Caudana condenado en otra causa por drogas: ahora fue por tener cocaína en la cárcel

Ambos purgaban penas por infracciones a la ley que penaliza la tenencia y tráfico de estupefacientes y, estando en prisión, se les encontró cocaína escondida en la habitación que compartían en el Unidad Penal Nº 1 de Paraná.

El día 30 de abril de 2010, agentes penitenciarios que realizaban una requisa de rutina en los pabellones encontraron la droga oculta en el doble fondo de un botiquín de madera: en una caja de remedios vacía había oculta una tiza de clorhidrato de cocaína envuelta con nylon transparente, cuatro envoltorios de nylon que contenían la misma sustancia blanca en polvo y un cigarrillo de marihuana.

En su fallo, el tribunal consideró que “la atribución delictiva se encuentra acreditada (…) pues todas las evidencias reunidas son demostrativas de la tenencia de estupefacientes en la celda 10, de la Unidad Penal Número 1, donde se encontraban alojados los imputados, cumpliendo prisión preventiva” en una causa en la que fueron condenados un año después como integrantes de una organización dedicada al tráfico de estupefacientes. Caudana recibió una pena de seis años de prisión, otros familiares suyos también fueron condenados y Conraud recibió una pena de cuatro años.

Asimismo, los jueces Lilia Carnero, Roberto López Arango y Noemí Berros apuntaron que los imputados “habían elaborado un plan para esconder la droga de los eventuales registros personales o de pertenencias, recuentos, requisas que periódicamente ejecutan funcionarios del Servicio Penitenciario, para mantener una ordenada convivencia entre los internos”.

Caudana, de 37 años, fue beneficiado hace unos meses con el arresto domiciliario, después de sufrir una pancreatitis que lo tuvo internado durante varios días en una clínica privada de Paraná. De todas maneras, está siendo sometido a controles periódicos y esa condición será vuelta a revisar por el tribunal.

Ante el tribunal se presentó como un pequeño comerciante y destacó haber montado una pequeña fábrica de hielo en Avenida Jorge Newbery de Paraná, junto con su esposa, María Laura Spoturno, también condenada en 2011. Dijo también que hizo un tratamiento para tratar su adicción a la cocaína y que no ha vuelto a consumir después de su internación.

Del mismo modo, Conraud destacó que hasta el momento de recibir su condena trabajaba con su padre, manejando un camión, que finalizó un tratamiento de rehabilitación por ser consumidor de estupefacientes en el Centro Huella y que ya no consume drogas. No obstante, deberá pasar un año en prisión, tal la pena que acordó con el fiscal José Ignacio Candioti en el juicio abreviado.

El hombre de la cocaína

Caudana es una figura que creció en los últimos años. Sin embargo, sus andanzas se remontan a principios de 2000, cuando la cocaína era casi inalcanzable en Paraná. Entonces conformó una organización en la cual su familia ocupó un lugar central, con participación de hermanos, parejas, primos y hasta su madre. Poco a poco la banda fue ampliando su capacidad económica, creciendo en logística y desarrollando una estructura para la ocultación de las divisas que generaba.

Caudana fue condenado a cuatro años de prisión en 2003, pero la estructura siguió en pie; hasta que volvió a caer a mediados de 2009, en Santa Fe, en un megaoperativo que desarticuló a buena parte de la banda, ya que fueron detenidos su hermano José, una prima, su pareja, parientes de ella y otras personas, entre ellos Conraud, publicó El Diario.

Por Luis María Serroels (*)
(Imagen: Alfredo Sábat-La Nación)

(Imagen: Alfredo Sábat-La Nación)