El presidente de Chile, Gabriel Boric, decretó el Estado de Catástrofe y viajará a la zona afectada mientras continúan los focos activos y se agravan las condiciones climáticas.
Los incendios forestales que avanzan sobre el sur de Chile dejaron hasta el momento al menos 16 personas muertas y más de 50.000 evacuadas, principalmente en las regiones de Ñuble y Biobío, ubicadas a unos 500 kilómetros al sur de Santiago. Frente a la magnitud del desastre, el presidente Gabriel Boric decretó el Estado de Catástrofe, suspendió su agenda y anunció que se trasladará a las zonas afectadas.
Las víctimas fatales fueron confirmadas por el ministro de Seguridad Pública, Luis Cordero, quien precisó que se trata de personas halladas en áreas alcanzadas directamente por el fuego. En paralelo, el Ejecutivo desplegó más de 87 alertas del Sistema de Alerta de Emergencia (SAE), que derivaron en evacuaciones masivas durante las últimas horas.
Zonas devastadas y emergencia en curso
Uno de los puntos más críticos es la comuna de Penco, en la región del Biobío, donde se registran unas 5.000 hectáreas quemadas. En Ñuble, la Corporación Nacional Forestal (Conaf) informó al menos nueve incendios activos, con más de 4.000 hectáreas consumidas, publicó el portal de ElDiarioAr.
“El cuadro es complejo”, advirtió el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, quien no descartó la adopción de medidas excepcionales adicionales para limitar desplazamientos y facilitar el trabajo de los equipos de emergencia. Las Fuerzas Armadas quedaron habilitadas para colaborar en las tareas de control y seguridad en el marco del estado de excepción.
Desde el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), su directora Alicia Cebrián alertó además por el impacto del calor extremo sobre la salud de la población y pidió evitar traslados hacia las zonas afectadas.
Clima adverso y un problema estructural
Las tareas de combate se ven dificultadas por altas temperaturas, baja humedad y la presencia del viento Puelche, un fenómeno seco y cálido que desciende desde la cordillera y acelera la propagación de las llamas. “Son condiciones muy adversas”, resumió Cebrián.
El gobernador regional del Biobío, Sergio Giacaman, comparó la magnitud del desastre con el terremoto de 2010, una de las mayores tragedias de la historia reciente del país. En la misma línea, el presidente electo José Antonio Kast pidió “dejar de lado la política” y concentrar los esfuerzos en la asistencia a las víctimas, publicó el portal de ElDiarioAr.
Los incendios forestales se han vuelto más frecuentes e intensos en Chile desde 2010, impulsados por la crisis climática, una megasequía prolongada y la expansión de la interfaz urbano-rural. El antecedente más grave ocurrió en febrero de 2024, en la región de Valparaíso, donde el fuego provocó 136 muertes, en lo que fue considerada la peor tragedia desde el sismo de 2010.




