Echagüe bajó el telón a cuatro décadas de vida en la Liga Nacional
El histórico parqué del Estadio Luis Butta ya no respirará el clima de las principales categorías del país. Los argumentos de una dirigencia que optó por la responsabilidad financiera frente a la crisis, el fuerte debate societario y las voces del periodismo y exjugadores que lamentan una pérdida irreparable para el deporte paranaense. El presidente, Gustavo Piérola, charló con ANÁLISIS y explicó los motivos de la decisión.
Por Álvaro Moreyra
Días atrás, la Asociación de Clubes de Básquetbol (AdC) confirmó formalmente la presentación de la Carta Documento donde el Atlético Echagüe Club puso a la venta, de manera formal, su plaza de La Liga Argentina. Esto marca para la institución de la capital entrerriana el cierre definitivo de una etapa de más de 40 años en el profesionalismo.
Para entender la dimensión de lo que significa que El Negro de la calle 25 de Mayo ya no forme más del selecto grupo de equipos que conforman las principales Ligas del básquetbol argentino, no hay que pasar por alto que fue uno de los socios fundador de la competición. A mediados de la década del ’80 del siglo pasado estuvo en la temporada inaugural y se convirtió en el máximo representante del básquet de Entre Ríos.
El mítico Estadio Luis Butta, su cancha, es uno de los templos históricos del básquet argentino. Inaugurado a principios de los ‘80, escenario albergó batallas memorables de la Liga Nacional, el Torneo Nacional de Ascenso (TNA). Pasaron jugadores memorables y, sin dudas, que su parqué respira historia pura.
Aunque la oficialización de la venta de la plaza se concreta ahora para la temporada 2026/27, la realidad es que el club ya llevaba dos temporadas sin competir con su nombre en el plano profesional. La última función real en cancha fue en la temporada 2023/24, cuando quedó eliminado en el Play-In ante Independiente de Santiago del Estero.
Después, para las temporadas siguientes, la dirigencia ya venía cediendo de manera temporal la plaza a Tomás de Rocamora de Concepción del Uruguay.
Esta vez, desde la dirigencia, encabezada por Gustavo Piérola, explicaron con crudeza que la pata económica y la falta de presupuesto fueron determinantes. En lugar de endeudar al club y poner en riesgo la salud institucional, optaron por la responsabilidad financiera y dar un paso al costado.
Es así entonces que, a partir de ahora, Echagüe se enfocará exclusivamente en los torneos locales de la Asociación Paranaense de Básquet (APB) y en las competencias provinciales. Sin dudas que, para los románticos de la Liga Nacional, se trata de un baño de realidad económica que están sufriendo varios clubes históricos del interior.
La explicación oficial
Tras ratificar su conducción al frente de la entidad en las elecciones de hace pocos días atrás, el presidente Gustavo Piérola dialogó con ANÁLISIS y explicó las razones por las cuales la institución puso en venta su plaza en el profesionalismo. El dirigente, ligado a la vida interna del club y a la Liga Nacional desde sus orígenes, explicó los motivos económicos y políticos de la decisión, lanzó críticas a la gestión anterior y detalló el ambicioso proyecto para refundar el básquetbol formativo de la institución desde sus bases. “No estamos en contra del profesionalismo, pero sí de gestionar sin responsabilidad y arriesgando el patrimonio del club”, asegura.
En el comienzo de la charla, Piérola contó que “conozco todo el recorrido de la Liga Nacional desde que se inició en 1985 con Horacio Seguí como entrenador y las figuras de Charles Parker y Glenn Howard. Me tocó estar muchísimos años en la gerencia y siempre mantuve diferencias con las dirigencias de turno respecto al manejo de la Liga y a la política institucional. Si hacemos un balance, en cuanto a infraestructura y a obras para el club, la Liga le ha dado muy poco a Echagüe; sí lo ha hecho conocido a nivel nacional, pero estructuralmente dejó un saldo de muchos problemas, juicios y demandas a lo largo de los años.
Más adelante, el presidente del AEC explicó: “Estaba en diferencias muy grandes respecto al tipo de club que uno quiere. En 2023, ya jubilado, decidimos conformar una lista junto a un grupo de socios para intentar cambiar los destinos del club en lo institucional y en lo deportivo, y ganamos las elecciones. En ese momento coincidió con un cambio de gobierno provincial y la matriz de ingresos varió drásticamente: todo el esquema de aportes que se manejaba a través de la Ley Provincial de sponsorización y empresas vinculadas al Estado cambió mucho, y se dejó de aportar lo que requería el presupuesto para participar en la Liga Argentina”.
-Ante ese nuevo escenario económico, ¿cómo decidieron resguardar la plaza deportiva?
-Como no había ninguna posibilidad de participar por el costo financiero, asumimos la conducción y decidimos encarar un período de transición. Para no perder la plaza, acordamos una alianza con Tomás de Rocamora, cediéndola en préstamo para la temporada 24/25. En ese período intentamos que se forme un grupo de socios o un equipo de trabajo interesado en la continuidad de la Liga, encargado de buscar los recursos necesarios. Se pensó en un proyecto deportivo bajo la dirección de Juan Siemienczuk, pero quedó lejísimos del presupuesto real. Como los recursos no aparecieron en ese año de plazo, intentamos una segunda alianza con Tomás de Rocamora, pero el panorama no cambió.
Más adelante, Piérola dijo: “En esta nueva instancia, la Liga ya estaba en condiciones de venta. Ahora esa posibilidad se dio definitivamente. No hay posibilidades de generar los recursos locales para semejante emprendimiento. Nuestra política nunca fue decirle no al deporte profesional, pero sí exigimos gestionarlo con responsabilidad, sin hipotecar al club ni generar los conflictos económicos y financieros que sufrimos en otro momento”.
Y siguió: “Nosotros dejamos las puertas abiertas. Dijimos que, si surgía gente interesada en financiar el profesionalismo, las condiciones estaban dadas, pero con los avales arriba de la mesa: avales financieros y garantías personales de los interesados para que el club no tuviera que arriesgar absolutamente nada de su patrimonio. Como esos avales reales no aparecieron, avanzamos con la venta, cumpliendo todos los papeles y la reglamentación que exige la Asociación de Clubes (AdC).
- ¿Cuáles son los clubes interesados y en qué valores se están tasando la plaza en el mercado actual?
-Hay interesados concretos con los que venimos negociando, como es el caso de Hindú Club de Resistencia y Pergamino Básquet. Respecto al costo, los valores de referencia los fijos la AdC y la plaza está cotizada arriba de los 100 millones de pesos. Estamos en plena negociación para ver en qué cifra cerramos la venta.
(Más información en la edición gráfica de la revista ANALISIS, edición 1171, del día 11 de junio de 2026)





