Patronato, cada vez más complicado

Hundido en un pozo

Edición
1151

Por A. M.

La Primera Nacional está a punto de pegar la vuelta. Aquel que visitó a un equipo en la primera mitad del año, en la segunda le tocará recibirlo en su estadio, y viceversa. El cierre de la primera rueda es un momento bisagra, pues con prácticamente la mitad del torneo desarrollado cada uno de los elencos que forman parte de la competición comenzarán a perfilarse para sus respectivos objetivos.

En la Zona A -la que integra Patronato- hay tres equipos que se cortaron en lo más alto de las posiciones y son grandes candidatos a pelear por el ascenso a la Liga Profesional de Fútbol. Después, hay un número importante de clubes que pugnarán por instalarse entre los mejores ocho y así disputar el Reducido por el segundo ascenso.

Luego, están aquellos equipos que pelearán por mantener la categoría: También son varios y en las fechas que se llevan disputadas hasta acá han ido alternándose entre el descenso director y la Promoción.

Uno de esos tantos equipos es Patronato. Hoy, El Rojinegro está anteúltimo en la Zona A y en zona de Promoción, aquella de la que zafó con lo justo en la temporada pasada y que ahora intentará hacer lo mismo, pero ¿podrá?

Hace tres fechas, la dirigencia del Santo decidió cambiar el timón del equipo, un poco tarde tal vez teniendo en cuenta la falta de resultados: afuera Walter Perazzo, adentro Diego Pozo. En el medio hubo un interinato de Marcelo Candia en donde su equipo le ganó 2 a 0 a Chacarita, en lo que fue la última victoria en la competencia.

Después comenzó de forma oficial el ciclo de Pozo, quien hasta acá no conoció el sabor de la victoria y cosechó dos reveses, ambos de visitante; y un empate, en el Grella. De igual forma, el equipo comenzó a mostrar algunos atisbos de cambio, aunque por el momento son solo eso. El nuevo entrenador, que viene de dirigir a Racing de Córdoba en el torneo y se fue, paradójicamente, luego de caer en el Grella ante el Santo, pudo plasmar algo de su estilo de juego en las pocas semanas que lleva en la capital entrerriana. Sin embargo, y atengo a su filosofía de juego, hay un inconveniente por demás importante: los intérpretes. Salvo alguna que otra excepción, hoy Patrón cuenta con pocos jugadores que se adapten al estilo de juego del ex arquero de Colón.

El Santo no cuenta con un plantel con jerarquía y eso se nota en cada una de las fechas. Corre mucho, defiende, pelea, lucha, pero es eso. Solo eso. Después, a la hora de resolver de mitad de cancha hacia delante carece de ideas y despende de algún arresto individual o de algún tiro libre de Arnaldo Pitu González, que le aportó algunos puntos al elenco entrerriano con su exquisita pegada. Y ya no hay mucho más. Mucha entrega, pero poco fútbol.

Si bien la Primera Nacional no se caracteriza por su juego bonito, de hecho, nunca fue una competición vistosa, los equipos que marchan en la cima o bien son animadores, plasman fecha a fecha una idea de juego dentro de la cancha. Eso Patronato, al menos hasta ahora, tampoco lo tiene.  

(Más información en la edición gráfica de la revista ANALISIS, edición 1151, del día 6 de junio de 2024)

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