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De los Santos: “Hay un reclamo genuino y un desgaste del sistema de funcionamiento de la policía”

Germán De los Santos

Más allá del reclamo salarial “hay un problema con el tema de la salud mental; se suicidaron el año pasado 17 policías, que es un promedio de más de uno por mes... es un tema que se debería abordar de forma seria, cosa que hasta ahora no ha ocurrido”, afirmó De los Santos.

El periodista de Rosario y corresponsal del diario La Nación, Germán De los Santos, describió la situación en esa ciudad tras la dura protesta de la policía contra el gobierno de Maximiliano Pullaro.

En declaraciones realizadas al programa A Quien Corresponda (Radio Plaza 94.7), De los Santos comentó que “la situación se fue agravando desde hace una semana, donde el detonante fue el suicidio de un policía, Oscar Valdés, en la puerta de la Jefatura de Policía de Rosario”. “Este muchacho tenía una enfermedad, fue a tramitar su licencia médica para que se la levanten y cuando salió de la Jefatura de Policía se pegó un tiro en la cabeza. La muerte de este muchacho generó mucha conmoción dentro de la policía y sobre todo muchos se sintieron identificados con la historia de este suboficial que vivía en Vera, a 500 kilómetros de Rosario, y el régimen de trabajo es muy complicado para los policías que viven lejos de la ciudad de Rosario, porque el 90% de los policías que viven y que trabajan en Rosario son oriundos del norte de Santa Fe, entonces eso genera un problema que es histórico y que, por el régimen de trabajo que implementó este gobierno se fue agravando, porque son 12 horas de trabajo y 36 de descanso, con lo cual muchos ni siquiera pueden volver a ver a su familia porque no les alcanzan las horas. Esto se suma a una cuestión también que tiene que ver con los bajos salarios, la crisis económica y fue como ‘in crescendo’ durante los últimos días”, describió.

Mencionó que ante esto “el gobierno hizo un anuncio del pago de un plus salarial de 500 mil pesos para los policías que viven en las principales ciudades de Santa Fe y el pago de 250 mil pesos para los choferes, pero no alcanzó. El conflicto siguió escalando el fin de semana y en estos últimos tres días ya se agravó con un acuartelamiento de la policía, que se fue extendiendo desde Rosario a otras unidades regionales”.

“La dificultad con que se encuentra hoy el gobierno es que es bastante anárquico el planteo, muy inorgánico de la propia policía, que al no estar sindicalizada es muy difícil para el gobierno encontrar interlocutores que lleguen a todos, y la situación se fue agravando. Anoche hubo una reunión hasta la madrugada entre funcionarios del gobierno con algunos representantes de la policía, pero fracasó y hoy la protesta sigue. En este momento están familiares de policías y también efectivos de la fuerza de seguridad en la calle frente a la Jefatura de Rosario y siguen acuartelados”, refirió.

En este marco, el periodista consideró que “hay un reclamo genuino y un desgaste también del sistema de funcionamiento de la policía. El gobierno obtuvo buenos resultados estos últimos dos años, la policía volvió a tener el control del territorio, sobre todo en la ciudad de Rosario, donde lo había perdido, y estas exigencias del propio gobierno fueron generando un desgaste. No lo vio el gobierno, no lo percibió, y de alguna manera lo subestimó. Pero me parece que también están operando sectores que siempre aprovechan un conflicto, una situación de crisis como son muchos policías exonerados, pasados a disponibilidad y el gobierno ve también un fantasma político detrás de esto, que hay un aprovechamiento político. Ayer salió la diputada libertaria Romina Diez muy duro contra el gobierno provincial, en un momento en el que la crisis está en un momento delicado y en el gobierno de la provincia de Santa Fe ven como que hay también una especie de ‘carancheo’ político en un momento de crisis, que es algo típico en la Argentina”.

Agregó que, más allá del reclamo salarial “hay un problema con el tema de la salud mental; se suicidaron el año pasado 17 policías, que es un promedio de más de uno por mes y es algo que no está muy visibilizado y eso también ocurre en las fuerzas federales. Las condiciones de vida, de trabajo, las perspectivas, también sumado a un problema de adicciones que está bastante oculto en todas estas tramas, configuran un combo bastante grave para la vida de un policía, teniendo en cuenta también que Rosario es una ciudad compleja. Por ejemplo, no hay enfrentamiento de la policía con grupos narcos, pero hay policías que se matan, y eso es un tema que me parece que se debería abordar de forma seria, cosa que hasta ahora no ha ocurrido”.

Consultado por la resolución del conflicto, De los Santos sostuvo que “el gobierno anoche puso algunas condiciones, que la policía deje la protesta, que salga a las calles a patrullar, y a cambio de eso sentarse a negociar para llegar a un acuerdo. Del otro lado, la policía dice que el gobierno anunció sanciones para los policías que se acuartelaron, sobre todo los que tomaron esa decisión al principio, que son unos 20, y piden que se levanten las sanciones, pero el gobierno se niega. Por ahora esa es la situación, el gobierno endureció su postura, después que había sido bastante flexible al principio, y la policía también, entonces ahí hay un problema cuando ocurre este tipo de situación”.

Finalmente, sobre las sanciones aplicadas, reiteró que “abrieron un sumario y pasaron a disponibilidad a 20 policías, a los que también se les abrió una causa en la Fiscalía de Rosario por incumplimiento de deberes de funcionarios públicos, pero los que se plegaron al acuartelamiento son muchísimos más. Por eso me parece que ahora va a ser compleja la situación de cómo salir de este conflicto, que siempre cuando la policía está en el medio, es difícil porque no hay interlocutores, porque las demandas son bastante inorgánicas, y se le hace difícil a la política también negociar en ese contexto”.

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