La disputa política puede originar una crónica pintoresca. O relatos inolvidables de final inesperado. Pero nada de eso es posible cuando se conoce, con tanta anticipación, la conclusión. Un resultado escrito en el comienzo le quitará interés a cualquier escaramuza y será solo deriva en sentido de justificación. Una invitación a decepcionarse.
La reforma al sistema previsional impulsada por el gobierno de Rogelio Frigerio, será aprobada. Así se percibe hasta ahora. Será, casi sin sobresaltos, afirman los entusiastas. Ojalá esto sea desmentido rotundamente por la realidad y la discusión llegue hasta el hueso. Si hay cambios, que no sea solo de matices.
Media sanción hacia cuartos de final del mundial. Sanción definitiva a fines de julio, escriben convencidos en sus agendas operadores oficialistas que no descansan. Estrategias y deseos no se niegan a nadie. Se verá.
El ejemplo que torna posible ese derrotero es lo que pasó con la creación de la obra social que reemplazó al Instituto de la Obra Social de la Provincia de Entre Ríos (IOSPER). Escarceos menores, desconfianzas, mala vibra y listo. Pero pasaron cosas.
Aún no está claro que surgió de todo aquello. Las tensiones persisten. Se habla poco, pero están. La Obra Social de Entre Ríos (OSER) presentó su balance hace algunos días, con un déficit que supera los 23.000 millones de pesos. La información detallada está aún en los portales digitales y merece ser analizada. Como escribieron con certeza, faltan explicaciones.
Habrá que seguir dándole tiempo al tiempo. Sirvieron, el balance, los números, para renovar la promesa sobre la reposición de servicios odontológicos para los más de 300.000 afiliados. De otras especialidades también se esperan anuncios.
Ese tratamiento legislativo puede ser tomado como ejemplo porque es de motu propio íntegro. Plenamente, modo Frigerio.
Recuérdese que fue esa instancia la que modificó los pesos y contrapesos de la legislatura entrerriana, poniendo en términos de recuerdo alguna mayoría que se desvaneció. Por eso los objetivos actuales son alcanzables.
A partir de ahí, todo fue diferente. Lo superficial, lo profundo. Todo. Este proyecto consolidará, o no, ese reperfilamiento de las representaciones. Siempre, en política, hay lugar para el asombro.
Lo que está, lo que viene
Volviendo al régimen previsional que, según indican los optimistas de la sanción, será promulgado dentro de dos meses, hay que destacar que la impericia y/o falta de apego al trabajo de gestiones anteriores habilita, como nunca antes, que se pueda avanzar en el sentido en que lo hacen. Y cómo lo hacen.
La ciudadanía entrerriana va transitando, en soledad, un tiempo en el que todos, absolutamente todos, pierden.
Por cómo están distribuidas las cargas, algunos pierden más. Es, la idea de dejar atrás la Ley 8732, empobrecimiento presente y futuro según algunas miradas. Hay poco, habrá muchísimo menos, transmiten con desahucio.
Ni siquiera demanda creatividad buscar intersticios para la presentación del proyecto. No se necesita la presencia de sabios de la argucia. La alta política, sigue sin aparecer.
Chapucería y/o distancia del compromiso con temarios urticantes de las anteriores administraciones, construyeron este presente. Lo habilitaron.
Las debilidades de sectores que deben ocuparse tienen un origen del que nadie quiere hablar. Pretendidos dirigentes, sin despegarse de cierta mediocridad, comparten diagnósticos. Deberían pasarlos antes por el cedazo de la responsabilidad política.
Hay excepciones, sin duda, siempre las hay, no todos son lo mismo. Hay y habrá tiempo para un viraje hacia otro valor, pero siguen -los aspirantes y advertidos- sin acomodarse para mostrar músculo renovado y plantar demandas. Falta.
Pérdidas
Los aportantes al sistema actual, de raíz solidaria, buscan por estas horas mostrar el impacto que tendrá sobre los bolsillos de actuales y futuros pasivos la reforma.
Desde la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) revelaron que el 82% móvil se convertiría en un 61.5 del salario que percibe un activo. Efecto “chiquitolina” le dicen, apelando a una humorada en busca de alivio.
Golpe a las expectativas y a la planificación de vida muy importante. Una simulación dolorosa, sobre todo para aquellos sectores que sufren pago en negro de una parte de sus ingresos a lo largo de la vida laboral. Sectores de la administración tienen recibos que pierden por todos lados. Minucias.
Es complejo arrimarse a la situación salarial en Entre Ríos. Tanto que hasta cuesta acertar qué gana un ministro o desde donde percibe su sueldo. La administración actual congeló haberes, paga sumas fijas y de ese modo erosiona el poder adquisitivo. Hay presentaciones en la justicia. Están en modo espera.
La pérdida es notoria en el consumo. Así lo demuestra un estudio presentado esta semana por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA). Explica el análisis que el consumo en grandes cadenas comerciales de la provincia acumula una caída del 6,3 por ciento durante el primer trimestre de este año, comparándolo con el mismo lapso de 2025.
Es alarmante observar, según el mismo documento que, el derrumbe, es del 26 por ciento en relación a los niveles de 2023. Si la simulación informada por ATE se convierte en realidad, está claro lo que seguirá pasando.
Actores en tensión
Tardó muchísimo en aparecer el proyecto de ley. Su construcción fue en base a posturas rígidas. Los vectores se convirtieron en anclajes de los que prácticamente no se puede salir y algunos actores, entre distraídos o gustosos, entraron en la senda demarcada por el oficialismo (otra vez).
En ese tránsito algunos tomaron postura. Por ejemplo, la Asociación Gremial del Magisterio (AGMER) optó por retirarse de una reunión en la que se repetía la exposición de motivos.
Una decisión de riesgo, incómoda, que le sigue generando reproches. Pero desde el inicio la docencia expresó que las distorsiones del sistema tienen responsables concretos que no militan ni militaron dentro del colectivo gremial. Detalles de los que nadie habla (en voz alta).
Una y otra vez los explicadores remarcan que el escalafón docente concentra el 37 por ciento del gasto total de la Caja de Jubilaciones y Pensiones. No suena bien ser considerado un gasto después de haber aportado respetando la ley vigente.
Ese señalamiento provocó (provoca) irritación. Un espacio, la docencia, que nunca dejó de reclamar en paritarias y se manifestó cuantas veces pudo, como pudo o lo dejaron. Se sumaron a los docentes, en la multisectorial, otros escalafones. Está en marcha un plan de lucha.
Mientras se diagrama una agenda de trabajo que podría abrir algún diálogo (podría porque se dice una y otra vez que las reuniones son para escuchar), frente a la casa de gobierno, se instalaron carpas y los reclamos a viva voz son constantes.
Suceden encuentros que comparten integrantes del Poder Ejecutivo, de bloques políticos, asociaciones de magistrados, gremiales y hasta integrantes del Superior Tribunal de Justicia.
Todo muestra el alcance de la decisión de reformar al sistema que administra la Caja de Jubilaciones y Pensiones y lo que significa para los entrerrianos que siempre han estado aquí.
Aliados del momento
Así como la multisectorial construyó una postura, la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) hizo lo propio. Anudó, desde un principio, lazos con la administración de Rogelio Frigerio, que visitó en persona la sede central ubicada en calle Santa Fe, de la capital entrerriana.
Es José Ángel Allende quien asumió enfrentar a los docentes y se ganó elogios del ministro de Gobierno y Trabajo (también vicepresidente de la empresa de Energía), Manuel Troncoso. Merece por eso y mucho más, estima y consideración pública.
El ex diputado tiene una mirada distinta y seguramente su análisis sobre el futuro del 82 por ciento móvil difiere del hecho por otros gremios estatales.
Se convirtió así en factor importante para la administración de Juntos por Entre Ríos. Ya jubilado, en los términos de la ley 8732, renovó con claridad su mandato al frente del gremio.
Ex convencional constituyente en 2008 no dudó en acompañar la política salarial que aplicó Frigerio. Son, repetimos, tiempos complejos, donde todos pierden. Hasta donde y para qué, se desconoce.
Allende cuenta con una trayectoria que le permite estar en el centro de la escena. Aporta experiencia y demuestra su capacidad de adaptación a la circunstancia. Hábil, logra acuerdos, especialmente en lo relacionado a las áreas de salud.
No duda en diferenciar a Frigerio del gobierno nacional, con lo que le evita a la administración tener que dar explicaciones.
En modo de autoelogio pone en valor “no levantarse nunca de la mesa de discusión”, en fina sintonía con el oficialismo y se esfuerza por hallar equilibrios, mencionando que ante la crisis “el gremio más representativo de la administración pública no se puede dar ese lujo”. “Discutir no es apoyar”, elabora y profundiza administrando distancias. Es que nunca se sabe.
El ministro Troncoso no duda en sostener los puentes y acercamientos, aprovechando para fustigar a los que, según su óptica, solo se oponen.
Es importante poner en análisis este andamiaje que se construye alrededor del tratamiento de la reforma previsional y su parecido con el proceso de disolución del IOSPER.
Es que en aquella instancia Allende, exitoso, movió las piezas, aprovechó oportunidades, se las creó, y logró que su gremio sea parte de la conducción.
Pasado el mundial y hecha la reforma previsional, ¿habrá en la primera línea del gobierno entrerriano funcionarios propuestos desde la Unión del Personal Civil de la Nación? Quien sabe. El tiempo (que no se cansa) traerá respuestas.
Es sin duda un dirigente de sólida formación, piloto de tormentas, que sabe reconvertirse una y otra vez. Crece la importancia de su accionar para la actual administración de gobierno entrerriana. Complejo, pero clarísimo. ¿Imprescindible? Quién sabe.
El gobierno y la culpa
El que se asusta por los números rojos de un presupuesto, debería evitar ser parte de un gobierno. Este es un tiempo en el que, sobre todo, hay que administrar escasez. No hay plata.
No se puede gobernar sin culpa, pero, sobre todo, no se puede gobernar sin conciencia. Esa falta de juicio abriría de par en par las puertas a la deshumanización.
Transitamos un tiempo en el que todos pierden y ante esto se nos presenta, en Entre Ríos, una discusión que, si se produce, está destinada a revolver la política. Después se verá que queda de todo lo conocido. Actualización se quiera o no.
Los actores de este proceso deben tener a mano la Constitución de la provincia, contexto ineludible. Decisiones del presente impactarán miles de vidas. Debe evitarse que por acción u omisión se modelen injusticias. Eso no es de entrerrianos firmes y llanos. Habrá que estar atentos.
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