La Municipalidad de Paraná formalizó una nueva denuncia contra los directivos de Ersa y Mariano Moreno, las dos empresas que tenían la concesión del servicio de transporte urbano en el municipio. La presentación formal individualiza a los directivos Marcelo Lischet y Daniela Brumatti. El apoderado legal del municipio, Pablo Testa, realizó la denuncia por presunta malversación de fondos o supuesta defraudación contra la administración pública.
Según la denuncia, desde la Municipalidad se realizaron distintos aportes dinerarios a las empresas mientras tenían la concesión para pagar salarios de los trabajadores, aportes, contribuciones a organismos de recaudación fiscal y, de ese modo, garantizar el servicio de transporte en la ciudad.
Sin embargo, “la empresa omitió ingresar total o parcialmente los aportes y contribuciones a la seguridad social, retuvieron los aportes de los trabajadores sin su correspondiente depósito ante los organismos pertinentes, y utilizaron fondos públicos con un destino distinto al comprometido, en las diferentes normas legales que aprobaron los adelantos”.
“Estos hechos, de corroborarse, podrían configurar una maniobra defraudatoria, implicando no sólo un perjuicio a los trabajadores sino también al erario municipal”, advirtieron desde el municipio en la presentación judicial.
Según se informó en la denuncia, desde el municipio tomaron conocimiento porque “un trabajador de Ersa solicitó a la administración municipal el ingreso de los fondos no acreditados en concepto aporte por jubilación, que debería haber realizado la empresa en cuestión”.
La búsqueda en ARCA arrojó como resultado que los aportes no se hicieron en 2025 para los meses de mayo, julio, noviembre y diciembre; y hubo pagos parciales en febrero, marzo, abril, junio, agosto, septiembre y octubre. Asimismo figuran impagos los aportes de obra social, y la contribución patronal de obra social desde septiembre a diciembre.






