Juicio por narcotráfico: secuencia de conversaciones telefónicas; y contradicciones sobre un allanamiento

N.B. de ANÁLISIS DIGITAL
(natalia.buiatti@gmail.com)

En una de las conversaciones reproducidas este jueves, Gonzalo Caudana le advierte a su hijo sobre una camioneta “de los milicos que tiene una antenita”. El padre le pregunta al hijo si la vio y le dice que le enviará la patente.

Otro audio que se reprodujo fue una conversación entre Walter Ramírez y Sandra Bernal -son pareja-. Mientras ellos hablan por teléfono, una tercera voz aparece en escena y le pregunta a Bernal: “¿Dos de 50 tiene?”.

Un tercer registro de audio contiene una conversación entre Gonzálo Caudana y Cabeza de Fierro, realizada el 22 de septiembre de 2016, apenas unas semanas antes de la interceptación de Caudana en la ruta 18 con 10,5 kilos de cocaína.

— Hola papá —dijo Caudana.
— ¿Cómo andás amigo? … Viste que el otro día vino tu hermano y me pidió algo—
— Ajá ¿ya está?
— Sí pero tiene que ser ya, medio rápido porque tengo algo. ¿Vos no lo podés mandar para acá?
— Sí. ¿Cuánto te dijo él?
— Y .. 15
— Dale, dale. Te voy a mandar al pibe que yo te dije que no le des la plata. A él te lo voy a mandar.
— Pero ya.

Después de esa conversación, la secuencia continuó entre Juan Colliard y Gonzalo Caudana.

— Sí te escucho —respondió Colliard a la llamada.
— Viste … andá que te va a dar algo para mí. No toques nada. Dale, dale, dale, dale —le ordenó Caudana.

Esa misma conversación se retomó algunos minutos después.

— Escuchame. ¿No te dije que vayas y que era urgente?! Y hace 20 minutos que estás ahí —lo retó Caudana a Colliard.
— Bueno.
— ¿Y para qué mentís? Si necesitás algo pedime.

La última escucha que se reprodujo este jueves fue una conversación entre Walter Ramírez y Agustina, la novia de Chan Gómez, hermano de Sandra Bernal. Esa llamada fue el 9 de octubre de 2018, un día después de los allanamientos. Walter Ramírez estaba alojado en la Unidad Penal N°1 y desde ahí llama a Agustina del barrio Villa Mabel.

— ¿Quién perdió de ahí? —le preguntó Ramírez a la joven.
— ¿Allá..?
— No, no, acá — contestó, en referencia al clan Bernal.
— Ehh Planiscig (Roberto); Sonia (Taborda); Chilli (Sandra Bernal); Agustín.
— ¿Holotte?
— ¿Pata?
— Holotte, Holotte.
— Ahh Holotte sí, Pata, el amigo del Chan —contestó la mujer.
— ¿Qué onda ahí?
— ¿Cómo qué onda ahí? —repreguntó ella.
— Claro porque no sé qué estaban haciendo.
— Claro porque él creo que había llevado la bolsa de Chan —le respondió ella.

Ramírez y Agustina hablaban del momento en que irrumpió la policía, que los encontró a todos juntos en la casa de Solioz, atrás de la casa de Sandra Bernal. Cuando los efectivos llegaron al lugar, Hollote arrojó una bolsa con cocaína al techo de la vivienda.

Allanamientos y contradicciones entre testigos

El episodio sobre el que declararon la mayoría de los testigos que pasaron este jueves, fue el allanamiento en la vivienda de Keila Solange Gutiérrez, al final de calle Guido Marizza. Hasta allí llegaron los policías después de interceptar a Caudana en la ruta 18. En las casa estaba Gutiérrez junto a Daian Navarro y Marcelo Osuna.

El punto de contradicción fue el lugar del hallazgo de la droga. Los agentes de la policía federal -uno de ellos detenido en la Unidad Penal N°4 de Concepción del Uruguay por infracción a la Ley 23.737 de comercio de drogas-, sostuvieron que cuando llegaron alguien arrojó un tubo de papas fritas al techo. Cabe señalar en este punto que no fue la única persona que prestó testimonio estando detenida, sino que a lo largo de las jornadas de producción de prueba, pasaron otros deponentes que también están detenidos en unidades penales, citados por las defensas.

En contraposición a ese relato que reprodujeron los policías, testigos civiles aseguraron que nunca vieron a nadie arrojar un tubo de papas fritas al techo. Según recordaron las personas que presenciaron el allanamiento, el tubo de papas fritas estaba en un patio, debajo de una jaula. Adentro tenía envoltorios de cocaína.

El otro punto central de ese procedimiento ocurrió cuando un vecino del lugar llamó a los policías mientras hacían la requisa. El hombre les pidió a los efectivos que pasaran porque habían tirado algo en su domicilio. Efectivamente, en la casa del vecino encontraron un ladrillo de cocaína. Además, se revisó un Suzuki Fun que estaba estacionado delante de la vivienda y secuestraron dinero.

Otros testimonios

También compareció la madre de Matías Caudana, citada por la defensa del joven. Dijo que su hijo había terminado la secundaria y estaba trabajando en la Fábrica de Hielo de Gonzalo Caudana, porque no había podido entrar al Ejército. Agregó que desde la empresa de su padre, Matías Caudana “repartía” hielo en Colonia Avellaneda y Oro Verde, y que cumplía horario de tarde, hasta las 21.

— ¿Y cómo lo ve después de todo esto? Ahora que está en la cárcel —le preguntó la jueza Noemí Berros.
— Dentro de todo ese infierno que es la cárcel, lo veo bien — respondió la mujer.

Más tarde, un amigo del joven, también citado por la defensa y que debió ser llevado por la fuerza pública, reconoció que trabajó con los Caudana en la fábrica de hielo; y dijo que Matías se encargaba de “cobrar”.

Debate

La lista de imputados en el debate es la siguiente: Elbio Gonzalo Gastón Caudana; Walter Miguel Ángel Ramírez; Natalia Soledad Bonasola; Juan Ramón Colliard; Jorge Alberto Rocha; Víctor Hugo Solioz; Matías Nicolás Caudana; Carlos Daniel Gómez; Sonia Edith Taborda; Norma Beatriz Osorio; Sandra Patricia Bernal; Celia María Toledo; Rosalía Alejandra Sánchez; Carina Marta Díaz: Patricia Liliana Leiva; Raúl Alberto Holotte; Juan José Martínez; Marcelo Julián Osuna; Alberto Enrique Osuna y Keila Solange Gutiérrez -los 20 están en prisión-. A ellos se suman Agustín Antonio Cabral y Daián Jesús Matías Navarro.

Los fiscales que llevan adelante la acusación son José Ignacio Candioti y Leandro Ardoy. Las defensas están a cargo de la defensora Coadyuvante del TOF, Noelia Quiroga -representa a Soiloz, Díaz, Taborda, Osorio, Leiva, Gutiérrez, y Navarro-. La abogada Corina Beisel, defiende a Ramírez, Bernal, Hollote, Martínez y Marcelo Osuna. El concordiense Daniel Cedro representa a Toledo; el abogado Alberto Salvatelli defiende a Colliard; Marcos Rodríguez Allende defiende a Bonasola; el abogado Javier Aiani representa a Gómez; el letrado Guillermo Retamar defiende a Sánchez y Cabral; el abogado Rafael Briceño defiende a Rocha; el abogado Claudio Torres Del Sel, de Santa Fe, defiende a Enrique Osuna; y el letrado Augusto Lafferriere, dirigente del Pro de Nogoyá, defiende a los dos Caudana -padre e hijo-.

Los jueces que conforman el tribunal son Roberto López Arango, Lilia Carnero y Noemí Berros.

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