Residencias de menores: una lucha desigual contra la vulnerabilidad
Más de 400 menores entrerrianos viven en Residencias Socioeducativas donde el Estado debe velar por el cumplimiento de sus derechos. Reclamos constantes de los trabajadores, malas condiciones edilicias, situaciones irregulares y graves denuncias ponen en crisis su buen funcionamiento.
Por Ayelén Waigandt
La Ley N°9.861 de Protección Integral del Niño, el Adolescente y la Familia rige en Entre Ríos desde septiembre de 2008.Es la norma que cambió la nominación de lo que era el Consejo Provincial del Menor al actual Consejo Provincial del Niño, el Adolescente y la Familia (Copnaf) y dispuso al organismo como máxima autoridad provincial administrativa de protección de los derechos y garantías de niños, adolescentes y familias entrerrianos.
El organismo desarrolla una compleja tarea no solo por la cantidad de problemáticas que aborda, sino también porque atiende a uno de los sectores de la población más vulnerable.
La situación del Copnaf se pone en cuestión cada vez que un caso particular llega a la prensay a lo largo de los años se conoció una larga lista de irregularidades y delitos ocurridos en las Residencias Socioeducativas dependientes del organismo.
Desde hace mucho tiempo, los trabajadores hablan de un desborde de situaciones, donde cada profesional llega a tener a su cargo hasta 200 intervenciones.
En ese marco, es una constante semanal que la Unidad Fiscal de Niños y Adolescentes del Poder Judicial informe sobre menores que se fugan de hogares dependientes del Copnaf. En muchas situaciones, afortunadamente, pueden ser encontrados. En otras, han tenido derivaciones lamentables, como en mayo de 2022 cuando dos chicas de 13 y 17 años se fugaron de una residencia del Copnaf de Paraná y terminaron arrojándose desde un puente en el predio del ferrocarril. O las chicas escapadas de la Residencia Mujercitas que fueron abusadas por efectivos policiales en 2016.
Causa horror recorrer la lista de hechos que se denunciaron durante años, que van desde maltrato y abandono hasta abusos sexuales y sometimiento a la prostitución. Muchos de esos casos fueron judicializados y tuvieron condena, otros, lamentablemente quedaron sólo en denuncia periodística, como sucedió con Mailén, una joven que en octubre de 2021 se animó a dar la cara y en el programa televisivo Cuestión de Fondo (Canal 9 Litoral)denunció las situaciones de acoso que había vivido mientras estuvo alojada en la Residencia La Cigarra, de Paraná.
En esa lista se incluyen delitos como corrupción de menores, abuso sexual por aprovechamiento de la inmadurez de una adolescente, promoción de la prostitución de menores, maltrato y abuso sexual. No es un caso o dos, no es un lugar excepcionalmente irregular. Es una problemática que se evidencia como estructural, y que hoy, atravesada por la agudización de la crisis económica y social, los problemas de salud mental y las adicciones, se hace más compleja.
A tal punto esto viene de arrastre que en 2022 la entonces diputada nacional, hoy diputada provincial Gabriela Lena (JxER), había solicitado sin éxito ni acompañamiento la intervención del Copnaf.
En diciembre de 2025, los promotores de derechos que trabajan en la Residencia Mujercitas elevaron una carta a la presidenta del Copnaf, Clarisa Sack, solicitando urgentes medidas por situaciones gravísimas que se viven en el lugar.
A ello se sumó que en febrero de 2026 Cuestión de Fondo recibió una denuncia anónima sobre un funcionario provincial y expresidente del Copnaf retirando en su camioneta particular a una adolescente de 14 años de esa misma Residencia, con destino incierto y sin ningún tipo de autorización, lo que derivó en la presentación de un informe de sospecha ante la Defensoría General.
Ante este panorama, los interrogantes son muchísimos. ¿Qué se hace desde el Estado para proteger realmente a los niños y adolescentes alojados en sus dependencias? ¿Cómo actúa la justicia para velar por los derechos de los menores vulnerables?
Tanto el Defensor General Maximiliano Benítez como la presidenta de Copnaf, Clarisa Sack, admiten un incremento de situaciones y de trabajo en este contexto de crisis que se vive desde hace varios años.
(Más información en la edición gráfica de la revista ANALISIS, edición 1171, del día 11 de junio de 2026)





