Daniel Tirso Fiorotto
Miembros del Comité de Cuenca Arroyo Las Tunas reconocieron hoy residuos patológicos volcados por una empresa avícola junto a este arroyo en la calle Miguel David de la ciudad de Paraná.
En una recorrida realizada junto a los vecinos del lugar, pudieron constatar dos montones de cáscaras de huevo, y allí vieron y fotografiaron botellas y sachets, presuntamente bolsas de diluyentes estériles usadas en la industria avícola, con sus típicos piquitos azules.
En función de la rotulación y las características de los envases, resulta razonable suponer que se trata de insumos veterinarios avícolas.
Los vecinos de Paraná viven en estas horas junto a residuos peligrosos tirados en un pastizal que, si no son retirados a tiempo, serán arrastrados por la próxima lluvia a la cuenca. El olor nauseabundo es notable a doscientos metros a la redonda, incluso pasando el arroyo hacia el Este, jurisdicción de San Benito.
El Comité de Cuenca ha detectado numerosas vías de contaminación de la cuenca de Las Tunas: residuos líquidos y sólidos del Parque Industrial de Paraná, cloacas de San Benito y Colonia Avellaneda, y otros residuos sólidos domiciliarios ingresados a través de minibasurales de los tres municipios. Todos estos temas están incorporados en un Plan Hídrico 2026 que el Comité presentará esta semana en el Consejo Regulador del Agua, Corufa. Por distintas vías, las tres municipalidades y la provincia se comprometieron a eliminar minibasurales cercanos a la cuenca y a rehabilitar las lagunas sanitarias en junio de 2026. La comuna de Colonia Avellaneda se comprometió esta semana a aportar una retroexcavacora para extraer plásticos acumulados en Las Tunas antes que deriven hacia el río Paraná.
Los miembros del Comité fueron informados de una comunicación de los intendentes de San Benito y Paraná, para que la capital entrerriana retire los residuos avícolas detectados. Los vecinos aseguraron que no es la primera vez que sufren este atropello de una empresa de la zona.
Científicos del Conicet y de la Universidad Nacional del Litoral -UNL- realizaron estudios exhaustivos de la cuenca de Las Tunas en 2025 y encontraron condiciones extremas por la acumulación de fuentes de daño para la salud, hasta el punto que el cóctel de sustancias posee la capacidad de incidir en el material genético de las especies, es decir: Las Tunas posee genotoxicidad, puede generar malformaciones. Por esta razón, organizaciones sociales, vecinales, ecologistas, y organismos de la provincia y de tres municipios están realizando tareas en común para revertir el proceso de deterioro de esta cuenca que lleva décadas. En estos días esperan una audiencia con el ministro de Salud de Entre Ríos, Daniel Blanzaco, para tratar la problemática desde el principio de “Una sola salud”, considerando que estas aguas residuales derivan por los sectores más poblados de la provincia, en el Gran Paraná.
(*) Daniel Tirso Fiorotto escribió esta columna en calidad de vocero del Comité de Cuenca Arroyo Las Tunas.




