La Sinfónica de Entre Ríos se presentará el próximo sábado en La Vieja Usina.
La Orquesta Sinfónica provincial se presentará el sábado 30 de mayo a las 20, en el Centro Cultural y de Convenciones La Vieja Usina (Gregoria Matorras 861, Paraná). La actividad es organizada por la Secretaría de Cultura provincial y cuenta con el auspicio del Ministerio de Cultura de la República de México, a través de su Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura. La entrada es libre y gratuita, con acceso por orden de llegada.
Bajo la dirección de su director artístico, Luis Gorelik, el programa presentará dos obras cumbre del repertorio ruso del siglo XX y contará con la participación especial del gran flautista mexicano Abraham Sáenz. En la oportunidad se interpretará el Concierto para flauta y orquesta, de Aram Jachaturián; y Cuadros de una exposición, de Modesto Mussorgsky.
Acerca de Abraham Sáenz
El destacado músico se ha desempeñado como flautista principal de la Orquesta Filarmónica de la UNAM, de la Orquesta de Cámara de la UNAM y de la Orquesta Sinfónica de Xalapa, además de haber sido miembro de la Orquesta Sinfónica de Minería. En su trayectoria artística sobresalen los primeros lugares obtenidos en el Concurso Nacional de Flauta "Gildardo Mojica", el Concurso del Conservatorio de Chihuahua y el Concurso de Solistas del Festival Internacional de Flauta de Monterrey.
Sobre las obras
Concierto para flauta de Aran Khachaturian (1903-1978)
Transcripción de Jean Pierre Rampal del concierto para violín del compositor armenio: Se trata de una obra de gran riqueza musical y requerimientos virtuosísticos en el instrumento solista, del cual explota todas las posibilidades en un balance con la orquesta que implica una demanda extra. El uso de modos antiguos en una escritura marcadamente modal, la síntesis entre el lenguaje folklórico y el orquestal, y una enorme riqueza rítmica y melódica caracterizan este trabajo.
Los primeros movimientos son de un virtuosismo absoluto, con un tema inicial trabajado firmemente a lo largo del Alleggo y un tercero con secciones de respuesta que exigen un sorprendente diálogo entre la flauta y las maderas. Por su parte, el segundo movimiento destaca como el más introspectivo y sentido; su carácter melancólico en notas profundas requiere cambios de intensidad en la emisión que recuerdan a pasajes de la suite Gayaneh.
Alexis Nicolet ha actuado como solista en varias oportunidades, pero esta interpretación acerca su performance a otros de sus trabajos, como las sonatas de Prokovief en el ciclo de Bach a Piazzolla. Al abordar esta obra, el solista se enfrenta a exigencias que van más allá del virtuosismo exterior, alternando la velocidad con la calidad de un sonido hondo y arcaico que explota las posibilidades del instrumento mediante un profundo dominio técnico y del espíritu del opus.
Cuadros de una exposición
La obra nace de la profunda conmoción que causó en Modest Mussorgsky la repentina muerte de su íntimo amigo, el pintor y arquitecto ruso Viktor Hartmann en 1873. Ambos compartían el entusiasmo por el folclore ruso, los cuentos de hadas y la creencia de que el arte debía reflejar la vida real. Tras una exposición conmemorativa de Hartmann con más de 400 obras, Mussorgsky compuso Cuadros de una exposición, una representación musical del paseo por la galería. De sus 15 secciones, 10 representan 11 cuadros de Hartmann (de los cuales solo seis existen hoy) y las restantes son el tema del "paseo" (Promenade) y sus variaciones.
El recorrido musical inicia con el Promenade, cuyos meandros de un cuadro a otro se representan con un ritmo irregular de 11 tiempos y una textura heterofónica característica de la música litúrgica y folclórica rusa. El itinerario avanza por Gnomo, un cuadro perdido descrito como un cascanueces con forma de gnomo, seguido de un Promenade tranquilo que conecta con Il vecchio castello (El viejo castillo), el boceto de un trovador cantando. Tras otro Promenade vigoroso, emerge Tuileries (Pelea de niños jugando), que refleja el hábil oído del compositor para el sonido de los niños, y luego Bydło (Carreta polaca), un carro que irrumpe fortissimo y se aleja retumbando.
Un Promenade melancólico se disuelve en el Ballet de los polluelos sin nacer, un scherzo y trío basado en un diseño de trajes en forma de huevo. Continúa con Samuel Goldenberg y Schmuÿle, cuyos cuadros eran propiedad de Mussorgsky; el primero evoca a un judío polaco próspero y brusco, mientras el segundo representa a uno pobre bajo un estereotipo musical de la época. Posteriormente, El mercado de Limoges recrea un intercambio de noticias cotidianas en francés, sumergiéndose bruscamente en Catacumbas, una acuarela de hombres contemplando tumbas con una linterna, que desemboca en Cum mortuis in lingua mortua, donde el tema del paseo se enmarca en una línea cromática inspirada en calaveras que brillan.
El tramo final presenta La cabaña sobre patas de gallina (Baba Yaga), inspirada en el diseño de un reloj con la forma de la vivienda de esta bruja del folclore ruso; Mussorgsky establece su tempo emulando el tictac del reloj y remitiendo a su pieza de piano "Primer castigo". Finalmente, la suite concluye con La Gran Puerta de Kiev, basada en el ambicioso dibujo de Hartmann para un concurso de diseño suspendido. Esta sección despliega una gran procesión intercalada con un himno ruso y un repique de campanas que se funde con el paseo, guiando la obra hacia su glorioso final.






