Entrevista a Emilio Ferrero

Las escuelas de Entre Ríos se llenan de color y pajaritos

Edición
1169

Emilio Ferrero es humorista gráfico, escritor y dramaturgo, con una importante trayectoria en publicaciones nacionales e internacionales, pero en diálogo con ANÁLISIS se define como “un soldado” y “trabajador del arte”. Referente del humorismo nacional y artista polifacético, transita desde hace varios años las escuelas del paísdibujando sus famosos pajaritos con un proyecto de muralismo “El color lo ponés vos”.

 

Por Ayelén Waigandt

Como humorista gráfico se destacó en publicaciones nacionales de éxito como Humor y SexHumor, e internacionales como el Washington Post. Trabajó en programas de Jorge Ginzburg y sus obras de teatro recibieron importantes premios presentándose en todo el país. Escribió varios libros que confiesa haber pensado para grandes, pero que son muy bien receptados por los chicos, siempre con base en el humor.

Pese a semejante trayectoria, considera que es más “famoso” en la actualidad por su obra de “los pajaritos en la cabeza” con la cual despliega su proyecto de muralismo para escuelas, jardines e instituciones de todo el país. Lo hace gratis y su único ingreso proviene de vender productos con el mismo estilo en los lugares que visita: agendas, cartucheras, bolsos materos, cargados de color... y de pajaritos.

Junto al Sindicato de Docentes Particulares (Sadop), Ferrero recorrió en marzo escuelas de la costa del Paraná, desde Diamante a La Paz, y en abril estuvo en Gualeguaychú, Concepción del Uruguay, Gualeguay e Islas. En un alto de esa actividad, recibió aANÁLISIS para hablar de su labor y analizar la realidad del humory los medios.

 

- ¿Cómo surge la iniciativa de los murales?

- Por hambre. (ríe)Yo trabajaba en la Revista Humor y en varios diarios, estaba sindicado por el Washington Post,era humorista gráfico y me ibabien; hace 40 años que laburo de esto, peroen el 2010 quebró todo y no se pudo vivir más de la profesión. Entonces, en el 2012se me ocurrió hacer talleres para las escuelas en donde leía un cuento mío y además lo dibujaba, y me fue muy bien. Recorrí muchas provincias con eso,vendiéndolo a las escuelas. Después aparecieron los sindicatos porque los pajaritos empezaron a verse en las marchas. En 2017 las maestras hicieron una marcha federal contra Macri que fue enorme,llevaron 400.000 docentes a laPlaza de Mayo, y justo unos días antes Macri había dicho esa frase de “los que caen en la escuela pública”, entonces yo hice un pajarito que decía‘No caemos, nos levantamos en la escuela pública’, y ese pajarito fue el primero que viralizó. Las maestras empezaron a dibujarlo y me mandaban fotos yendo a la marcha con ese pajarito. Yo pensé que era un error y me fui a la Plaza de Mayo para ver si era cierto, si encontraba alguno de los pajaritos. Fui en subte y cuando iba subiendo en la escalera mecánica de la estación, todavía escéptico, en la vereda veo una maestra con guardapolvo blanco, con un cartel de cartóny mi frase. Te juro que le saqué una foto y estuve en la marcha que estaba llena de pajaritos. Y ahíaparecieron los gremiospreguntándome quién era yo,porque me viralizaron las maestras. Yo tengo militancia de ser trabajador del arte, defiendo que lo mío es un trabajo, que los artistas somos trabajadores,y tengo mucha onda con otros trabajadores. Después de la pandemia me contacté fuerte con Amsafe, el gremio de los docentes públicos de Santa Fe.

 

- Es decir que tu vínculo con la lucha docente surge de las bases, de las maestras...

- Y mi arte también. Además, soy dramaturgo y escribo literatura infantil, pero el arte de los pajaritos es bien contracultural, yo entré por la ventana. Ni siquiera fueron las profes de plástica, fue la maestra y la auxiliar que empezaron a dibujar mis pajaritos. Y los dibujan porque sonel afiche de bienvenida, de fin de año, de las fechas patrias,y los hago desde otra mirada, no desde la mirada de Billiken, en la cual trabajé, porque dibujé en revista Genios. Lo hago desde una mirada que tiene una carga política, no partidaria. Por ejemplo, en el 2020 dibujé para el 24 de marzo –y ahora se está replicando otra vez-una ronda de pajaritos que dice ‘Dieron vueltas a la plaza para dar vuelta nuestra historia’. Es por ese lado que van los pajaritos.

 

- Por la política de la lucha, de la resistencia...

- Sí, y también por la ternura, y por el lado de la ESI, de los derechos laborales. La maestra lo entendió.No es lo partidario.

 

-¿Cómo es la dinámica con las escuelas?

- Con los gremios hicimos este trato: ellos me llevan a las escuelas, no le cobro nada al gremio ni a la escuela, pero me pagan el gasto de ir y venir, del alojamiento, y demás. Porque yo no soy millonario, vivo en Ciudadela. Y así ya recorrí con Amsafe toda la provincia de Santa Fe, es el sexto año que trabajo con ellos. Lo que sucede cuando voy con los gremios es que voy a lugares perdidos, a pueblitos muy chiquitos, donde sería imposible que llegue un artista.

 

- ¿Cómo es el proyecto de los murales?

- Las escuelas me convocan o lo piden al gremio;voy a la escuela donde los chicos ya trabajaron mi obra, ya saben quién soy, que soy dramaturgo y que hago estos pajaritos raros, que son los pajaritos que tenemos en la cabeza –por eso son así de raros-, y yo les digo a los chicos que puedo ver sus pajaritos y dibujarlos. Entonces, el pibe que quiere, se sienta contra la pared y yo le dibujo el pajarito que tiene en la cabeza con pintura negra,y les voy describiendo el pajarito:que vuela alto, que juega a la pelota, que viene en bicicleta, etc...

 

- ¿Los chicos participan también del mural?

- Yo dibujo el pajarito con pintura en el mural en línea de negro y hacemos esa dinámica, y después ellos durante el año le dan color, lo intervienen con la impronta que quieran.

 

- En Entre Ríos ¿hace cuánto que lo venís haciendo?

- Con los talleres de literatura y dibujo vengo a Entre Ríos desde 2013, y después de los talleres me pedían los murales. Vine primero con la Municipalidad y después con Sadop. Luego de la pandemia seguísólo con los murales...Porque soy una señora grande que ya no quiere trabajar (risas).Es complicado porque el año pasado me pasé dos semanas al mes durante5 meses afuera de mi casa. Es divertido, la paso bien, pero son 15 días fuera de tu casa todos los meses,y es mucho.

 

- ¿Cómo fue el cambio de ser un humorista reconocido...

- (corta la pregunta) Ojo! yo no era reconocido; yo tenía trabajo, mucho trabajo. Era creativo de la Sex Humor, pero no era reconocido popularmente, era un laburante más adentro de la revista y era un trabajador que era creativo. También trabajé para el Washington Post y para 20 diarios del exterior, haciendo una tira cómica. Y el paso fue que un día se cortó. No hubo más trabajo.

 

- ¿Cómo fue trabajar con Jorge Ginzburg?

- Era divertido.

 

- ¿Extrañás ese laburo?

- No, porque yo escribo teatro y tengo suerte con eso, así que lo reemplazo por ahí.

 

- ¿Qué hacías específicamente?

- En el programa de Jorge Ginzburg trabajé periodos cortos, trabajé en uno que se llamaba Sexapilas y enBuenos Muchachos, y era uno de los guionistas, de los creativos. Eran tres meses de trabajo en uno, tres meses en el otro. También trabajé en la tele en otro programa llamado Rebelde Sin Pausa. Estoy hablando de los ‘90 cuando en la tele había plata y se podía hacer tele. Y también escribí en radio;hacía sketch en radio para los humoristas de un programa de Buenos Aires, que en los ‘90 era el más escuchado, el de Santo Biasatti. Y en el 2010 empecé a escribir teatro.

 

- ¿Cómo te va con eso?

- Me va muy bien en el sentido de que mis obras,mis textos, son premiados. Yo siempre escribo humor, soy humorista gráfico, soy humorista; de hecho, lo que hago con los pajaritos es humorístico, son los pajaritos que tenés en la cabeza. Nos divertimos mucho con los chicos, hay mucho humor en el medio. Además, comunico cosas desde el humor en esos pajaritos. En esto de contar desde el humor, yo odio lo explícito. Y me pasa todo el tiempo con los murales. Por ejemplo, yo les pido siempre una pared de 3x2 más o menos, y en una escuela de Nogoyá, pintaron una pared de blanco en un cuadrado perfecto. Entonces yo hice este show, un juego con los chicos donde les voy dibujando el pajarito en la cabeza y lo que hago es salirme de la línea; rompo la línea y hago una de las patitas del pajarito por fuera y que invada la parte de color crema. Eran chicos de segundo grado, muy chiquitos, y cuando termino, una de las nenas se me acerca y me dice: ‘te saliste de la línea’. ¡Entendió todo!

 

- ¿Notás que a los chicos les gusta eso de salirse?

- Sí, sí, porque además viene un adulto grande, varón, adentro de la escuela a pintar en la pared. Yo bromeo todo el tiempo con eso y les digo a los pibes, que cuando yo era chico, la maestra no me dejaba dibujar en la pared. Y ahora me llaman para hacerlo. Soy la venganza perfecta, soy la venganza de los pibes... y ellos entienden enseguida el juego.Volviendo al teatro, lo que hago es teatro de humor. La primera obra de teatro de humor que escribí se llama “Señales de humo negro”,que trata de dos piqueteros cortando un camino de tierra en el medio de la nada desde el 2001, que están esperando que venga alguien para hacerle el reclamo. Yo escribí esa obra y en Zapala, Neuquén, estaba el único concurso de dramaturgia de humor del mundo, que lo hacía un tipo hermoso que se llamaba Hugo Saccoccia. Me presenté con esa obra y gané el primer premio. Y a partir de ahí empecé a ganar premios así con mis obras, en concursos. En la provincia de Buenos Aires gané con una obra que se llama “Gol de Quién”, sobre Malvinas. Siempre escomedia negra.Ahora estoy escribiendo mucho micro teatro, que es lo que antes llamábamos sketch.Es una idea que llegó de España y que en Buenos Aires está muy de moda. El microteatro son 15 minutos, 15 prestadores, en varias salas. Y en Paraná trabajo con Juan Carlos Gallego, que tiene Arteatro e hizo una obra mía en el Teatro “3 de Febrero”. Con él escribí una obra que se llama “El Amigo Invisible” y ganamos el primer premio de dramaturgia en La Pampa.

 

- Así que con Paraná tenés mucho contacto...

- Sí. Desde el 2010 cuando vine a un evento por el Bicentenario del Humor Gráfico, que lo organizó Jaimo. A partir de eso seguí viniendo.

 

- ¿Cómo se siente esta transición de tantos años de profesión en el humor gráfico a recorrer escuelas pintando murales?

- Voy a responderte con algo que dijo Jaimo: yo soy un artista que sigue la obra. Ahí donde hay milanesas para cazar, yo voy; porque somos trabajadores y no nos queda otra, tenemos que ir donde están las milanesas. Nosotros somos soldados; vos, todos los que trabajan en el periódico y todos los que trabajan en los medios, somos soldados y tenemos que ir donde estén las milanesas.El éxito profesional mío vino con estos pajaritos y yo nunca lo hubiese pensado.Hoy tengo 385.000 seguidores docentes, tengo un nicho. ¡Hasta me mandan dibujos en escuelas de Puerto Rico!

 

- Te sentís más exitoso hoy con los pajaritos que con la tele y las publicaciones de gran tirada...

- Sí, totalmente. Antes de los pajaritosno me conocía nadie. Era un soldado escribiendo, me divertía mucho y ganaba dinero, pero ahora hay una marca, me conocen por los pajaritos. Gané cinco primeros premios en dramaturgia, pero soy conocido por los pajaritos. Soy conocido en todas las escuelas de Argentina y de Uruguay, pero si vas a una editorial de libros escolares en Argentina y decís Emilio Ferrero, no saben quién soy. Porque es contracultural lo que sucedió.

 

- ¿Cómo ves al humor de hoy?

- Ahora ya no es tan insufrible como hasta hace 3 años en donde todo lo cancelaban. Ahora ya podés, más o menos, hacer chistes; quien quiere hacer humor negro, puede tener su nicho, no sé si vivirá de eso, pero puede tener su nicho de humor negro o humor políticamente incorrecto. Eso de la cancelación ya aflojó, incluso burlarte del progre que habla con la “e” (del lenguaje inclusivo) ya es demodé.

 

- ¿Faltan lugares para el humor gráfico?

- El humorista gráfico se está expresando en las redes. Falta que encuentre una forma de ganar dinero, que no la hay. Antes vivíamos de eso, se publicaban un montón de revistas y de diarios y se podía vivir de eso, pero ahora hay una realidad: que no pagan. Y, en parte, también es culpa nuestra, porque nosotros nos ocupamos de no cobrar esas cosas, por este vicio que tenemos los artistas, como también lo tienen los periodistas, que nos pesa más el ego que el hambre. A los artistas, a los de teatro mucho más, nos gusta el aplauso,pero no pagamos la mesa con eso. Es culpa nuestra también.

 

(Más información en la edición gráfica de la revista ANALISIS, edición 116, del día 23 de abril de 2026)

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