Ignacio Arce analizó su buen momento en Deportivo Riestra y no se olvidó de Atlético Paraná.
Por estos días, Ignacio Arce descansa en su Paraná natal luego de un intenso primer semestre con Deportivo Riestra. El entrerriano atraviesa un gran momento, siendo referente de su equipo y también como una de las figuras del fútbol argentino. “Creo que estos últimos dos años fueron muy lindos y muy positivos. Hemos crecido como institución y en lo personal ha sido una revolución”, expresó el arquero a modo de balance.
Más adelante, el portero se refirió a la exposición que ganó en estas últimas temporadas, a pesar de integrar uno de los planteles de menor presupuesto de Primera. “Uno viene de un club que no tiene tanta historia o tanta gente. Entonces que la gente esté todo el tiempo hablando de uno es muy loco, pero intento disfrutarlo”.
Y agregó en declaraciones a Canal 11: “Deportivo Riestra es un club que fue creciendo del ascenso y se fue acomodando. La metodología es diferente a otros clubes, pero te vas acostumbrando y te das cuenta de los resultados”.
Desde su arribo a Primera División, Nacho Arce se convirtió en una figura mediática por su cercanía con los hinchas y sus acciones dentro y fuera de la cancha. El arquero ganó adeptos cuando empezó a reglar alfajores a los hinchas previo de cada partido. Ese ritual se transformó en un episodio muy particular.
“Se fue dando primero como algo del sponsor del club, después lo fuimos acomodando entre todos y terminó siendo algo muy lindo con la gente”, explicó.
Desde ya que el arquero no se olvida de sus orígenes, así lo expresó: “Siempre me acuerdo de AUFI, de donde arranqué. Mis amistades las tengo todavía de ahí. Siempre recuerdo lo que me costó llegar y de dónde vengo”, afirmó.
En este marco, no dudó en señalar que su paso por Atlético Paraná fue muy importante en su carrera profesional. “Ahí fue donde empecé como profesional, logramos el ascenso a la B Nacional. Fue mi vidriera y desde ahí no paré de jugar”.
Hoy, a sus 34 años y con mayor experiencia, Arce habló de su presente y de cómo vive este momento. En este aspecto, reflexionó sobre el paso del tiempo en la carrera de un futbolista y cómo cambia la percepción con los años: “Después de los 30 empezás a ver todo distinto, a darte cuenta de que el tiempo se acorta y que hay que disfrutar más cada momento”.





