Desde el Episcopado Argentino aclararon que su documento no fue una crítica para el gobierno nacional

La cúpula de la Conferencia Episcopal Argentina iniciará este martes su último cónclave de 2012, luego del documento que provocó un cruce con el Ejecutivo y la audiencia confirmada con la Presidenta Cristina Fernández para dentro de dos semanas.

El vocero del Episcopado, Jorge Oesterheld, destacó esta mañana la "rápida respuesta" al pedido de audiencia para el 18 de diciembre y lo calificó como "positivo".

Al mismo tiempo, el sacerdote aclaró que el mensaje de la Iglesia de la semana pasada fue dirigido a la sociedad en su conjunto y "no como crítica al gobierno nacional".

En declaraciones a radio La Red, Oesterheld señaló que "los obispos expresaron en ese documento que existe divisiones importantes en la sociedad y hay que evitar que se conviertan en divisiones irreconciliables".

"No creo que haya que darle al tema ningún significado político contra el Gobierno, no es una crítica a nadie en particular", agregó el vocero del episcopado en referencia al documento emitido la semana anterior por la jerarquía católica.

Para finalizar, Oesterheld consideró que "es inevitable que se hagan interpretaciones y lecturas políticas, es legitimo, pero no es esa la intención" del documento de los más de 100 obispos de todo el país.

"Los argentinos tenemos que vivir lo más en paz que podamos; el esfuerzo tiene que estar puesto en solucionar los conflictos", concluyó.

La última reunión de los obispos argentinos con la presidente Cristina Fernández fue a fines de 2011, también cerca de la Navidad.

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