las defensas de las personas que ellos están imputando”, ejemplificó.

Y más concretamente, planteó: “Un periodista que hablara con Ramos Padilla en off the record podría ser procesado por publicar información obtenida ilegalmente, porque legalmente Ramos Padilla no puede hablar con un periodista sobre sus causas”.

Sostuvo también que en su resolución, Ramos Padilla “está describiendo un mecanismo que es habitual, que a veces puede ser manipulado pero no es el caso de Daniel Santoro que ha funcionado siempre como periodista profesional”.

Respecto de las perspectivas para el periodismo ante esta causa judicial, Ruiz consideró que “esto debe tener una respuesta conceptual muy fuerte para que no se convierta en tendencia, sino que sea una cosa aislada y que el Poder Judicial desista de seguir en esta línea”.

En ese marco, recordó que “varias de las investigaciones más importantes del periodismo mundial de los últimos 40 años se hicieron a partir del contacto de periodistas con fuentes de inteligencia, de defensa, de seguridad, que obtuvieron la información en forma ilegal como Edward Snowden, que fue una de las grandes conmociones periodísticas; Watergate; los papeles del Pentágono con los que se hizo la película The Post; la fuente de Julian Assange en Wikileaks es Chelsea Manning (antes Bradley Manning), funcionario del Ejército de Estados Unidos que ilegalmente saca la información”.

De todos modos, aclaró que “la clave para un periodista es el nivel de interés público que tiene esa información y eso está reconocido por las Cortes Supremas de los países democráticos, por lo tanto la criminalicen de ese proceso es una especie de tabiquamiento al ejercicio del periodismo; si se llega a consolidar este proceso de criminalización”.

En tanto, aunque aclaró no ser “un experto en jurisprudencia latinoamericana”, confirmó la existencia de otros casos similares en países vecinos “sobretodo políticamente orientados”. Y analizó que “permanentemente las formas de tabicamiento al periodismo van a encontrar nuevas formas de transformar, y desde el campo profesional tenemos que encontrar formas de oponernos a eso, no va a terminar nunca porque son innovaciones de ambos lados, son fronteras móviles de alguna forma”.

“Me preocupa que hay periodistas profesionales que avalan lo que ha hecho Ramos Padilla y eso nos muestra un escenario periodístico que está un poco confundido, porque acá no debería haber ninguna dificultad en apoyar a un periodista que se relaciona con fuentes de este tipo, y todo periodista que tiene un relacionamiento habitual con fuentes difíciles sabe que alguna vez ha sido engañado. Ese engaño de las fuentes es una de las cosas habituales que le ocurre a un periodista; y además el estafador tiene una habilidad especial y si un expertise tiene un estafador es esa. Y en este caso claramente lo engañó”, reflexionó Ruiz.

Al respecto, analizó que “la relación con la fuente es entre dos personas, es esencialmente una relación humana, más allá de que se quiera disfrazarla de cuestiones técnicas y profesionales. Y en esa relación Santoro se equivocó. A un buen periodista se lo distingue por la confianza que construye con las fuentes; y aunque las fuentes no siempre serán confiables para el periodista, un buen periodista siempre es confiable para las fuentes y eso es lo que construyó Santoro con D´Alessio: Santoro era tan confiable para D´Alessio que lo pudo manipular, porque era muy previsible porque buscaba buena información de interés público”.

Agregó que “el problema no es lo que piensan militantes políticos opuestos a determinadas ideas, sino periodistas profesionales, como Alejandro Fantino y Romina Mangel, que hasta compartieron la mesa con Santoro y dieron crédito a que él los estaba espiando. Es muy grave”.

Para concluir, aseveró que “la construcción de un periodismo profesional es difícil, porque hay mucha tensión política y eso disminuye las ganas de chequear información y se pretende simplemente destruir a los que se considera como enemigos políticos”.

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