Jorge Oscar Daneri
Una amiga querida, de una organización brasilera nos enseñó la visión, el concepto, de lo que es la calma para su cultura en el interior profundo de la tierra amazónica, "con alma". No es a la defensiva, es propositivo. Caminar los mundos con alma. ¿Y la paciencia? Para nosotras es "la ciencia de la paz". Y quedamos mudos.
¿Cómo poder sostener, sentí-pensar la calma y la paciencia, frente a la autorización oficial del Gobierno de nuestra tierra, para una matanza focalizada en las familias de las nutrias? Y digo familias muy así, como se lo interprete más que libremente, pues son seres tan sensibles y amorosos que culpa de nuestra arrogancia antropocéntrica padecemos de una ceguera animal, desoladora.
¿Existe la esperanza de que los seres que nos identificamos como humanos y las nutrias seamos capaces de convivir en armonía, respetando sus ecosistemas y supervivencia? Para que esto ocurra, no solo debemos aceptar la responsabilidad del ecocidio que hemos hecho en el transcurso del experimento extractivista de los últimos siglos. Las nutrias no solo no son una amenaza para los humanos, no existe ninguna razón para que tales destrucciones continúen.
Quienes han resuelto esta renovada locura institucional, no solo no han leído la Constitución de la Provincia en cuanto a la protección del Sistema de Humedales y sus ecosistema asociados; no han desarrollado un estudio de impacto ambiental serio y una evaluación independiente; no han leído los documentos de Línea de Base y Evaluación Ambiental Estratégica del PIECAS, menos lo han actualizado luego de más de casi década y media de su realización en semejante crisis ambiental y extractivista de la cuenca del Plata. Nada, absolutamente nada. Menos aún, por semejante vacío, esculpir la decisión legal, obligatoria, de convocar al debate cívico en el marco de las herramientas constitucionales y legales de la democracia ambiental, audiencias públicas, acceso ciudadano a estudios de modo previo a resoluciones aberrantes como la que aquí se pone en crisis, etc.
Pero menos aún se considera o más grave, se desconocen las Resoluciones de la Unión Mundial para la Conservación de la Naturaleza que dispone "WCC-2020-Res-098-ES. Salvar a las nutrias del mundo"
"OBSERVANDO que las nutrias son animales únicos que contribuyen a centrar más la atención de la opinión pública en la importancia de los ecosistemas de humedales, costeros y de agua dulce;
ALARMADO porque la mayoría de las poblaciones de nutrias están disminuyendo en todo el mundo debido a amenazas ambientales como la contaminación, la deforestación, la degradación de los hábitats de humedales, la explotación ilegal o no sostenible por sus pieles y para uso como animales de compañía, su protección jurídica limitada en algunos lugares y el cambio climático"...;
El Congreso Mundial de la Naturaleza de la UICN 2020, en su sesión de Marsella, Francia, dispuso:
1. INSTA a los Miembros, a los Estados del área de distribución de las nutrias y a otros interesados a apoyar las metas y objetivos de Estrategia Mundial de Conservación de las Nutrias de la CSE/UICN y otras iniciativas encaminadas a hacer frente a las amenazas para las nutrias:
- a. manteniendo y mejorando los hábitats de las nutrias y poniendo fin a la captura ilegal y no sostenible o la matanza de nutrias;
- b. elaborando y aplicando legislación nacional de protección de la vida silvestre y normas de derecho internacional para proteger a las nutrias, incluso supervisando, regulando o prohibiendo su captura y venta para el comercio local e internacional;
- c. eliminando el comercio ilícito de nutrias mediante el aumento de la eficacia de la aplicación de la ley en los países del área de distribución y consumidores, asegurando la observancia de las obligaciones y los marcos normativos nacionales, y reduciendo la demanda en el mercado de nutrias recolectadas de manera ilícita o de sus partes y productos;
- d. participando en investigaciones científicas y estudios de población de nutrias, así como en actividades de educación y sensibilización;
- e. aumentando el apoyo social a las nutrias y su entorno y facilitando la coexistencia pacífica entre nutrias y personas;...".
En pocas palabras, porque el delirio es de tal escala que no merece más palabras, merece que aquellos conceptos de los pueblos profundos de la gran selva, puedan trasmitir esa calma y paciencia a las autoridades ejecutivas y judiciales, para detener este delirio. Firmar un Tratado de Paz con las nutrias y todas las especies que dan vida a las vidas de nuestras aguas y sus mundos, es central para ir saliendo de este antropocentrismo ecocida, pues gracias a ellas, aquí estamos siendo humedal, río, hijos de nuestro rincón de madre tierra.





