La expareja del exdiputado provincial, exsenador provincial del PRO y actual delegado de la Federación Agraria Argentina (FAA), Nicolás Alejandro Mattiauda, denunció que la Justicia le quitó la tenencia de su hijo de 7 años y que el hombre le impide tener contacto con el menor, quien ruega con desesperación volver con su mamá.
Este lunes, en diálogo con ANALISIS, María de los Ángeles Rolando, expareja de Mattiauda y mamá del hijo que tienen en común, advirtió que tras la denuncia por violencia de género que efectuó en diciembre contra Mattiauda, la jueza de Familia y Penal de Niños y Adolescentes de Gualeguaychú, María Florencia Amore, dispuso poner bajo el cuidado del denunciado, al hijo de ambos.
Al respecto, alertó: “No solamente hace más de dos semanas que no puedo ver a mi hijo, sino que el papá le impide tener contacto conmigo. De todas formas, por momentos, él logra enviarme mensajes de audio y de texto por WhatsApp pidiéndome que lo busque, que no quiere estar con su papá”.
Ante ello, Rolando presentó una nueva denuncia ante la Comisaría de Minoridad y Familia de Gualeguaychú en la que dejó constancia de la situación y de su preocupación por el bienestar y la integridad de su hijo.
Asimismo, contó a este medio que una vez conocida la disposición judicial respecto de la tenencia, el niño le expresó rotundamente que no quiere vivir con su papá, ante lo cual efectuaron presentaciones en Tribunales y el Consejo Provincial del Niño, el Adolescente y la Familia (Copnaf) pero en ninguna instancia accedieron a escuchar al menor.
El conflicto, que viene de larga data, escaló en diciembre de 2025, cuando la mujer presentó en la Unidad Fiscal de Gualeguaychú una denuncia penal en la que acusa a Mattiauda del delito de lesiones graves psicológicas, agravadas en un contexto de violencia de género y familiar.
En ese marco, la mujer denunció ante ANALISIS que la situación que vive es extremadamente grave, con incumplimientos de la cuota alimentaria, constantes amenazas de desalojo por parte de Mattiauda sin tener en cuenta que su propio hijo vive en ese domicilio ni la situación de salud de la mujer –que implica sesiones de quimioterapia habituales-, además de tener que dejar a su hijo con él por orden judicial, pese a que el menor se niega al contacto con su papá.
Paradójicamente, tras esta grave denuncia, la respuesta de la Justicia de Familia fue “otorgar de manera provisoria el cuidado personal unilateral” del hijo de ambos “a favor de su progenitor, el señor Nicolás Alejandro Mattiauda, suspendiéndose de forma cautelar el régimen de cuidado alternado vigente”.
En una resolución con fecha 20 de febrero de 2026, la jueza María Florencia Amore hizo lugar a una medida cautelar pedida por Mattiauda, e intimó a la mujer “a proceder a reintegrar al niño de forma inmediata en el domicilio paterno”.

Y autorizó “el uso de la fuerza pública, allanamiento de domicilio y cerrajería en caso de resultar estrictamente indispensable y como recurso de última ratio para efectivizar la medida”.
Ante esto, la mujer pidió “que alguien nos escuche y hagan algo. No puede ser que a nadie le importe el sufrimiento de un niño de 7 años, y que nadie tome en cuenta lo que él quiere. Ni la justicia ni los organismos como el Copnaf escucharon a mi hijo, quien reiteradamente ha expresado que no quiere estar con su papá”.






