Okupas VIP
La intervención de la Secretaría de Ambiente de Entre Ríos ante un pedido de acceso a la información pública derivó en el destape de un caso insólito de ocupación ilegal de terrenos en disputa. El caso se produjo en los bañados al suroeste de Paraná, en una fracción que perteneció a la empresa Coceramic SA y que, tras su quiebra, pasó a una cooperativa de trabajo. En ese lugar paradisíaco frente a la costa, la firma DyM Bienes Raíces comenzó el loteo de un coqueto barrio cerrado, “Paisaje Costero”, sin Estudios de Impacto Ambiental, sin un Certificado de Aptitud, sin título y sin permiso para hacerlo, según pudo establecer ANÁLISIS. El emprendimiento inmobiliario se lanzó aún con la vigencia de la ordenanza Nº 9.130 que, desde 2013, prohíbe nuevos country en la capital entrerriana.
Por Silvio Méndez
A través del Boletín Oficial de la Provincia, este 15 de abril se conoció una resolución de la Secretaría de Ambiente de Entre Ríos donde resolvió el cierre de una serie de actuaciones tendientes a responder una solicitud de acceso a la información pública ambiental de la Asociación Civil Arbolado. En efecto, la ONG concurrió al organismo oficial planteando la inquietud de un grupo de vecinos paranaenses respecto a incendios de vegetación autóctona y la imposibilidad de navegación en una zona bañados al suroeste de la ciudad capital. El conflicto surgió en un paraje conocido como El Timbó, sobre un sector de humedales más allá del condominio privado Club de Campo Las Colinas. Allí se denunció la ejecución de quemas y se acusó a la presencia irregular de una colectividad de personas afincada en esa fracción costera por impedir el paso a otros pobladores por tierra y agua. La extraña situación derivó en un expediente gubernamental que recabó datos sobre los supuestos propietarios y corroboró que una empresa inmobiliaria había intervenido en el terreno para comenzar la venta de parcelas para un futuro country fluvial. Todo esto sin los permisos ni las autorizaciones correspondientes, en flagrancia de daño ambiental.
En la investigación realizada por la Provincia, se advirtió que, en los trabajos para preparar los lotes, se usó maquinaria pesada que produjo una alteración y daño del entorno natural: Además de un desmonte, el terraplenado y bloqueo de un curso de agua. A la postre, según trascendieron algunos detalles, se conoció que la comercialización de las divisiones comenzó sobre una propiedad que perteneció a la ex Compañía de Cerámica de Paraná Sociedad Anónima Industrial y Comercial (Coceramic) Sociedad Anónima, Industrial y Comercial (SAIC). Se trata de una porción de una extensa superficie, de 1.700 hectáreas, que va desde la costa de Bajada Grande –al noroeste de Paraná– y que llega bordeando el río Paraná hasta los límites del ejido al Sur. Tras la quiebra de Coceramic SAIC en 1991, todo este inmueble pasó, en 1993, a Coceramic Cooperativa de Trabajo Ltda., un fallido intento de “fábrica recuperada” por sus obreros.
(Más información en la edición gráfica de la revista ANALISIS, edición 116, del día 23 de abril de 2026)






