Adoldo Aristarain falleció a los 82 años.
El realizador argentino tenía 82 años; entre sus films más recordados se encuentran también Tiempo de revancha y Martín (Hache).
La Academia del Cine de España informó este domingo que murió el prestigioso director argentino Adolfo Aristarain. “Muy ligado al cine español, recibió dos Premios Goya y la Medalla de Oro de la Academia de Cine”, señaló la entidad.
Aristarain, que falleció a los 82 años, vivió durante años entre España y Argentina. Precisamente en España, dos años atrás, fue condecorado con la Medalla de Oro. Este director notable y clave de nuestro cine realizó 11 películas y en otras treinta se desempeñó como asistente. En su haber hay clásicos como Tiempo de revancha (1981), filmada en plena dictadura militar argentina; Un lugar en el mundo (1992) y Martín (Hache) (1997). En sus últimos veinte años no ha filmado, pero él nunca se sintió retirado.
En una entrevista con El País de España, realizada en 2024, el director hablaba de por qué llevaba tantos años sin filmar. “A partir de 2010 paré y más tarde desarrollé la idea de hacer una historia de [Ástor] Piazzolla. Pero en 2019 me operaron del corazón y recién hace un mes terminé la recuperación. Me operaron durante 11 horas. Yo pedí los videos porque quería saber qué había pasado durante todo ese tiempo, pero no me los quisieron mostrar. Cuando tenía que arrancar con la recuperación empezó la pandemia. Todo esto me demoró bastante. Ya había pedido los derechos del libro que escribió la hija de Piazzolla, Diana. Negocié con los hijos de Diana, que son un encanto. Fui sondeando dónde conseguir el dinero, lo que no calculé era que la película era demasiado cara".
Clarísimo a la hora de hablar con la prensa, en 2013, con motivo de una retrospectiva de su obra en el Bafici, señaló en diálogo con La Nación: “Mis películas tenían un objetivo claro, que era muy visible en La parte del león o en Tiempo de revancha: atacar al capitalismo, que es un sistema que considero salvaje. Hoy pienso lo mismo, este sistema nos destruye sin la más mínima piedad y hay que cambiarlo, no queda otra. Hay pequeñas modificaciones que fuimos viendo para mejor en América Latina, muy prometedoras, pero el sistema te sigue apretando”.
Adolfo Aristarain nació el 19 de octubre de 1943 en Buenos Aires y vivió sus primeros años en Parque Chas. Sus primeros acercamientos al cine fueron como montajista y sonidista en Río de Janeiro, Brasil, y como ayudante de producción en Buenos Aires.
“En mi cine hay ideología, claro, pero no como bandera o mensaje, sino a través de lo que dicen o viven los personajes. Lo que hay que evitar es el embanderamiento a ultranza, porque eso sirve nada más que para hablar con los tipos que piensan como uno y no para convencer a los demás”, aclaró en aquella oportunidad. Durante la charla con este medio admitió que lo que siempre buscó con sus películas fue hacer pensar a la gente. “En La parte del león, que filmé durante la dictadura militar, un tipo se arruina la vida y arruina a todo lo que lo rodea en su afán por tener plata y otro nivel de vida. Eso supongo que hará reflexionar a todo espectador más o menos inteligente”, tomó como ejemplo de esa idea troncal de que fueran sus personajes los que se hicieran cargo de su deseo permanente como creador.
En 2024, con motivo de la ya mencionada Medalla de Oro que le hizo entrega la Academia de Cine de España, como Aristarain no pudo viajar a la Península Ibérica (de la cual también adoptó la nacionalidad), fueron las autoridades españolas las que vinieron a Buenos Aires para condecorarlo. Actores, amigos y directores de cine participaron de la ceremonia que tuvo lugar en el Malba.
En dicho marco, Marcelo Piñeyro se refirió a su producción: “Las películas de él, en mi vida, fueron importantes como espectador. Yo recuerdo cuando vi La parte del león, en plena dictadura parecía mentira que se hiciera esa película. Tiempo de revancha y Últimos días de la víctima, lo mismo. Nunca paró, porque después Un lugar en el mundo te abría la cabeza, Martín (Hache), Lugares comunes, Roma o La ley de la frontera, un western divertidísimo, demuestran que Adolfo hizo todas grandes películas y además es una persona de una gran calidez que siempre te alentó“.
Por su parte, Diego Lerman se refirió al director en aquel momento con estas palabras: “Para mí es uno de nuestros más grandes cineastas... Sus películas nos marcaron un montón. En mi caso, tanto él como Leonardo Favio, José Martínez Suárez, Manuel Antín o Torre Nilsson son grandes referentes. En su caso, La parte del león, Tiempo de revancha, Un lugar en el mundo, son grandes clásicos de nuestra historia cinematográfica”, sostuvo el también cineasta.
Fuente: La Nación.






